Viernes, 15 de diciembre de 2017
Alba de Tormes al día

El legado alfarero de Gregorio Dueñas

ALBA DE TORMES | Víctor, Óscar e Íñigo conforman la novena generación de alfareros de la familia Dueñas

Óscar, Íñigo y Victor no dudan en destacar la figura de su padre

Hablar de la historia de la familia Dueñas supone hablar de una familia de marcada tradición alfarera. Los orígenes del clan como maestros alfareros datan de hace aproximadamente nueve generaciones, fecha en la que comenzaron a realizarse  registros de las actividades laborales de la familia.

En Alba de Tormes, hablar de los Dueñas supone hablar de una de las familias de maestros alfareros más longevas de todo el municipio albense. Ahondando en la historia alfarera familia, Víctor, Óscar e Íñigo no dudan en destacar la figura de su padre, Gregorio Dueñas, conocido también como ‘Goyo’ Dueñas en la villa ducal.

“Nuestro padre se caracterizaba por ser un alfarero tradicional. Además de inculcarnos el amor por la alfarería desde bien pequeños, podemos presumir de que él fue uno de los primeros alfareros innovadores no solo de Alba de Tormes, sino de toda la comunidad de Castilla y León”, afirman al unísono los tres hermanos Dueñas.

La historia de la familia Dueñas denota a parte iguales trabajo, esfuerzo, constancia y supervivencia, tal y como indican Víctor, Óscar e Iñigo. “A raíz de la aparición del plástico, el sector de la alfarería sufrió una gran crisis laboral. En Alba de Tormes desaparecieron un gran número de alfares y alfareros”. No obstante, y como podemos ver con la continuidad de los tres hermanos de dicha familia, no fue el caso de los Dueñas.

Marca Dueñas

Partiendo de la afirmación de que cada pieza realizada por un maestro alfarero es diferente de la anterior y de la siguiente, con las nacidas en el alfar de la familia Dueñas pasa igual. Son diferentes las piezas en cuanto a sus formas, decoración (greda, juaguete, filigrana) o incluso el tiempo de cocción.

Desde lo más tradicionales botijos de filigrana, platos o cantaros, hasta los más modernos murales cerámicos o piezas elaboradas mediante la técnica del Raku. Ninguna pieza es igual que otra.

La marca Dueñas puede presumir de haberse paseado por más de mil ferias alfareras, y de haber recibido numerosos premios y condecoraciones en provincias como La Rioja, Palencia, Ávila, Zamora o Valladolid, por citar algunas.

En la actualidad, en un trabajo aún mermado por la crisis económica, su producción se destina a los encargos realizados por tiendas, por particulares, y a las ferias alfareras que recorren todos los años.

Al torno desde niños

Podría decirse perfectamente sin exagerar que Víctor, Óscar e Íñigo se criaron junto al torno, crecieron moldeando barro, y pasarán en el alfar el resto de sus días hasta el final de sus vidas.

Gregorio Dueñas pasó el testigo de la tradición a sus hijos desde que estos eran niños. Posteriormente, y con el crecimiento que otorga el paso de los años, los tres hermanos se dedican cada uno por separado y su correspondiente parcela a la alfarería. De los tres, únicamente Óscar no se dedica a tiempo completo a esta labor, mientras que Víctor e Iñigo se consagran en cuerpo y alma a la labor alfarera día tras día.

A pesar de ser hermanos, en lo que al trabajo alfarero se refiere, los tres comparten similitudes y diferencias notables. Sus inicios en este mundo son idénticos. “Comenzamos realizando alfarería cuando solo éramos unos niños. Nuestro padre nos llevaba al alfar y allí empezamos a dar nuestros primeros pasos, más por diversión y juego que por trabajo, claramente”, afirma Iñigo, quien posteriormente estudiaría Bellas Artes con el fin de ampliar sus conocimientos aplicados a la alfarería.

“Pasábamos las tardes en contacto con el barro, y así poco a poco terminó por entrarnos el gusanillo”, declara Óscar, que comenzó en su juventud como maestro alfarero y se convirtió en ceramista llegados los treinta.

Similitudes en sus inicios y diferencias en sus carreras. Mientras que Víctor, el mayor de los tres hermanos, decidió enfocar su trabajo hacia la alfarería de carácter más tradicional, Óscar e Iñigo se aventuraron por la cerámica más contemporánea. Todo ello bajo el claro distintivo de la familia Dueñas.

  • Gregorio Dueñas pasó el testigo de la tradición a sus hijos desde que estos eran niños