Jueves, 30 de marzo de 2017

Villanos y héroes, villanas y heroínas

El verdadero héroe es siempre un héroe por error, su sueño era ser un cobarde honesto como todos los demás. Umberto Eco

Desde que el mundo es mundo han convivido con nosotros villanos y héroes, también villanas y heroínas, estas últimas menos conocidas porque el protagonismo de las mujeres ha sido ocultado durante muchos siglos. En esta ocasión dejaremos a parte dioses y demonios, diablesas y diosas, que también habitan entre nosotros, para centraremos en seres mortales que se decantaron por el mal o por el bien y a los que el imaginario colectivo ha adjudicado los calificativo citados.

Los méritos para ser incluido en uno y otro grupo han sufrido a lo largo de la Historia amplios y notorios desplazamiento, siempre en función de los paradigmas de la época o los intereses de las clases dominantes. Y así, si alguien asesina a 5 personas ha sido calificado de asesino en serie, de villano. Pero si puso fin a la vida de miles de personas, si construyó un imperio, por ejemplo Alejandro Magno, sin cuestionar los métodos utilizados, se le reconoce como un conquistador, un héroe. A alguien que tortura a sus enemigos se le tachará de villano, pero Tomás de Torquemada, dominico, confesor de la reina Isabel la Católica y primer inquisidor general de Castilla y Aragón, fue durante años apreciado como paladín de la fe, como héroe de la cristiandad. Sólo por citar un par de ejemplos

Los seres humanos siempre hemos necesitado héroes en los que mirarnos y villanos a los que odiar, hemos necesitado héroes que imitar y villanos a los que cargar con nuestras calamidades y nuestros miedos, mi duda es si necesitamos a los unos más que a los otros.

Con sólo escuchar un poco de qué, de quién se habla en tertulias oficiales y oficiosas en charlas y charletas. Quién, quienes ocupan los espacios de opinión, noticias y medios de comunicación, caeremos en la cuenta de que hoy el protagonismo es, sin ningún género de dudas, de los villanos, los héroes brillan por su ausencia, parece que no interesan, la pregunta es ¿existen aún héroes? Pero para poder contestar deberíamos primero acordar antes qué se entiende hoy por un héroe o una heroína, lo que no es nada fácil.

Si hoy el protagonismo es de los villanos, dicen que los héroes postmodernos son personajes más pragmáticos, menos interesados en transmitir los valores clásicos, más apegados a la tierra y menos a los ideales. Lo que sería natural ya que tanto los unos como los otros son reflejos de las sociedades en las que han nacido. Pero yo me pregunto ¿Quiénes influyen más en nuestro quehacer cotidiano, por quiénes sentimos mayor atracción, por los villanos o por los héroes?

“Héroe” es según la RAE: Persona ilustre y famosa por sus hazañas o virtudes o persona que lleva a cabo una acción heroica. Según esto ¿cómo calificaríamos a los misioneros, a los de Médicos sin Fronteras, a todos los que arriesgan sus vidas por mejorar las de otros y sufren represalias, cárcel o pena de muerte? ¿Cómo calificaríamos a quienes pelean cada día por los derechos de las personas de color, por la libertad de culto, por la libertad de expresión? ¿Son héroes y heroínas, los hombres y mujeres que arriesgan sus vidas por lograr la paz, por vivir en libertad o para que sus hijos no mueran de hambre o de enfermedades tratables? ¿Son heroínas y héroes quienes luchan por la igualdad, quienes cuidan de sus hijos, de sus padres enfermos o ancianos? Si todos ellos y ellas son héroes ¿por qué no oímos tan poco hablar de ellos?  ¿Por qué sus nombres permanecen en el anonimato y conocemos a la perfección los de maltratadores, asesinos, violadores, secuestradores, terroristas, dictadores, corruptos, ladrones, etc.?

La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía”, así hablaba Aristóteles hace siglos. Pero si hoy no oímos hablar de justicia, de templanza, de tolerancia, de respeto ¿ganarán los villanos y sus malsanos valores la batalla?.  

El novelista y ensayista italiano Umberto Eco, decía: El verdadero héroe es siempre un héroe por error, su sueño era ser un cobarde honesto como todos los demás. Tal vez tenga razón, pero yo prefiero quedarme con las palabras de Mahatma Gandhi: Dicen que soy héroe, yo débil, tímido, casi insignificante, si siendo como soy hice lo que hice, imagínense lo que pueden hacer todos ustedes juntos. Hablemos más de los héroes, los villanos no merecen la pena, no nos enseñan nada, nos empequeñecen a todos.