Viernes, 22 de septiembre de 2017

Mi huerto

Desde niño tuve la suerte de tener el mejor profesor para el conocimiento de la agricultura en el huerto, mi abuelo.

Con él aprendí a preparar el terreno, a estercarlo con el compost preparado en bidones donde hecho desde las cascaras de la fruta, hasta el césped del jardín, siendo así como se consigue llevar a cabo una agricultura ecológica.

Son muchos y variados los frutos que pueden cosecharse: espárragos, zanahorias, pepinos, calabazas, calabacines, guisantes, tomates, judías, lechugas, repollos, berzas, brócoli, patatas, cebollas, pimientos etc.

Todo tiene su tiempo, pues hay plantas más delicadas como puede ser el tomate, que es muy sensible a los hielos, así como la planta de las patatas, siendo más resistentes  aquellos que su fruto va bajo tierra, como las cebollas.

Es también muy interesante el tener un vivero donde sembrar aquellas plantas que has seleccionado, para conseguir una excelente calidad.

   

Realmente es una gozada ver crecer las plantas, disfrutar de su floración, engorde y maduración de los frutos en la planta, para nada tiene que ver un tomate cortado verde en origen que el que tú cortas ya maduro de la planta, pues si coges un tomate, este tiene todo su aroma, y no digamos su sabor.

Otra cosa importante es el riego por goteo, que mantiene una humedad constante y adecuada para el mejor desarrollo de las plantas y sus frutos.

A la hora de la cosecha, cada fruto tiene su tratamiento, el que consumes de inmediato con todo su aroma y sabor y el que congelas cuelgas o preparas en conserva o mermelada.

El que congelas: las judías verdes ya troceadas y metidas en su bolsa, poner en el congelador y a los 20 minutos sacar y mover para que no se apelmacen y queden sueltas, así luego te permite coger las que necesitas.

 

El que cuelgas: las cebollas puedes hacer ramilletes y colgar de una cuerda, así como con las uvas hasta que se queden pasas.

Las de conservar: se pueden hacer los tomates, o el pisto con cebolla cocida, calabacín y sal, metidas en un tarro de cristal y puestas al baño maría que el agua tape todo el tarro, y dejarlas cociendo 20 minutos.

Las de Mermelada: también cocidas como, moras, pimientos, tomates verdes y rojos, madroños, etc. Con un tercio de azúcar y al baño maría.

Ahora a esperar que el tiempo sea propicio y el Gobierno no nos ponga también un impuesto por el sol.

                                                                  Andrés Barés Calama.