Miércoles, 26 de abril de 2017

Hombre y mujer en su laberinto

“En algunos instantes, creí tocar el alma del amante y alcance a soñar con la posibilidad de una relación más profunda, pero al día siguiente tomaba otro avión y la exaltación se diluía en las nebes”

(Isabel Allende)

ENTRE PUENTES

   HOMBRE Y MUJER  EN SU LABERINTO

Aunque uno tiene ya los años precisos, siempre he tenido la necesidad de superar viejos  prejuicios, en las relaciones entre hombres y mujeres, así como intentar buscar mecanismos de motivación y estimulo,  con el fin de que resulte más animoso y mucho más enriquecedor la convivencia  a nivel humano, antes que caer en la vulgar superficialidad, en la rutina, o reprimir tu sexualidad que nos asalta socialmente cada día, a través de una propaganda ideológica que difunden los medios de comunicación. Pero lo cierto, es que no siempre se consigue, más aún a medida que van cayendo los años, se va perdiendo fuelle, y se van dejando por el camino, energías, e ilusiones, que antes eran las vitaminas vitales de disconformidad.

Se ha pasado de reprimir algunas conductas, a una forma de libertinaje barato en donde el sexo no deja de ser un objeto de consumo más, además de una torticera reduplicación de los roles de género, disfrazada de presunta igualdad.

Está sucediendo, que para el hombre- ( hemos de ser sinceros)- el tener que asumir su papel de “macho” en una sociedad donde la mujer cada vez adquiere mayor protagonismo profesional, y mayor presencia en muchos  sucesos especiales y cotidianos de la vida, y es activa en su conducta sexual, resulta muy complicado, porque el hombre se encuentra en cuanto a tal, completamente descolocado en sus nuevas funciones asignadas en la modernidad, se encuentra inconexo, es decir desconectado y lleno de dudas, al tener que enfrentar esta nueva realidad. Lo cual es un desencadenante más de los preocupantes índices de violencia doméstica y maltrato que se viene produciendo, y que al parecer, las dificultades y obstáculos para atajar el problema, siguen siendo una asignatura pendiente en nuestra sociedad: El hombre es incapaz de reconocer a la mujer y de reconocerse así mismo, más allá-como digo- de esquemas caducos.

Para la mujer; su merecido y ganado proyecto de liberación y afirmación choca con el muro de estructuras que ponen barreras para hacerlo más domesticable y encauzarlos dentro de los patrones productivos del sistema. En base a ello, hago la reflexión de que la mujer se ve obligada a tener que asumir muchas funciones y actitudes agresivas, que antes correspondían al hombre, con el fin de destacar individualmente y ser más competente laboral y profesionalmente, y con esta reduplicación queda indudablemente mermado el proyecto originario de desarrollar una identidad propia y diferenciada de los cánones tradicionales masculinos.

Paralelo a esto, la caída y agonizante estructura de la vieja familia tradicional, no está dejando paso a nuevas y originales formas de concebir y realizar agrupaciones familiares de diversa índole que sustituyan al matrimonio clásico, como institución de mayor calado, básica y elemental, que hasta ahora ha imperado en la mente burguesa.

Cada vez parece más difícil entablar amistades y parejas perdurables en un mundo en constante aceleramiento y fragmentación de sus ritmos de vida en función del crecimiento tecnológico, desarraigado de las potencialidades humanas, generador por tanto de estrés, irritación, depresión, apatía, inestabilidad -y por consiguiente en muchos casos- violencia. Y, cada vez es más difícil conocerse los unos a los otros, hombres y mujeres, en sus hondas aspiraciones sentimentales, ya están en el mercado- aparte de la guerra de la red móvil- juegos virtuales, que posibilitaran a las personas tener contactos sexuales imaginarios, pero que reproduce todas las sensaciones del coito a través de electrodos y sensores colocados- donde diga el prospecto- y enchufados a la maquina podremos ver a la chica o chico moviéndose y podremos tocarlo/a en una animación 3D como si fuera real… ¡Pero a qué precio! Ya no hará falta ligar, se acabaron los quebraderos de cabeza para alcanzar y luego mantener una relación, basado en un dialogo autentico y profundo, para conocer y acceder a los misterios y realidades del cuerpo y la mente, articulado en las relaciones humanas y las relaciones de pareja. Y finalmente desnudarse ante ellas, no solo físicamente sino también emocional y psicológicamente, mostrar lo que soy  y lo que se siento.

Estamos perdiendo calidad de vida, estamos perdiendo capacidad de relación, estamos perdiendo humanidad, estamos abaratando las sensaciones, estamos en caída libre… Y, ya  estamos empezando a pagarlo…

 

Fermín González Salamancartvaldia.es                      blog taurinerías