Domingo, 19 de noviembre de 2017
Bracamonte al día

“La reforma de la Plaza complementa una oferta potente para que el visitante quiera repetir”

PEÑARANDA | El edil repasa en un ámplio articulo la importancia de esta historica obra así como los grandes atractivos que ofrece la ciudad a la multitud de personas que nos visitaran estos meses
Francisco Díaz, concejal de Turismo del Ayuntamiento de Peñaranda
Peñaranda de Bracamonte nació como núcleo urbano allá por el siglo XII, en un cruce de caminos y cañadas, un eje de unión y de vertebración que unía diversos destinos y que sirvió para que esta ciudad comenzase a despuntar en el ámbito comercial como un punto de referencia para el intercambio de bienes. La Peñaranda de hoy sigue siendo heredera en gran medida de esa tradición, adaptada, eso sí, al siglo XXI como una ciudad de servicios a nuestra comarca y manteniéndonos como una referencia en materia comercial. 
 
Ese pasado tiene un fiel reflejo en la arquitectura de nuestra ciudad, especialmente en nuestras plazas. Declaradas como Bien de Interés Cultural con Categoría de Conjunto Histórico desde el año 1973, nuestras ágoras han sido el centro de nuestra vitalidad económica, social y cultural desde que Juan I otorgase en 1370 a la entonces villa de Peñaranda el permiso para celebrar un mercado semanal todos los jueves del año. 
 
Nuestras plazas han sufrido a lo largo de la historia varios cambios y buen reflejo de ello son los álbumes fotográficos que podemos encontrar en la red y que muestran cómo son varias las cosas que han ido evolucionando o añadiéndose con el tiempo. Tocaba ahora, en el año 2017, dar un paso adelante para adaptar nuestras plazas a un modelo más accesible, más agradable para peñarandinos y visitantes, pero manteniendo en todo momento el espíritu de plaza castellana. Ese espíritu de reforma a la vez que se conserva el sentido histórico de las plazas ha sido recogido plenamente por el proyecto elaborado por el arquitecto peñarandino Santos Plaza. 
 
Una obra de estas características siempre genera controversias y debate en la calle, algo por otra parte lógico y que ha ocurrido en todas las ciudades cuando los ayuntamientos han tenido la valentía de afrontar obras de estas características. Pero el resultado, visible ya en la Plaza de España ahora que está a punto de finalizar la primera fase de la obra y que pronto podrán pisar y disfrutar todos los peñarandinos, demuestra que esta importante inversión ha merecido la pena. Y merecerá aún más la pena cuando el próximo año se armonice todo el conjunto con la reforma de la Plaza de la Constitución. 
 
PATRIMONIO DIFERENCIADOR
 
La obra está concebida para beneficiar a todos: a todos los peñarandinos que dispondrán de unos espacios públicos amplios, con una notable mejora en la accesibilidad para viandantes y para personas con discapacidad, más agradables para pasear y más seguros para los viandantes. Para el comercio, sector fundamental de la economía de Peñaranda que podrá aprovechar las ventajas de unas plazas más agradables para el público y, por tanto, más propensas para beneficiar las compras. No cabe duda en este sentido de que la buena disposición del Ayuntamiento y de la nueva asociación de comerciantes Coaspe servirá para poder llevar a cabo acciones conjuntas y coordinadas aprovechando la oportunidad que supone la reforma integral de nuestro Conjunto Hitsórico. También para la hostelería, pues la puesta en valor de nuestro Conjunto Histórico es también una oportunidad de cara al turismo.
 
Cierto es que Peñaranda ha sufrido diversos avatares en su historia que han mermado nuestro patrimonio. Los efectos del saqueo de las tropas francesas en la etapa final de la Guerra de la Independencia, la explosión del polvorín en julio de 1939 o los incendios sufridos por la iglesia de San Miguel Arcángel, destacando el de 1971 que acabó con todo su interior, son buenos ejemplos de ello. A pesar de todas estas catástrofes, contamos con elementos que nos hacen únicos, elementos que deben ser explotados aprovechando nuestra buena posición geográ- fica y las buenas comunicaciones existentes. Contamos con la mejor muestra de arte napolitano de toda la Comunidad autónoma en el convento de las Carmelitas, con un precioso teatro de finales del XIX, una gastronomía conocida y reconocida en todo el país, con una oferta cultural amplia y de calidad gracias a la intensa colaboración municipal con la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y, además, en estos dos años de legislatura hemos puesto las bases para añadir más elementos que hagan que Peñaranda sea un lugar propicio para que nos visiten. 
 
A la obra del corazón de la ciudad, a la que me he referido en líneas anteriores, hay que añadir el nuevo museo de la calle del Carmen, que abrirá sus puertas el próximo mes, o el proyecto del Conjunto Iconográfico de la iglesia de San Miguel que ha elaborado el prestigioso artista peñarandino Alejandro Mesonero. La señalización del Conjunto Histórico, realizada en colaboración con la Diputación de Salamanca, la presencia de Peñaranda a través del Patronato Provincial de Turismo en ferias como FITUR, INTUR o la Ibérica de Guarda y el nuevo emplazamiento de la Oficina Municipal de Turismo, en el Centro de Desarrollo Sociocultural, son otras de las actuaciones puestas en marcha en estos dos últimos años que tienen como objetivo a corto plazo complementar una oferta más potente para el visitante para conseguir, como se demuestra año a año en las estadísticas de visitas que llegan a la Oficina de Turismo, que cada vez sean más las personas que nos conozcan, que hablen bien de nosotros y que quieran repetir visita. Esa es, sin duda alguna, la mejor promoción posible para Peñaranda.