Martes, 12 de diciembre de 2017

La región pierde cerca de 1.000 autónomos en este año

Lidera el descenso de trabajadores por cuenta propia por autonomías, con 6.000 menos, desde que gobierna Rajoy

La presidenta de ATA le gustaría que el gobierno regional se implicase más a fondo en el apoyo del colectivo

Las actividades que más trabajadores autónomos concentran en Castilla y León son el comercio (22%), la agricultura (20%), la construcción (12%) y la hostelería (11%). Agregadas, acaparan dos de cada tres empleos por cuenta propia en la comunidad y todas tienen hoy menos integrantes que hace tres meses. De hecho, solo cinco de los quince sectores de actividad presentan saldo positivo y es bastante exiguo.

En definitiva, la estadística pone de manifiesto que durante el primer trimestre de 2017, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) vio disminuir su número de afiliados en 975 autónomos en Castilla y León hasta quedar en 198.978 en marzo de 2017. Este descenso, del -0,5%, contrasta con el crecimiento registrado en el conjunto de España, con un aumento de 2.545 emprendedores y un crecimiento relativo del 0,1%, según un informe elaborado por la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla y León (ATA).

Los sectores que eluden esta nefasta evolución –por provincias solo se salva Segovia y si ampliamos el foco de atención a los últimos años, el resultado es que Castilla y León lidera la pérdida de autónomos por regiones con respecto a 2011– son las actividades inmobiliarias, la educación, las actividades sanitarias, los profesionales científicos y técnicos y los administrativos. Yestamos hablando de unos incrementos en el trimestre de entre 53 y 6 personas.

«Dice la Junta que en Castilla y León no crece el número de autónomos porque la reactivación económica y el aumento de las contrataciones por parte de las empresas hacen que la gente prefiera optar por el trabajo por cuenta ajena, pero eso solo explica algunas bajas y, por ende, solo una pequeña parte del problema», opina Soraya Mayo, presidenta de ATA en la comunidad. «En la evolución tienen más repercusión factores como la despoblación y el envejecimiento, como pone de manifiesto el hecho de que las comunidades con peor evolución en el número de autónomos sean también las tres que peores registros de población presentan:Castilla y León, Asturias yGalicia».

Para Mayo, uno de los aspectos más preocupantes es que en muchos casos no se está produciendo relevo generacional. «No hay reemplazo de los que se jubilan, por ejemplo en el medio rural, donde es habitual que el autónomo tenga el negocio debajo de su casa y cuando cierra prefiere evitar el traspaso, para no compartir el edificio con otra persona».

Para incentivar las afiliaciones al RETA, a la presidenta de ATA le gustaría que el gobierno regional se implicase más a fondo en el apoyo del colectivo. Y propone: «Hay que dinamizar el territorio y hacen falta técnicos que se remanguen y se pateen las provincias, que escuchen las demandas y necesidades de quienes se establecen por cuenta propia en las ciudades y en los pueblos, en unos lugares y otros, porque todos tienen características diferenciadas. No se puede pensar en ayudar al colectivo desde los despachos del edificio de la ADE en Arroyo de la Encomienda».

El caso es que de las siete comunidades que tienen en la actualidad menos autónomos que hace un año, Castilla y León es la que más retroceso sufre en cifras absolutas (1.889 trabajadores menos) y la segunda en porcentaje (0,94%, tras el 0,98%de Asturias). Ysegún difundió el Ministerio de Empleo la semana pasada realizando una comparación con diciembre de 2011, justo antes de la llegada al Gobierno de Mariano Rajoy, Castilla y León es, de lejos, la que mayor sangría sufre: 6.272 autónomos menos, el 3,06%.

Al analizar la evolución en lo que va de 2017 se observa que solo Segovia cierra en positivo el primer trimestre con 25 nuevos cotizantes al régimen especial. En el extremo opuesto se sitúa León, que cierra marzo con un descenso de 274 autónomos, y Valladolid, con 244 menos que el empezar el año. El resto de provincias también registraron caídas, si bien más moderadas.

Pese a que la pérdida afecta tanto a hombres como a mujeres, la de varones fue superior, ya que de los 975 autónomos que pierde la región, 747 fueron hombres (76,6%) frente a 228 mujeres.

El informe realizado por ATA Castilla y León muestra también la evolución del colectivo por sectores de actividad. «Así, se comprueba como los principales sectores perdieron cotizantes por cuenta propia, encabezando dicha pérdida comercio, construcción y hostelería, sectores que perdieron 273, 243 y 218 autónomos menos, respectivamente. La agricultura, con gran peso en Castilla y León, perdió 110 autónomos en el trimestre», señala.

Por el contrario, los sectores que en los últimos tiempos están en auge entre el colectivo de trabajadores por cuenta propia en lo que va de año son actividades inmobiliarias (17 autónomos más), actividades profesionales (24), actividades administrativas (6), educación (53) y actividades sanitarias, con 21 nuevos trabajadores por cuenta propia.

Por provincias, Zamora es la única en la que aumentan los autónomos del comercio mientras que Valladolid y Segovia son las únicas donde aumentan los agrarios. En el otro lado, Soria y Ávila son las únicas provincias donde desciende el número de emprendedores que se dedican a la educación.