Martes, 26 de septiembre de 2017

Once estaciones o pasos de la Semana Santa en Salamanca

Estos pasos o estaciones forman parte de la historia cultural y religiosa de Salamanca. Ellos ofrecen quizá el mejor conjunto de escenas de pasión que se han pintado en Occidente y siguen “vivos”, para oración de devotos, contemplación de amigos del arte y admiración de todos, incluidos turistas y curiosos.

               Ellos forman parte del retablo de la Catedral Vieja que contiene, además del gran fresco del ábside, que es algo posterior, 53 tablas pintadas por el Maestro Florentino, en torno al 1450, con escenas de la vida de Jesús. Entre ellas resaltamos once que forman un espléndido conjunto de escenas de pasión, que pueden entender como estaciones de Via-Crucis y pasos de procesión Semana Santa. Las escenas de ese retablo podrían salir a la calle, para ser admiradas y contempladas por creyentes devotos y testigos de la vida cultural de la ciudad.

Evoco aquí esas once escenas, siguiendo el número en que han sido clasificadas y comentadas por ejemplo en Restauración del Retablo de la Catedral Vieja de Salamanca (Patrimonio Histórico de Castilla y León, Salamanca 2000), con cita de los textos bíblicos especialmente tomados del evangelio de Marcos, en este orden (cf. también http://roble.pntic.mec.es/jfeg0041/todo_reliduques/arte/reta_sala/retablo_salamanca.html; :http://www.artehistoria.com/v2/videos/190.htm )

32. Unción de Betania (Mc 14, 2-9). Una mujer profeta, unge a Jesús como Mesías de Dios en la cabeza.  Ella es la iniciadora de la Semana Santa, portadora principal del estandarte  o pendón que abre el cortejo. Esta mujer abre y da sentido al camino de los pasos de la Semana Santa.

33. Ramos, entrada en Jerusalén (Mc 11, 1-11). La tabla presenta un  camino con niños en los árboles, cortando ramos,  y con hombres y mujeres que esperan a Jesús y que le siguen, con algunos que le adoran a los lados. Esta escena llamada de la “borriquilla” (con el burrito menos a su lado) representa y condensa el camino de los pasos de la Semana Santa. 

34. Última Cena (Mc 14, 12-21). En torno a una mesa redonda se reúnen los Doce de Jesús, como símbolo de todos los creyentes, en torno al cordero y los panes de diverso tipo, con una gran copa de vino.  La verdadera procesión de Semana Santa es la Eucaristía cristiana o (en sentido social) una comida de solidaridad abierta a todos los hombres del mundo.

35. Lavatorio de pies (Jn 13, 1-20). Las procesiones de Semana Santa tienen un fondo penitencial, de limpieza y conversión y también de servicio mutuo (acogerse, lavarse los pies…). En el centro de la escena está Jesús, lavando los pies a Pedro. Al lado están los otros doce, con curiosos en el fondo…Sin servicio y ayuda mutua no hay Semana Santa.

36. Oración del Huerto (Lc 22, 39-46). La tabla vincula dos escenas. Por arriba  está Jesús angustiado ante su destino de dolor, con ángel que le consuela. En la parte inferior aparecen los discípulos dormidos. Las procesiones de Semana Santa son tiempo para despertarse del sueño y la apatía, retomando el camino de Jesús, el compromiso por la justicia.

37. Entrega y prendimiento (Mc 14, 43-50). Judas besa a Jesús y le entrega en manos de soldados, con lanzas y cotas de malla, que van a prenderle. Pedro corta inútilmente la oreja de Malco, un servidor del Sumo Sacerdote, mientras Jesús quiere ayudar al herido. Al fondo queda la ciudad. La Semana Santa cuenta la historia de Jesús traicionado y entregado.

38. Flagelación (Mc 15, 15). Representa un rito del de tortura y castigo. No está presidida por Pilato (gobernador romano), sino por Caifás, sumo sacerdote y por un escribano, que cuentan los azotes. La Semana Santa recoge la historia de los que han sido y siguen siendo torturados como Jesús, en un mundo donde se siguen utilizando el terror.            

39. Cruz a cuestas (Lc 23, 28-31). Jesús entre soldados que le llevan a la cruz y mujeres judías que le lloran (entre ellas María, su madre, y Magdalena). Tampoco esta escena presenta a Pilato, condenando a Jesús. Si no estamos atentos, esta Semana Santa  de Castilla (año 1450) puede convertirse en signo de propaganda anti-judía.  

40. Crucifixión (con rasgos  tomados Mc 15,21-41 y Jn 19,25-27). Lloran a un lado las mujeres amigas, los soldados se juegan sus vestiduras. Una gran muchedumbre de judíos parece burlarse de Jesús, entre los dos ladrones. Al fondo las lanzas de los soldados. Éste es el signo suprema de la violencia y guerra, que sigue dominando nuestro mundo.

41. Descendimiento (con elementos tomados de Mt 15 y Jn 19). Amigos, mujeres y discípulos de Jesús, acogen su cuerpo y lo besan. Otros judíos (que parecen aquí amigos) bajan a los otros dos crucificados. No hay soldados, ni burlas. Ésta es una escena de gran humanidad, signo de compasión por Jesús y por todos los asesinados.

42. Cortejo fúnebre y entierro (M 18, 1-6 y paralelos de los evangelios). Vienen de la colina de la cruz, entre lamentaciones de plañideras. Amigos y familiares de Jesús (hombres y mujeres) le acogen y van a enterrarle con llanto. En el centro a la derecha dos hombres descorren la piedra de la tumba donde van a enterrarle.   

43. Bajó a los Infiernos (tema tradicional). El credo más antiguo dice que Jesús  bajó a los infiernos para liberar  todos los muertos. Este es el icono básico de la muerte de Jesús en la Iglesia oriental.  Le acompaña Juan Bautista,  Adán y Eva le esperan, con los muertos. Jesús baja para decirles que ha llegado la hora de la salvación universal.

45. Resurrección (Mt 28, 1-4). Jesús sale de tumba, con soldados que le vigilan dormidos, conforme al testimonio del Evangelio de Mateo. Han querido encerrarle en una tumba, pero no han podido. Leído desde aquí, todo el camino de la cruz culmina en la resurrección.