Sábado, 21 de octubre de 2017

Redes

Hemos caído en las redes. Esta tiranía no la profetizaron ni Aldoux Huxley ni George Orwell. Dice cualquiera que aspira a ser famoso: tengo 350 111 amigos en Twitter. Ya han dejado de  preguntarme ¿quieres ser mi amigo, mi colega,  mi socio? en Facebook. Pero es lo mismo, aunque no haya contestado. Ahora cada mañana tengo por lo menos un correo de los en serie de un “un amigo” que tiene mi “cuenta”, así creo que se dice, se la haya dado yo, o no se la haya dado, que viene de Argentina, el mensaje, o de Venezuela, o de la calle Nicaragua, que es perpendicular a  la mía, y en él me anuncia el libro que va a publicar el próximo mes, y al día siguiente me manda un parrafito del libro, y luego el aviso de que mañana sale, y al día siguiente que ya salió y la portada ¡qué bonita!, y luego que voy a presentarlo en la Librería  Santos Ochoa, con cafetito incluido y me gustaría contar contigo, con todos vosotros. Y luego que ya lo he presentado y ha salido un reportaje en un periódico; te lo mando. Además sé que yo puedo hacer lo mismo; y que aunque no esté en las redes salgo en las redes, para eso están los amigos para sacarte, y como una vez te hicieron una foto con el sombrero ladeado, pues sales con el sombrero ladeado. Total, que has caído en las redes, y ahí te debates dando coletazos como una mosca atrapada en una telaraña.