Martes, 30 de mayo de 2017

Siempre la claridad viene del cielo

8/abril/sábado

   Acudo a Medina de Rioseco a escuchar el pregón de Semana Santa. Lo da Jesús Julio Carnero, caminante y peregrino. Me consta que Jesús Julio se emocionó el día que el presidente de la Junta de Semana Santa de Rioseco, Julio de las Heras Galván, le encomendó este compromiso. Sé que ha preparado a conciencia su pregón porque su condición de político - es Presidente de la Diputación de Valladolid - no le impide ser él mismo quien escriba sus discursos. Y mucho más en el caso de este pregón que lleva implícitas las vivencias y las emociones personales.

   Jesús Julio Carnero es una rara avis en estos tiempos prosaicos y sequizos. Le avalan muchas cualidades, entre ellas, la lealtad, la rigurosidad en el trabajo y, por encima de todo, la honradez. Funcionario por oposición de la Administración no necesita del sueldo de un cargo político, como tantos buscavidas actuales, pero le gusta contribuir a mejorar la sociedad, y por eso anda en los menesteres públicos.

    Hombre creyente, culto y leído, Jesús Julio Carnero pronunció un pregón lleno de emotividad que generó un largo e intenso aplauso de un iglesia, la de Santa María de Mediavilla, repleta de riosecanos que consideran este momento como el acto religioso y social más álgido del año en la Ciudad de los Almirantes.

    Fui a Rioseco encantado a escuchar a Jesús Julio Carnero. Y más porque allí me iba a encontrar con Víctor Caramanzana, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Valladolid, amigo y miembro de la Peña Cañizo, gente andariega muy principal, aunque nunca primigenia, del Camino de Santiago.

    El pregón de Jesús Julio Carnero bien merece unos apuntes en este “Picoteo del Gorrión”, por ser una pieza literaria y por su contenido cargado de imágenes que simbolizan la unión del alma y el cuerpo, la poesía y la prosa, lo divino y lo humano. Comenzó: “En el hoy están los ayeres y año a año imagino el sonido del tapetán que acabamos de oir y sentir idéntico al de hace siglos. Seco, rotundo, pero lleno de vida. La vida del niño que lo toca, la vida en la luz fulgurante de sus ojos, en sus mejillas…en el hoy están los ayeres”, como decía Jorge Luis Borges.” Jesús Julio Carnero hizo un recorrido sentimental por los primeros recuerdos: “Desde hace ya muchos años, desde la infancia, Rioseco es un lugar señero para mi. En nuestros viajes desde Corcos, donde vivíamos, hasta Cañizo y Aspariegos en Zamora, de donde somos y estaban los abuelos, Rioseco suponía la mitad del camino en un recorrido de 120 kilómetros en el que al principio no había ni tan siquiera herradura en Villanubla. Un 600 y mi hermana y yo alborotando en su parte trasera hacían que Rioseco fuera parada obligatoria.”

    El pregonero tomó un hilo argumental muy especial: las manos: “Las manos del niño de hoy serán las mismas del hombre de mañana que dé el golpe cierto sobre el tablero para cargar el paso para cargar con la vida…Y otra vez las manos. Otra vez las manos de los riosecanos perpetrando el milagro de que El Longinos y La Escalera estén en las calles de Rioseco…Pienso en las manos de esos hermanos sacando pasos. Pienso en sus nudillos casi a ras de suelo…Esas manos duras que nos pinta Castilviejo en Rioseco…Esas manos hospitalarias del mayordomo al recibir a los cofrades…Y las Clarisas, con sus manos primorosas…Las manos de Jesús han quedado extendidas sobre todos nosotros…Cristo ha resucitado y en la mano izquierda sostiene la cuerda, la esponja y la caña. Ya no las necesita. Y en su derecha agarra, abraza, su cruz, pero no como cualquier nazareno. No. La cruz aquí ya no pesa, no se sobrelleva, simplemente acompaña. En ella la muerte ha quedado vencida.”

    Para Jesús Julio Carnero “la Semana Santa de Rioseco es intemporal como lo es la Tierra de Campos que la habita…. “La Tierra de Campos es invisible de pura visibilidad, como dijo Francisco Pino…Tierra de Campos y Rioseco, Rioseco y Tierra de Campos, una mirada al cielo desde el cielo…Para el pregonero “ser cristiano es un privilegio. Y esa es la mayor fortuna que día a día me entrega mi madre. El enseñarme que, como dijo Claudio Rodríguez, “siempre la claridad viene del cielo”…Sabemos que Jesús se separa de los Discípulos bendiciéndoles mientras sube al cielo. Las manos de Jesús han quedado extendidas sobre todos nosotros. Sus manos nos protegen, son como un techo que nos protege, nos dice Ratzinger. Y esta es la razón permanente, continúa diciendo, de alegría cristiana... Y concluye el pregón: ¡Con la mano en el corazón, Buen Camino!

