Jueves, 23 de noviembre de 2017

Los niños quieren ser "youtubers"

A partir de un estudio reciente, del que se hizo eco este periódico, sobre la opinión de los alevines de nuestras casas respecto a lo que les gustaría ser de mayor, llegamos a la conclusión de ¡qué bonito es ser niño! Las criaturas o preadolescentes ven el futuro como si todo se redujera a ser lo que se quiere, no a ser lo que se puede.

Pero no vamos a llevar este artículo a través de las oportunidades que la vida les va a ofrecer, sino que sueñen, “no les despertemos demasiado pronto”, diría Gloria Fuertes, “que ya tendrán tiempo de conocer esos batallones / de los que los grandullones / tenemos conocimiento”.

Así, en el referido estudio de opinión, los sueños de las niñas, en gran porcentaje, se decantan por ser médicos y profesoras (consustancial con esa línea que inició la mujer hace mucho tiempo), y los deseos de los niños tienen como primera opción la de ser futbolistas, y en segundo lugar “youtubers” o policías, esto último un clásico. Pero lo de futbolistas, después de disfrutar del partido de España contra la difícil Italia, con un contundente resultado de 3-0 favorable a los nuestros, si el estudio lo realizan nada más terminar el partido, el porcentaje de chicos que quisieran ser Isco hubiera rebasado el 90 por ciento. ¡Qué manera de jugar!

Pero seguimos con la encuesta, y en otra de las preguntas, sobre quién sería su jefe ideal, la apuesta de los chicos era coincidente con la respuesta anterior y, ¡curioso!, también la de las chicas, pues si para el 23% de los chicos su jefe ideal sería Messi, para las chicas no era mucho menor el número de ellas que desearían tener como jefe a Cristiano Ronaldo. Y en uno y otro género, aparte de Nadal, la música se hacía hueco con una de las cantantes de Sweet California, Enrique Iglesias o Shakira. ¡Que se mueran los feos!, decía una canción de los 60. Y esperen, que se me olvidaba, pues una de las profesiones que no les gustaban ni a unos ni a otras era la de barrendero. ¡Qué será de las calles del futuro!

Hasta aquí una simplificación del estudio de Adecco y su sección de recursos humanos, para nosotros queda la reflexión de saber si todos tenemos claro lo que significa la profesión de “youtubers”. Así, mea culpa, sin más rodeos, que nos disculpen los más jóvenes, bajo ese calificativo de “profesión” no le habíamos dado ninguna importancia. Pero si para nosotros no tendría mayor recorrido que un mero distraimiento, para los chicos es un deseo que está a la altura de la mejor profesión de su vida. Ah, y con una estrella agraciada conocida por “El Rubius”, individuo que gana una media de 20.000 euros al mes con ¡15 millones de suscriptores!

Ahora detengámonos y digamos que la misión de un youtuber es muy simple, pues se trata de la realización de vídeos, subirlos a You Tube y compartirlos con el mayor número de redes sociales posibles. Interesantísimo para quien no quiera sacarse ningún título, puesto que nadie se lo va a pedir. La importancia estriba en ser original y dirigir los vídeos a un sector de la sociedad que demande ese arte por el que se caracterice cada cual y ¡adelante! Pero que nadie se asuste porque utilicemos la palabra “arte”, ya que el arte al que nos referimos debe ser innato: aprovechar la labia, el carisma, la percha, el buen humor y las muecas o posturitas, ¡y hasta ser feo!, que con talento todo vale para vender un producto sin que el receptor se dé cuenta.

¿Todo el mundo vale? No, por supuesto, pero como dijo en cierta ocasión Woddy Allen: “si de vez en cuando no te equivocas, es que no te arriesgas”. Esto dicho en positivo. Pero también tenemos una receta en negativo: ¿No será esta profesión un simple narcisismo para conseguir unos minutillos de fama y seguir viviendo? ¿Estarán perdiendo su talento en ser un genérico cuando podían salir de un laboratorio de primera? ¡Quién lo sabe! Pero también, y volvemos a lo positivo, por qué no pensar que a través de los vídeos se fije una empresa en ellos y los contrate. Es posible. Además, todo se debe intentar menos ser un ni-ni.

Como anécdota, en cierta ocasión Wyoming llevó al “Intermedio” a un grupo de jóvenes youtubers un poco snobs y les presentó un vídeo de un señor para ver si le conocían y, al ver que era absurdo insistir, les pidió que juzgasen si dicho señor tenía futuro como youtuber. Curiosamente ninguno daba un duro por él: “demasiado mayor”, “un poco soso”, “le falta movimiento”, “la corbata está contraindicada”, “no, en absoluto, ese señor no tiene ningún futuro”, estas fueron las respuestas.

Y como todo el mundo sabe que “la maldad” de Wyoming no tiene límites, el señor propuesto para que hicieran de él un juicio era el impagable Iñaki Gabilondo.

¿Serán la mayor parte de los youtubers incultos o es que viven otra realidad y es ésta la que atrae a los más jóvenes?