Martes, 12 de diciembre de 2017
Béjar al día

Visión parcial de unas ponencias individualistas disfrazadas de debate científico

BÉJAR | La última jornada finaliza con un escaso debate, errores y el descontento de parte del público asistente

Última jornada de Desarrollo y Empleo de Béjar y su comarca

El pasado viernes finalizaron las jornadas  Desarrollo y empleo de Béjar y su comarca que han venido desarrollándose en el salón de actos del Centro Integrado de FP, durante las últimas semanas.

Una de las intervenciones de la última jornada corrió a cargo de José Álvarez-Monteserín, que en calidad de “experto” en turismo hizo una particular reflexión de la situación del sector en la ciudad, valiéndole las críticas de algunos de los asistentes, en los escasos minutos de coloquio que tuvo la jornada, tanto por el tratamiento que hizo de la estación de esquí, como por considerar la Plaza de Toros, el recurso más importante de la ciudad.

Tampoco estuvo muy afortunado al decir que en las Agencias de Viajes de Madrid no hay material promocional de Béjar y remiten a las páginas web, pues como experto en turismo y en nuevas tecnologías, debe conocer que internet es el medio a través del que se mueve la mayor parte del negocio de los viajes y por tanto, es donde Béjar debe tener mayor y mejor presencia.

Otro de los errores, que no pasó desapercibido, tuvo que ver con la Feria Internacional de Turismo (FITUR), sobre la que contó que le había costado mucho trabajo encontrar el “Pabellón de Béjar”, cosa que no es de extrañar, pues sólo los continentes y el país anfitrión cuentan con pabellón propio y en algunas ocasiones también tiene “pabellón” un país invitado, nunca una ciudad pequeña como Béjar, a la que ya le sale caro poner un stand y por eso aprovecha las sinergias que genera Castilla y León como destino de interior consolidado y al cual Béjar pertenece.

El segundo ponente fue Buenaventura Velasco, presidente de Embeco y de la Cámara de Comercio, se centró en el tema del comercio, analizando tanto el de proximidad, como la comercialización de las empresas instaladas en la ciudad, trazando unas líneas maestras y haciendo hincapié en sus fortalezas y debilidades.

Abogó porque en los comercios locales convivan, durante un tiempo, las nuevas generaciones de emprendedores con los propietarios que tengan intención de jubilarse, para mantener una continuidad evitando tener que reflotar negocios, por el abandono que sufren en los años previos a dichas jubilaciones. Así mismo, señaló la importancia de la imagen de las tiendas y de sus alrededores, del marketing y de la formación desaprovechada, en muchas ocasiones, que oferta la Cámara de Comercio.

La última intervención corrió a cargo de Ignacio Ramón García, presentado como veterinario propietario de un negocio de peritaje en Madrid, explicó a los presentes su idea de negocio, basada en su propia experiencia como trabajador autónomo y fundador de su propia empresa. Defendió la figura del autónomo, calificado de “mal trato” el que reciben, debido a los impuestos que tienen que pagar “incluso antes de que el negocio genere un solo euro”, y pidió a las administraciones que en vez de subvenciones, rebajen la presión fiscal, “como se hace en Estados Unidos, que sólo se pagan impuestos sobre beneficios”.

Criticó duramente los planes directores hechos por “políticos que no saben lo que es montar una empresa y por funcionarios con trabajos estables” sin tener en cuenta que estos planes directores en realidad se hacen por concesiones a empresas privadas externas a la administración y quizás donde esté el quid de la cuestión sería preguntarse ¿por qué no los hacen los funcionarios?. Una intervención duramente criticada por Isabel López de la Asamblea Comarcal de Izquierda Unida que la calificó como propia del capitalismo más duro.

Las jornadas han tratado diferentes temas sociales y económicos,  en ellas se han lanzado propuestas de intervención comunitaria, de sensibilización social, de movilización de espacios públicos y de utilización de los medios de comunicación para dinamizar, han sido organizadas por personas que no se han aplicado a sí mismas sus propias propuestas, pues más de la mitad de los ponentes no vive en Béjar, y  tienen un cuestionable perfil de motivación, puesto que muchos de sus trabajos tampoco han sido desarrollados en la ciudad, ni sus empresas tienen sede en la localidad.

Charlas-coloquio con escaso coloquio y carentes de coherencia, al proponer la participación social y excluir a jóvenes, mujeres y colectivos que trabajan en el día a día, en muchos casos de forma voluntaria, por mejorar la situación  de Béjar.