 

    

9/abril/domingo

 

   Cumpleaños de Violeta. Día entrañable. Lo celebramos. No puedo entender a esas personas, que alguna conozco, ya metida en los cincuenta, que se disgusta cuando cumple años. La cosa es tan sencilla que no hay más que dos realidades: o cumplir o no cumplir. ¿Prefieren la segunda opción? Hay gente muy absurda.

    Hoy se cumplen 40 años de la legalización del partido comunista, del histórico PCE. Fue un 9 de abril de 1977, en plena Transición, y en plena Semana Santa, bajo el Gobierno de Adolfo Suárez. Fue un día especial: realmente estaban cambiando las cosas y la marcha hacia una democracia real era imparable. Las negociaciones entre Suárez y Carrillo dieron sus frutos, gracias a la mediación del abogado Diego Mario Armero, presidente de Europa Press, y Jaime Ballesteros, hombre importante del PCE. A cambio de la legalización el PCE tuvo que admitir la bandera y la Monarquía.

    Fue emocionante cómo dio la noticia en RNE el periodista Alejo García, jadeante y entrecortada la voz: “Señoras y señores, hace unos momentos, fuentes autorizadas del Ministerio de Gobernación han confirmado que el Partido Comunista…, perdón, que el Partido Comunista de España ha quedado legalizado e inscrito en el…perdón…”. Al propio periodista le costó creer lo que leía. En TVE dio la noticia, tranquilo y reposado, Lalo Azcona. Fue en un avance informativo previo al Telediario de las 9 de la noche: “Buenas tardes a todos, señoras y señores; interrumpimos la programación a las 7 y 20 de la tarde para ofrecerles una información de alcance. El Partido Comunista de España ha sido legalizado. Les ofreceremos en la Segunda Edición del Telediario, dentro de poco más de dos horas, más información de esta importante noticia”.

    El Sábado Santo rojo inició otra etapa muy distinta en la historia de España. Días después de la legalización del PCE el Gobierno aprobó que los sindicatos CC.OO., UGT y USO salieran de la clandestinidad.

    Pasado el tiempo cubrí en numerosas ocasiones actos, reuniones y comités del PCE para los Telediarios de TVE. Con Julio Anguita como Secretario de este partido, también Coordinador General de IU, lo hice con tanta frecuencia que los compañeros de TVE me calificaban como “anguitólogo”. Corrían entonces los años noventa del siglo XX. Y pude comprobar que el PCE era un partido muy abierto y democrático; nos dejaba entrar a los periodistas a reuniones que en otros partidos teníamos vedadas. Eran actos donde discutían sin pelos en la lengua, lo que después permitía titulares en los medios de comunicación que no ayudaba mucho al propio PCE, o a la propia IU. Tal vez eso, aunque no sólo eso, generó muchas desavenencias en la izquierda eurocomunista, concepto recogido por Santiago Carrillo en un libro que hizo fortuna en 1977 titulado “Eurocomunismo y Estado”.

 

10/abril/domingo

    La banda terrorista ETA entrega sus armas en Francia. Pistolas y explosivos ocultos en varios zulos. Los representantes de las víctimas se muestran contrarios al sistema utilizado, al considerar que es “un simulacro, un teatro”. Y que lo que tienen que hacer “es esclarecer más de 312 asesinatos porque incluso han lavado las armas hasta con lejía para no dejar rastros de ADN”. En total, ETA asesinó en su negra historia a 858 personas, además de dejar miles de heridos. El acto de Bayona para las víctimas ha sido “un paripé”, por lo que piden que no se haga el acercamiento de presos.

 

    13/abril/jueves   

    Leo “A.M.D.G.” de Ramón Pérez de Ayala. El lema jesuítico sirve al escritor para hacer una crítica a la propia Congregación y a la sociedad de principios del siglo XX. “Ad Maiorem Dei Gloriam” consagró a Pérez de Ayala y a mi me está sirviendo para conocer más en profundidad a la Compañía de Jesús donde yo estuve tres años de mi vida, quinto, sexto y COU. Frailes muy profesionales, muy preparados, jamás dejan nada a la improvisación. Pérez de Ayala, cargado de humor dice que “en el cielo, así que celebra una misa un padre de la Compañía, el Eterno y su Estado mayor central se vuelven locos de contentos, porque le entienden todo lo que dice, y, naturalmente, le hacen caso…La prosodia latina de los jesuitas es más pura que la de todos esos infelices curas de chicha y nabo…” Otro día escribiré de mi etapa en los Jesuitas de Zamora.