Jueves, 30 de marzo de 2017

Historia del "Día de la Mujer" 8 de marzo

El Día Internacional de la Mujer es una fecha que se celebra en muchos países del mundo. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar “su día”, una tradición de más de  cien de lucha en por la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

 

El Día Internacional de la Mujer se refiere a mujeres corrientes, artífices, donde la historia hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer, por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata

Como perro lamiendo sus heridas,

en ausencia y silencio voy, hermanas,

llanto en las noches, rabia en las mañanas,

dolor bajo sonrisas mal fingidas.

 

Despertad, las que estáis adormecidas

en sombras de miserias cotidianas,

las de cabellos de oro o nobles canas,

remolcadoras de infelices vidas.

 

Nuestros hombres han hecho de la guerra

juego de obstinación, que nos destierra

a larga deserción, placer fugaz.

 

Desde hoy el sexo se armará de escudo,

y el idioma de amor quedará mudo

hasta el regreso de la paz

 Con éste poema bien podía definirse la lucha que empezó Lisístrata. Una huelga sexual empezó contra los hombres para poner fin a la guerra. En la Revolución Francesa, las parisienses pedían «libertad, igualdad y fraternidad» marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.

 

La historia más extendida sobre la conmemoración del “8 de marzo” hace referencia a los hechos que sucedieron en  el año  1908, donde murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de textil Cotton de Nueva York, incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.  También se reconoce como antecedente a las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1957, también en Nueva York.

 

Si la máquina del tiempo de verdad existiera, podríamos ver a Isaura Carmen, junto con sus compañeras de fábrica, caminando por las calles de Nueva York a fines del invierno de 1857. Era un tiempo  en la que cada vez más mujeres se incorporaban a la producción especialmente en la rama textil, donde mayoría  eran mujeres. Pero las extenuantes jornadas de más de 12 horas a cambio de salarios miserables sublevaron a las obreras de una fábrica textil neoyorquina que salieron a reclamar por sus derechos.

 Era el 8 de marzo y las manifestantes fueron atacadas cruelmente por la policía.

 Pero no fue la primera ni la última vez que las obreras textiles se movilizaban. Medio siglo más tarde, en marzo de 1908, 15.000 obreras marcharon por la misma ciudad al grito de “¡Pan y rosas!“, esta consigna  en sus demandas era por aumento de salario y por mejores condiciones de vida. Y, al año siguiente – también en marzo -, mas de 140 mujeres jóvenes murieron calcinadas en la fábrica textil donde trabajaban encerradas en condiciones inhumanas.

Fue finalmente en 1910, durante un Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, que la alemana Clara Zetkin, propuso que  mujeres que llevaron adelante las primeras acciones de por la igualdad con el varón.

 

Siete años más tarde, cuando se conmemoraba este día en Rusia – febrero de 1917, para el calendario ortodoxo -, las obreras textiles tomaron las calles reclamando “Pan, paz y libertad”, marcando así el inicio de la más grande revolución del siglo XX, que desembocara en la toma del poder por la clase obrera, en el mes de octubre del mismo año.

 

 Clara Zetkin (1857-1933) fue dirigente del Partido Socialdemócrata Alemán y organizadora de su sección femenina. Fundó el periódico “La Igualdad”, que se transformó en uno de los canales de expresión más importante de las mujeres socialistas de su época. Combatió contra la dirección de su partido cuando ésta se alineó con la burguesía nacional votando los créditos de guerra en la Iª Guerra Mundial

 

Pan, rosas, estatización y control obrero

 

Lentamente, y a medida que el feminismo ha ido cobrando fuerza en todo el mundo, el Día de la Mujer ha ido perdiendo su carácter obrero, pasando a ser una jornada de lucha en la que se reclaman los derechos de todas las mujeres en todos los ámbitos.

 

Año tras año, miles de mujeres salen a las calles de todo el mundo para demandar nuevos derechos, defender los ya conquistados y luchar contra aquellas leyes que las discriminen o que rechacen el principio de igualdad de sexos y de oportunidades.

 

En numerosos lugares del mundo las mujeres (África, Asia e Hispano América) siguen demandando derechos básicos como acceder a la educación, la cultura, el trabajo o la política. Las mujeres expresan hoy su voluntad de participar en condiciones de igualdad en sectores en los que tradicionalmente su participación ha sido minoritaria

 

No viene mal recordar y anticiparnos al 25 de noviembre “Día Internacional contra la violencia de Género”

Los políticos en su incultura han creado una gran confusión al clasificar la violencia "sexista" como de género, cuando este último es un término de la lingüística e indica una propiedad gramatical de algunas palabras (los sustantivos y los pronombres). Sin embargo el sexo es una característica biológica de los seres vivos.

Por eso desde el punto de vista gramatical, el género señala si la palabra es del grupo femenino o masculino para poder combinarla con el adjetivo adecuado.

La violencia entre personas se tendría que  clasificar de "sexista", "machista", "doméstica",... según en el ámbito o entre quienes se ejerza,  pero nunca como de "género”.

Sea como hayan querido la, mal, “violencia de género”, lo que nos interesa es la terrible lacra que invada España desde hace lustros, no disminuye, muy al contrario en dos meses del 2017 han sido 17 mujeres a día de hoy asesinadas por sus parejas, ex, novios o amiguetes. El valor de la mujer ha sido degradado. Entre todos busquemos formas de NO AGRESIÓN FISICA, VERBAL O PSICOLOGIA hacia quien nos trajo al mundo quien un día juramos amor eterno.