Jueves, 30 de marzo de 2017

33.000 salmantinos viven en el extranjero

Más de 166.000 nacidos en Castilla y León residen fuera de España, 53.000 más que en el año 2009 y más que los habitantes que tienen Palencia, Ávila, Segovia o Soria
La pérdida de población es uno de los principales problemas de Salamanca

Que Castilla y León capte solo tres de cada cien inmigrantes que llegan a España, cuando el peso de su economía en el conjunto del país es del cinco por ciento es una anomalía; pero peor aún es que de cada cien españoles residentes en el extranjero, siete sean castellanos y leoneses. Si hay una comunidad autónoma donde la pérdida de la población inmigrante se convierte en un problema mayor esa es Castilla y León. Con la segunda tasa de natalidad más baja de España y con el mayor porcentaje de mayores de 65 años de todo el país, tener además un saldo migratorio negativo es algo así como la puntilla.

Mientras en 2008 el balance entre las personas que llegaron a la región desde el extranjero y las que partieron desde las nueve provincias a cruzar las fronteras españolas arrojó un resultado positivo de 12.123; en 2015, último ejercicio con datos definitivos según el INE, el saldo fue de 3.165 en negativo. En ese año se marcharon de Castilla y León al extrajeron 11.310 personas, el segundo peor dato de la historia tras los 12.773 de dos años antes. En el primer semestre de 2016 llegaron 139 personas más de las que se fueron. A lo largo del periodo los balances fueron también buenos entre 2009 y 2011 (más de 2.500, casi 2.000 y más de 1.200, respectivamente) y malos a partir de entonces (pérdida de 2.291 en 2012; de 5.185 un año después y de 1.012 en 2014).

A 30 de junio de 2016 había censados en la comunidad autónoma 172.041 extranjeros, el 3,4% de los más de cinco millones que residen legalmente en España. Burgos, con 33.478, aventaja a Valladolid por 179. Casi uno de cada cuatro es un trabajador ocupado, ya que el año pasado se cerró con 45.518 extranjeros afiliados a la Seguridad Social en alta laboral. Supone un incremento de 1.800 personas, después de las 1.300 ganadas en 2015. Antes hubo cinco ejercicio de retrocesos consecutivos, desde el récord de 61.980 afiliados extranjeros que había en el año 2008. Así que entre el máximo y el mínimo, el saldo es de 19.570 empleos perdidos, uno de cada tres.

De los inmigrantes que trabajan en la región, 39.500 son asalariados y 6.200, autónomos. Entre los primeros, las dos ocupaciones más comunes son la hostelería (14,8%) y el servicio doméstico (14%). Le siguen la agricultura (10,5%) y el comercio y reparación de vehículos (9%).

Los trabajadores foráneos de Castilla y León son mayoritariamente rumanos (10.876), búlgaros (7.894) y marroquíes (5.216). Portugueses son 3.528 y entre los sudamericanos, el primer lugar lo ocupan los colombianos, que son 1.676, prácticamente los mismos que trabajadores chinos hay en la comunidad autónoma (1.638).

Por otro lado, en enero de 2016 había contabilizados como emigrantes en el extranjero 166.167 castellanos y leoneses, el 7,2% de los 2,3 millones de españoles residentes allende las fronteras y casi 53.000 más de los que había en 2009, cuando eran 113.255. Si regresasen, casi podría decirse que Castilla y León tendría una provincia más, ya que son más que los habitantes que hay en cuatro y prácticamente los mismos que abulenses en su tierra.

De todos, casi 58.000 están en países europeos, sobre todo en Francia (casi 25.000) y Alemania (cerca de 10.000). En el Reino Unido hay 4.684. En América hay 105.000, la mayoría en Argentina (53.000). En Estados Unidos hay 6.000 castellanos y leoneses. Además, residen en Asia 1.430, de los que 192 están China. Hay también mil en Australia.

De ese censo de emigrantes de la comunidad, cerca de 19.000 son menores de 16 años y otros 47.000 son mayores de 65. Los otros cien mil están entre ambos grupos. Más de 50.000 son leoneses y casi 33.000 son salmantinos. Después se sitúan los zamoranos, con más de 21.000 y los burgaleses, con más de 19.000. El INE tiene contabilizados también algo más de 15.000 vallisoletanos, 8.500 abulenses, 8.000 palentinos, 7.000 sorianos y 3.500 segovianos.