Domingo, 19 de noviembre de 2017

Aun estás a tiempo de ser libre

Nunca es demasiado tarde para decir TE AMO,GRACIAS,PERDÓN nunca es demasiado tarde para que la humillación y el desprecio dejen de hacerte daño, ¡libérate!,  harás felices a los qué viven a tú lado y el primer beneficiario vas a ser tú.

Son muchas las personas que sufren tras haber vivido toda su infancia y juventud buscando a un padre,madre,del que no llegó a disfrutar porque no quisieron ser padres;  surge el abandono. Otros sufren porque su padre-madre les maltrataba, insultándoles, pegándoles, haciéndoles chantaje emocional, manipulándoles, para conseguir que hiciesen lo que él deseaba.

Es terrible el sufrimiento que ocasiona en el individuo,   frialdad de gestos,   continua falta de atención, que en realidad es la gran  señal  del desamor,  lo intentan camuflar bajo la excusa del trabajo, la necesidad de traer dinero a casa  o ... "porque mamá lo hace mejor".

Los padres tóxicos, existen aunque nos parezca  increíble, y un fenómeno contranatura, nos encontramos con padres egoístas y narcisistas que sólo piensan en ellos,  llegando incluso a envidiar los logros de sus propios hijos, intentan ningunearles, rebajarles, humillarles minimizando sus éxitos, con tal de quedar  siempre por encima.

Hay padres que abusan psicológica y sexualmente de sus hijos,  utilizados  para alcanzar sus fines.

Otros padres  machacan,  imponiéndo un ritmo de estudio que ellos no desean, o para el que no está preparado o capacitado el niño, adolescente o primera juventud. Anteponen  su necesidad, les hace sentir superiores; olvidan sus fracasos y se proyectan en el éxito del hijo.   Necesitan que triunfe para sentirse ellos ganadores. Han de ser  números uno en la escuela, en la universidad.  Mejores que sus amigos, o compañeros de clase.

Sentirse obligado a cumplir las expectativas paternas, puede ser un lastre que arrastre toda la vida

 Padres que han destrozado la vida a sus hijos y  estos sin embargo,  les adoran ¿Cómo es posible?  se preguntaran quienes no han padecido en sus carnes éste martirio.

¡ Es tanta la necesidad de amor  ! que prefieren tener un mal padre o madre a no tenerlo, es tanta el ansia de ser aceptado  y reconocido que  vuelve al hogar una y otra vez, la edad no importa, pueden ser con 30, 40, 50 años, siempre con el anhelo de encontrar al fin a ese padre o madre,  que nunca tuvieron en sus labios un:  TE QUIERO,  UN BESO, ALABAR SUS LOGROS,SENTIRSE ORGULLOSOS aunque hubiera fracasos ….

Las lágrimas no se hacen esperar cuando intentamos extraer recuerdos,   dolor, frustración, rabia; es difícil exteriorizar  rabia contra una figura que se supone debe ser encarnada en la persona que te ama y defiende ante todo y contra todos,  cuyo principal objetivo en la vida, es cuidar a sus descendientes.

No te crees con derecho y valor a sentir odio hacia la figura paterna, prefieres dirigirlo contra ti mismo, apareciendo entonces las consecuencias de esta vuelta,   agresividad  contra uno en forma de: depresión, crisis de angustia, obsesiones, autolesiones, ideas o  intentos de suicidio.

Cuesta dejar atrás el pasado, pero nunca es tarde para comenzar a vivir en libertad, sin chantajes... por muy mayores que sean sus padres, háblales claro, y si cambia, extienda los brazos y acógalo en su ancianidad, de lo contrario si sigue utilizándole, ¡Olvidelo!, no es/son dignos de seguirles el terrible juego al que le han sometido y someten.

Es cierto también que los padres arrastran su propio dolor, sus historias, su vida, seguramente nada fácil. Podríamos asegurar que su padre fue un niño maltratado de forma física y psicológica, que vivió asustado, sometido, obedeciendo siempre por temor (no con respeto)  las demandas paternas. La historias se repite. El ser humano aprende por imitación a un determinado modelo, hacemos lo que vemos, realizamos conductas, utilizamos expresiones que escuchamos por vez primera en casa. Es por ello, que aunque a veces, como padres intentemos rebelarnos contra esa forma de comportarnos, y deseemos hacerlo mejor con nuestros hijos de  forma  sana y constructiva,pero la semilla caló profundo y las conductas inapropiadas, dañinas, hacia  quien por amor hemos traído al mundo  se repitan.

Quizás no desees felicitar o abrazar a tu padre, o si le ves lo esquives, no te culpes. Respeta la necesidad,  date  tiempo   para que la herida esté  curada  física y emocional con tus progenitores. Quizás un día puedas perdonar, y desde el perdón y el amor establecer una nueva y distinta relación , en la que tú seas el que dirija, exprese, y pongas por delante tus necesidades y  deseos. Quizás, aunque les perdones en tú interior, no sea sano volver a contactar con ellos, concédete permiso para esa ausencia,para la falta de relación con quienes  te trajeron al mundo y no supieron o pudieron estar a la altura de sus responsabilidades para establecer  lazos afectivos positivos contigo.¡Ánimo porque nunca es tarde!

¡Nunca es tarde para ser libre! el primer paso siempre es el comienzo de una carrera¡¡¡Ánimo!!!!