Domingo, 22 de octubre de 2017
Alba de Tormes al día

Un concierto clausura el VII Encuentro Orquestal Sinfónico

ALBA DE TORMES | Mucho público y muchos aplausos para los conciertos de clausura en Alba de Tormes y en el Centro Musical Joaquín Turina de Madrid
El museo del Padre Belda en el Colegio y Seminario San Jerónimo acogió el concierto

Después de casi dos semanas de clases y ensayos, los 94 niños y jóvenes que desde el 17 al 29 de julio han participado en el Encuentro Orquestal Sinfónico (EOS 17) de Alba de Tormes se decían adiós en la noche del sábado después del concierto de clausura que tuvo lugar ese mismo día en el patio del Centro Musical Joaquín Turina. Era el segundo concierto, después del protagonizado el día anterior en el precioso marco del Museo Padre Belda del Colegio de San Jerónimo. Muy atentos a la batuta de Silvia Sanz Torre, directora y coordinadora del Encuentro, la joven orquesta llevó, a través de la música, por distintas escenas de la historia, tema central de EOS 17.

Fue un largo viaje musical que se inició en el Antiguo Egipto con la Marcha Triunfal de Aida de Verdi para viajar después a la Roma imperial y a los espectáculos de gladiadores con la banda sonora de Gladiator. La música de cine tuvo mucho protagonismo con la música de películas históricas como El Cid (la de Charlton Heston y Sophia Loren) o La misión y El Último Mohicano, enmarcadas respectivamente en las disputas coloniales entre España y Portugal en América del Sur, y entre franceses y británicos en América del Norte.

Una de las obras más populares de Chaikovski, la Obertura 1812, con sus citas a La Marsellesa, situó al público en el desastre de la campaña rusa de Napoleón. Y volvió a sonar música de cine para trasladar a los presentes a momentos como la Revolución Rusa con Dr. Zhivago o al Holocausto con La lista de Schindler. La orquesta se defendió a las mil maravillas con el programa de este concierto en el que intervinieron como solistas Iván Otaola, que interpretó la entrañable melodía del oboe de Gabriel de La Misión; y Max Zallas que afrontó el bellísimo solo de violín de La lista de Schindler. Para la escena referida a la conquista del espacio se eligió la música de la saga de ciencia-ficción Star Trek.