Viernes, 24 de noviembre de 2017

Gracias papá

Gracias papá, tu ejemplo de superación es mi guía. Aunque siempre te he conocido sin vista, - un atentado te quitó la visión con 25 años -,  y tardé en venir al mundo varios años, para mí eras un papá como todos. Supe desde que tengo recuerdos, que un desalmando te encañonó sin mediar palabra y disparó directamente a la cara, y  con dos disparos cerró tus ojos para siempre, era un 14 de septiembre a las 14 horas. Y así has sido “mí padre”,  a veces me sentí indefensa, porque nunca pude decir como mis amigas o compañeras de clases. ¡Oyes que se lo digo a mí padre!, tú estabas ahí y estuviste hasta el final de tus días, pero no podías  resolver asuntos que otros padres afrontaban; 14 de septiembre fue el fatidico aniversario, no quiero recordarlo con tristeza, sabes lo  mucho que te quiero y digo - te quiero -, porque jamás te irás de mi vida, ahora ya sabes cómo soy, decías, ser lo que más deseabas,  desde los primeros pasos lo comprendí, nunca me cansé de demostrarte en cada momento que sstaba a tú lado, formamos un buen equipo.

Mí padre me enseñó a dar el máximo para conseguir metas, si es posible superiores a las que tuvo él. Es quien me enseño a utilizar  el mejor camino. Era    aquel que curaba mis heridas cuando caía, o mis pies se cansaban de caminar los mismos senderos sin ver nuevos horizontes. No es necesario correr mucho en la vida, te oí desde muy chica un refrán que por supuesto no entendía hasta que pasaron los años “Las gatas fogosas paren los hijos ciegos” y ¡que razón tenías! No siempre tuviste respuesta a mis inquietudes, soy madre y sigo sin saber dar respuestas, comprender las actitudes de los hijos, ¿Es la generación que nos separa?,  los tiempos han cambiado mucho papá, siempre me dijiste cual podía ser la mejor respuesta “silencio y dejar actuar el tiempo”  no te equivocabas…Sigues siendo, con tu ejemplo, quien me da fuerza cada día para seguir en la brecha, eres la esperanza que me acompaña en momentos de dificultad,aquellos en los cuales las nieblas nublan cada segundo.

No estoy triste, te quiero,  te quise,  comprendí que en la vida todo es superable,  y si tus nietos quieren, en su abuelo tuvieron la mejor de las escuelas, el mejor preceptor, gran disertador y avezado guía

Te quiero papá

 

Isaura Díaz de Figueiredo