Miércoles, 26 de julio de 2017

Congreso socialista de trámite tras la claudicación susanista

A diferencia de lo ocurrido en 2014, cuando hubo de verse las caras con Julio Villarrubiaen unas apretadas primarias, Luis Tudanca ha sido proclamado de nuevo secretario autonómico del PSOE sin rival que le haya salido al paso. A diferencia de entonces, el resultado de la contienda previa librada en torno a la secretaría general del partido -en la que Pedro Sánchez se impuso a Susana Díaz en todas las provincias de la comunidad, excepto en Ávila- dejaba zanjada la eventual pugna por el liderazgo socialista en Castilla y León.
 
Miriam Andrés y Susana Díaz
 
Replegada Díaz a su cuartel andaluz, el bloque susanista se ha batido en retirada, dejando vía libre a la reelección de Tudanca. De los seis secretarios provinciales alineados con la baronesa andaluza, cuatro ni siquiera asistirán como delegados al XIII Congreso del PSCyL-PSOE a celebrar este fin de semana en Zamora. Únicamente el salmantinoFernando Pablos y la palentina Miriam Andrés, encabezan las respectivas delegaciones provinciales al cónclave. 
Tino Rodríguez (León), Carlos Martínez(Soria), Juan Luis Gordo (Segovia) yAntonio Plaza (Zamora) han dado un paso atrás y si asisten al congreso lo harán como meros invitados. Ninguno de los cuatro optará a la reelección en los congresos provinciales previstos en el mes de septiembre. Tampoco se espera que lo haga Fernando Pablos, con lo cual Miriam Andrés, que anunció semanas atrás su candidatura, será la única de los seis que aspire a repetir en el puesto.
 
  Plaza ha tenido que resignarse a que la sanchista Mar Rominguera, diputada del congreso y secretaria de la agrupación local de la capital, encabece la delegación zamorana. Gordo se ha echado a un lado después de dar por concluida su etapa al frente del PSOE segoviano y tras haberse aferrado a su puesto de secretario segundo de la Mesadel Congreso, de donde pretendía removerle la nueva Ejecutiva Federal.Y Martínez, obligado a dejar la secretaria provincial al agotar el número máximo de mandatos, ha cedido la cabecera de la delegación a Luis Rey, presidente de la Diputación provincial, y eventual aspirante a sucederle al frente del PSOE soriano.
 
 Aunque nadie representa la claudicación susanista como Tino Rodríguez, quien ha perdido completamente el control del partido en León, enfrentado a un tiempo con la corriente sanchista -liderada por el reaparecido Iban García del Blanco y el ex diputadoDiego Moreno-, con el sector crítico encabezado por el secretario de la agrupación socialista de la capital, José Antonio Díez, y con el propio secretario de Organización de su Ejecutiva, el procurador Óscar Álvarez. En completo fuera de juego, Rodríguez se ha colocado incluso la venda antes de la herida, adelantándose a poner a disposición del reelegido secretario autonómico su cargo de portavoz adjunto del grupo socialista en las Cortes.
Tino Rodriguez y Óscar älvarez
 Asumido por todos que Tudanca seguirá liderando el partido, se han aparcado las diferencias internas en los “congresillos” celebrados el pasado fin de semana para elegir a los 260 delegados al congreso autonómico. 
Salvo en Valladolid, se han consensuado listas únicas con representación proporcional de las corrientes que midieron sus fuerzas con ocasión de las primarias a la secretaria general. El desacuerdo sanchista con alguno de los nombres propuestos por los susanistas dio al traste con el consenso en el PSOE vallisoletano, donde la lista encabezada por el secretario provincial y nuevo miembro de la Ejecutiva Federal, Javier Izquierdo, obtuvo el 75 por ciento de los votos frente al 25 de la candidatura alternativa. 
Vista esta correlación de fuerzas, la alcaldesa de Medina del Campo y portavoz socialista en la Diputación, Teresa López, que se ha postulado para suceder a Izquierdo,  conseguirá su objetivo sin dificultad en el congreso provincial de los socialistas vallisoletanos.
 
 Plenamente respaldado por Pedro Sánchez, Tudanca afronta el congreso de Zamora sin otro reto que el de conseguir el máximo respaldo entre los 275 delegados que integrarán el plenario (a los 260 elegidos en las provincias se suman 10 de Juventudes Socialistas  y 5 de la corriente Izquierda Socialista). Ello estará lógicamente en consonancia con el grado de integración de la nueva Ejecutiva Autonómica. Y queda por ver si Tudanca adopta el modelo Sánchez de dirección monocolor de su exclusiva confianza o integra algunos restos del naufragio susanista, como pudiera ser el caso de los socialistas sorianos afines a Martínez y el de los leoneses agrupados en torno a Díez. A poco que ello suceda el reelegido secretario autonómico superará el 65 por ciento de los votos con los que fue refrendado en el congreso autonómico de 2014.
 
 
Tudanca y Sánchez en el congreso de 2014
  Tudanca no será esta vez tan ingenuo como lo fue hace tres años, cuando, tras dar cabida en su Ejecutiva a una importante cuota del sector afín a Julio Villarrubia, se vio sorprendido con un 35 por ciento de votos en blanco, de forma que el esfuerzo de integración no se correspondió con el resultado de la votación. Ello produjo una primera quiebra de confianza de resultas de la cual el palentino Julio López, reenganchado a la Ejecutiva como secretario de Política Económica, fue fulminantemente cesado como portavoz adjunto del grupo parlamentario socialista. Tudanca se sintió traicionado por Villarrubia y los suyos, la mayor parte de los cuales votaron en blanco, y López pagó las consecuencias.
 
 Y en ningún caso se reproducirá el fiasco con el que comenzó su andadura el nuevo secretario general, que dos días después del congreso tuvo que prescindir de su número dos, el vicesecretario Julio César Fernández Santos, obligado a presentar la renuncia tan pronto como trascendió a la opinión pública su conflictiva trayectoria profesional. Aquel fue un importante borrón achacable a la bisoñez de Tudanca y a las concesiones que hubo de hacer a los secretarios provinciales que apoyaron su candidatura, en este caso concreto a Tino Rodríguez, quien, habiendo exigido la vicesecretaria para un socialista leonés, no tuvo otra ocurrencia que la de proponer para el puesto al susodicho Fernández.
 
 Liberado ahora de esa clase de hipotecas, Tudanca perfila una Ejecutiva que en lo que respecta al núcleo duro integrante de la nueva Comisión Permanente será de su absoluta confianza. La integración, de producirse, será en el segundo nivel de la Ejecutiva y en otros órganos de dirección. Su propósito no es otro que contar con un nuevo equipo cohesionado que le permita cimentar su candidatura a la presidencia de la Junta sin sobresaltos internos que le perturben en su doble confrontación política con el gobierno de Juan Vicente Herrera y con el PP de Alfonso Fernández Mañueco, este último a la postre el rival a batir en las urnas en las elecciones autonómicas de 2019.