Lunes, 20 de noviembre de 2017

Vacaciones de verano para ti…

Sí, no se equivocan, así comienza el estribillo de la canción del verano que el grupo musical Formula V transformo en un éxito a principios de los años 70 ¡qué tiempos aquellos! ¡Todo era más fácil! Proclaman los nostálgicos.

Entonces se decía que las vacaciones eran para desconectar, también hoy se dice, pero en nuestros días es una tarea casi imposible. Porque ¿cómo desconectar en un mundo que ha hecho de la “conexión” su estandarte? ¿cómo sería posible vivir sin escuchar constantemente el aviso de llegada de un wasap, sin recibir las fotos del veraneo de nuestra familia y muchas de esas chorradas que te mandan algunos que tienen por costumbre pulsar la opción “reenviar”? ¿cómo sobrevivir sin estar al corriente de lo que sucede lejos de nuestro lugar de solaz y esparcimiento, aunque ignoremos lo que le sucede al vecino de al lado? Incluso ¿cómo podrían algunos Presidentes gobernar sus países? No ya no es posible esa ya trasnochada desconexión, la dictadura de la conexión se impone y los dispositivos electrónicos que la ejecutan se han convertido en apéndices de nuestro carnal cuerpo. Esa comunicación “móvil” que nació para ser útil, para facilitarnos la vida, se ha transformado en una necesidad vital.

Los medios de comunicación dan cancha durante el estío a temas banales ya que el fútbol y la política cesan su actividad durante unos días y esto permite dar “portadas” a temas importantes pero que por su limitada audiencia no resulta rentable introducir en las parrillas de programación. Por eso durante este verano quiero tratar algunos temas que creo pueden interesar y en semanas sucesivas mi intención es tratar algunas cuestiones importantes sobre la muy desconocida Cooperación al Desarrollo. Sí, esa actividad que muchos confunden y reducen a la construcción de escuelas y hospitales, la vacunación de niños o dar de comer a los refugiados. Porque si la cooperación claro que hace esas cosas, pero nunca son, o deberían ser, su verdadero objetivo, sino medios para lograr un fin mucho más importante. Y para comenzar la serie creo que lo correcto es tratar de ver qué estamos hablando cunado nos referimos a la Cooperación al Desarrollo.  

Veamos. Definiciones hay mucha – pueden consultarlas - pero vamos a ceñirnos en principio a analizar sus elementos por separado. Según el diccionario “cooperación” es la acción simultánea de dos o más agentes que obran juntos para conseguir un mismo fin y por “desarrollo” se entiende una situación de equilibrio a la que aspira llegar cualquier sociedad de forma que estén satisfechas las necesidades básicas de su población y se dé un bienestar general. Por tanto su finalidad última sería colaborar con otros para alcanzar el bienestar social de todos.

Pero existen sociedades y naciones que aun deseando ese bienestar no cuentan con recursos – humanos, económicos, naturales o tecnológicos - para lograrlo y es aquí donde entran, o deberían entrar, en acción otras sociedad o naciones. Se trata entonces de una tarea colectiva que por sus dimensiones requiere de la participación de actores públicos (Instituciones Internacionales y Gobiernos Nacionales) y también privados (Empresas, Fundaciones, Organizaciones No Gubernamentales, etc.) cuyas actividades debe promover un progreso tanto económico como social, sostenible y equitativo.

Explicar cómo llevan a cabo esta colosal empresa los actores públicos sería complicado y estamos en verano así que nos fijaremos en qué sectores son los que se entienden como prioritarios para poder tener una vida digna, y a saber son la salud, la educación, los recursos y la participación.

Bueno creo que para una primera entrega es suficiente y como decía mi admirado Sócrates: no puedo enseñar nada a nadie, sólo les puedo hacer pensar. Buen verano.