Miércoles, 22 de noviembre de 2017

Cincuenta mil libros de texto diferentes

 

 

 

 

     Problema. Un detalle: Francia, país democrático desde hace siglos, miembro nato del Consejo de Seguridad de la ONU y una de las potencias de Europa, sin la cual no se entendería ésta, tiene una relativamente pequeña cantidad de libros de texto para Primaria, Secundaria y Bachillerato: 2.000 libros de texto diferentes se editan en Francia. Pocos me parecen, porque las Ciencias adelantan que es una barbaridad, la globalización es una realidad y la complejidad de la sociedad y de la economía modernas, amplifican el espectro educativo enormemente y se hace necesaria una gran diversificación en los libros de texto. Eso en Francia, según datos aparecidos en la Sección de Sociedad del diario ABC del pasado viernes 8 de septiembre.

     Ahora veamos el caso de España. Aquí se editan cerca de 50.000 libros de texto diferentes. ¡¡CINCUENTA MIL!!

     Tanto en Francia como en España hay instituciones educativas punteras que permiten la floración permanente de un número de alumnos brillantes que aseguran, mal que bien, el mantenimiento y la modernización de nuestra economía y de la sociedad en general. En Francia son famosas determinadas Escuelas Superiores Estatales. En España hay instituciones privadas y públicas de gran calidad.

     Pero un sistema democrático debería asegurar una educación de calidad para todos, no sólo para los privilegiados por “la pasta”, por “la cuna” o por su sistema neuronal individual aleatoriamente destacado. Y es la realidad que, ni Francia ni España tienen los mejores sistemas educativos entre los países avanzados. ¿Cuál es la causa o constelación de causas que explicarían esta deficiencia? Señalaré sólo una: la ideología política contamina la Educación, tanto en Francia como en España, aunque de diferente manera y con variada intensidad.

     ¿Por qué hay tan pocos libros de texto en Francia? Herencia napoleónica. Estado centralizado a ultranza, sin tapujos y sin que nadie se oponga demasiado -¿para qué tanta diversidad innecesaria?-, aderezado todo con una unificadora salsa laicista rancia de más de cien años. ¿Por qué en España hay ¡veinticinco (25) veces! más libros de texto que en Francia? Por la ideología localista, regionalista, nacionalista, separatista a veces, que mueve, en la práctica, nuestro Estado de las Autonomías. Dogma de fe política en Francia: centralización. Dogma de fe política en España: localismo. Y ya se sabe que los dogmas pueden producir urticaria democrática, incluso infección intelectual. A veces infección grave.

     Y ¿por qué, a pesar de todo, continúan saliendo hornadas de jóvenes más que suficientemente preparados? Porque hay padres y madres que siguen echando horas con sus hijos desde pequeñitos, porque hay profesores inteligentes, vocacionados y heroicamente entregados. Y porque algunos equipos directivos –“cada maestro lleva un abogado en el bolsillo”, solía decirse en la profesión docente- son capaces de buscarle las vueltas al asfixiante burocratismo e ideologización del sistema educativo y saltárselo, de vez en cuando, para bien de sus alumnos.

     La democracia española, ya suficientemente asentada, es más joven que la francesa. Todavía tiene una oportunidad de corregir sus defectos, graves, en este campo de la educación. No soy muy optimista al respecto, pero posibilidades de mejora hay.

Antonio Matilla, educador. A veces a mi pesar.