Lunes, 26 de junio de 2017

Causas@muerte.es

A los humanos como a cualquier animal de cualquier especie nos ocurren dos fenómenos vitales, nacer y morir. Entre los dos existe un largo camino por recorrer y éste debe estar presidido por la razón y, el cerebro en el caso de los humanos. Esta es la diferencia con otras especies, el disponer de un sistema nervioso central que no es para ponernos nerviosos, sino para utilizar sus neuronas y, llevar una vida saludable basada en un estilo de vida que responsa a las exigencias y retos de la vida diaria con naturalidad, sin riesgos innecesarios y, sin tóxicos individuales y ambientales.

Cuando se analizan las causas de muerte de nuestro país, hace muy pocas fechas el INE ha publicado ultimas disponibles, las relativas a 2015. Se pueden extraer valoraciones positivas en relación con la situación y evolución de determinados grupos de enfermedades y, negativas con respecto a otros grupos. Entre las positivas, destacaría, la evolución que están siguiendo las enfermedades cardiovasculares, porque aunque siguen siendo la primera causa, cada vez las defunciones son a mayor edad, lo que es casi ley de vida, morirse siendo muy mayores y, este buen resultado se debe al control de los factores de riesgo cardiovascular. Sobre el Cáncer como grupo, su incremento es menor, lo que indica que cada vez hay más cronicidad en los diversos tipos de cáncer y, esto se debe a que la efectividad del diagnóstico precoz y del tratamiento precoz es cada vez mayor en nuestro buen Sistema Sanitario. Aunque, no conviene olvidar que sigue siendo la principal causa de muerte prematura, defunciones antes de los 65 años. Es decir, la causa de muerte con mayor trascendencia sanitaria, individual y familiar, y de Salud Pública. Por este motivo, las pequeñas mejoras hay que valorarlas.

Los aspectos más negativos de esta estadística, según mi opinión, hay varios: uno, que aumentan las muertes por enfermedades respiratorias un 18% y, la mayoría de ellas, están asociadas al consumo de tabaco. Dos, el cáncer de bronquios y pulmón que es como causa específica, una de las primeras y, muchos de estas neoplasias también se asocian al hábito tabáquico. Tres, las cusas externas que son la principal causa de muerte entre los 15 y 39 años y, estas defunciones son todas prematuras y, se producen en individuos que tenían toda la vida por delante. Los accidentes de tráficos y los factores de riesgo asociados son los responsables de tan cruda realidad. Esto es el consumo excesivo de alcohol y otras drogas están involucrados en muchos de ellos.

La pregunta qué nos podemos hacer, se puede hacer algo para mejorar la situación. La respuesta es sí, las tres primeras causas de muerte suponen casi el 70% y, para todas ellas hay medidas preventivas efectivas, que tienen poco coste individual, si exceptuamos el esfuerzo. Sobre las cardiovasculares conocemos los factores de riesgo más importantes y se controlan por los médicos de familia con la participación activa de los pacientes. Sobre el cáncer hay muchas posibilidades de prevención, seguir las recomendaciones del Código Europeo contra el Cáncer y, a través de diagnóstico precoz participando en los cribados poblacionales de cáncer de mama –mamografías-, cáncer de colon y recto -sangre oculta en heces- y cáncer de cuello de útero –citología-. Sobre las respiratorias, muy sencillo, evitar el tabaco y, dejar de fumar.

Para todas ellas y, resumiendo, termino por donde di comienzo, mientras llega la hora de partir, llevar a cabo un estilo de vida saludable en un ambiente sano, siendo coherentes y consistentes en el esfuerzo para llegar a viejos y morir de manera digna y natural y, mientras llega una ley sobre la muerte digna, sino les dejan exíjanlo en base al principio ético de autonomía, que debe ejercerse a través del consentimiento informado. Es decir, tienen derecho a ser informados para tomar decisiones.

JAMCA