Miércoles, 26 de abril de 2017

Baco y Dionisos

Estamos llegando al equinoccio de primavera, momento del año en el que tienen igual duración el día y la noche, siendo uno de los momentos del año más señalados, donde la oscuridad deja paso a la luz, desde tiempos inmemoriales y en todas las culturas humanas. Basta mencionar que nuestra Semana Santa no deja de ser la conmemoración de la primera luna llena de la primavera, herencia directa de las Bacanales romanas, o de las Dionisales griegas, en las que se honraba al dios Baco, o Dionisos, en ese primer plenilunio.

Quien pueda se desplazará para visitar familiares o amigos, o simplemente hacer turismo. Sea por el motivo que sea, el abandono temporal de nuestros lugares de origen nos permite desconectar de la dinámica diaria, tendente a la rutina, y recargar nuestras energías físicas y mentales. No hace falta irse muy lejos para cambiar el chip, pero siempre teniendo mil ojos, ya que más importante que salir de vacaciones, aunque sean de un día, es volver de ellas.

Uno de los destinos más visitados, por toda la geografía hispana, serán las procesiones religiosas. Particularmente, además de por su tétrica temática, no me gustan las aglomeraciones de gente, con lo que las evito. Eso no quita para que tengan su interés etnográfico, sean las de Zamora, Chinchón o Sevilla. Además, me pasa como con los toros, no me gusta que del dolor ajeno se haga exhibición, y algunos penitentes, con sus latigazos, cruces a cuestas y demás parafernalia sado-maso, parece que es lo que buscan, no la penitencia de su dios particular, sino la aprobación de la muchedumbre, por mucho que escondan la cara… Allá cada cual con sus actos, siempre que se respete lo que hacemos los demás.

Otro que opinaba lo mismo, que no tiene mucho sentido que Dios se alegrase del sufrimiento humano sino que lo que realmente celebraría es el regocijo, era Baruch Spinoza. Claro que él es uno de los tres grandes filósofos racionalistas y yo un sencillo medioambientalista. Disfrutemos del solsticio, pero sin olvidarnos que no somos ningún cargo del partido popular, que hemos de respetar las leyes, y a quien las hace cumplir… incluidos los peperos.