Jueves, 23 de noviembre de 2017

Xavier Alcalá: “Curros tuvo la valentía máxima de los poetas cívicos, la de meterse contra lo intocable”

Entrevista de A. P. Alencart al destacado narrador gallego, que participará en el homenaje al poeta Manuel Curros Enríquez, en Santiago de Compostela

El narrador gallego Xavier Alcalá (Foto de Nifunifa 2)

Coordino, con el escritor Juan Carlos Martín Cobano, un homenaje dedicado al poeta y periodista gallego Manuel Curros Enríquez, fallecido en La Habana en 1908. Una de las dos ponencias, sobre su vida y su obra heterodoxa, estará a cargo del narrador y conferenciante Xavier Alcalá. Completan el mismo las intervenciones de los poetas  Xesús Rábade, Miro Villar, Modesto Fraga y Helena Villar Janeiro. También habrá un homenaje a Cervantes, a cargo de Juan Antonio Monroy. Todo dentro del VIII Encuentro de Escritores y Comunicadores Evangélicos de España (Adece), que celebra su reunión anual entre el 23 y 25 de septiembre.

Aquí una respuestas de Xavier Alcalá.

¿Cuáles tus referencias en la narrativa, aquellos escritores con los que más te sientas identificado o que más te hayan impactado o motivado?

Para hacer una lista cortísima, sin duda José Eça de Queiroz y George Orwell, en prosa. Entrando en poesía, Antonio Machado.

¿Y del ámbito de la lengua gallega?

Sigamos en lista corta, Eduardo Blanco-Amor y Álvaro Cunqueiro en prosa; Celso Emilio Ferreiro en poesía, más los trovadores medievales.

Tienes una especial relación con América, Argentina y Cuba en primer término, y eso se denota en varios de tus títulos. ¿Por qué?

Yo no me considero europeo solo, ni solamente español, sino iberoamericano. En mi cabeza corren continuamente frases en gallego, en casi-gallego (portugués) y castellano. En las tierras donde España y Portugal se vaciaron me siento uno más, soy aceptado por todo el mundo aunque alguna vez me llamasen “godo” (nunca “gringo”).

Me crié en Ferrol, o mejor dicho, en la Ferrolterra, donde todo el mundo hablaba de La Habana y de Buenos Aires como en cualquier ciudad española se habla de Madrid y Barcelona. Después me casé “contra” una argentina y trabajé en la empresa de ingeniería que recompuso las telecomunicaciones del inmenso país austral... Cuba siempre fue una referencia de vida, ahí estaban por la Ferrolterra las casas de indianos para recordárnosla continuamente. Lo malo fue que a los castristas no les gustó lo que escribí y no pude volver.

Háblanos de las novelas que integran tu trilogía Evangélica

Es mi “obra máxima”, más de 1.200 páginas siguiendo la peripecia de una gente perseguida por ser “disidente” del sistema político-religioso oficial de España. Me crié entre evangélicos y, como por carácter siempre ando a contrapelo, en vez de evitar a los chavales “protestantes”, andaba con ellos. No solamente no me parecían raros sino que veía que eran de buena gente... Pasaron muchos años y un día don Manuel Molares me dijo algo graciosísimo: que yo era “en escritor acreditado” y que había unos señores de sus años que querían contar “algo que ya ni ellos mismos se podían creer”. Empecé a tratar con aquellos creyentes en 1999, en la zona de la ría de Ares, y acabé de entrevistar a esa gente ilusionada ocho años después en Buenos Aires. Fui de la iglesia de Ares a las “iglesias de gallegos” en la inmensa capital argentina, pasando por Inglaterra... Hice lo que pude con más de 500 páginas de notas que tomé. Si no di para más, culpa mía será. La historia se inicia en 1916 y acaba en 1975. Paramos ahí porque hay que tener perspectiva histórica. Quien quiera tomar el relevo, que siga. Nunca acabaré de agradecer a tantas personas (muchas de ellas ya difuntas) que me enseñasen tanto sobre lo que estuvo en las catacumbas del franquismo.

¿Cuánto de heterodoxo encuentras en la obra de  Curros Enríquez?

Mi admiración por Curros es pareja a la que siento por Celso Emilio Ferreiro, aunque, quizá, la vivencia de la Longa Noite de Pedra y el trato personal hagan que el impacto de Celso Emilio en mí sea mayor. Pero creo que Curros tuvo la valentía máxima de los poetas cívicos, la de meterse contra lo intocable, la de cuestionar el mundo hasta en la voz de Dios. Si en castellano se dice lo de ir “a contrapelo”, refiriéndose a cuando se le pasa el cepillo al caballo, en gallego se dice algo más fuerte, ir a “contrafío”. No se refiere al hilo de la tela sino a la rosca del tornillo y la tuerca. Curros fue a ‘contrarosca’ y no paró mientras respiró. Era un heterodoxo nato.

 

ALGUNOS DATOS SOBRE XAVIER ALCALÁ

Xavier Alcalá (1947), destacado narrador y conferenciante, en mayo pasado fue invitado a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, dentro del elenco de escritores que representaban a Santiago de Compostela, ciudad invitada de la Filba. Por su narrativa ha obtenido, entre otros, los siguientes reconocimientos: Premio de la Crítica Española, Premio de la Crítica de Galicia, Premio Blanco Amor, Premio Manuel Murguía, Premio Francisco Lanza, Premio Pedrón de Ouro y Premio Cidade da Coruña. Es ingeniero de Telecomunicación y doctor en Informática. En paralelo con su profesión tecnológica desarrolla una carrera literaria iniciada en 1966 como letrista de canciones. Columnista de diarios desde 1971, es autor de cuentos, novelas y relatos de viajes: más de cincuenta títulos entre los que destaca A nosa cinza con 17 ediciones desde 1980 (en curso su adaptación al cómic) y un largo ciclo de relatos de aventuras americanas, en su mayoría argentinas. Su último trabajo, Verde oliva (2012), es una novela testimonial sobre la lucha clandestina de una joven gallega en La Habana, que fue decisiva para el triunfo de la revolución contra Batista. Acaba de terminar una novela sobre la cooperación de inmigrantes gallegos en la Patagonia con el sistema de espionaje nazi durante la II Guerra Mundial. Entre los cristianos evangélicos de Galicia se valora en grado sumo las novelas que conforman su denominada  trilogía ‘Evangélica Memoria’: Primera parte, Entre fronteiras, 2004. Editada en castellano por Ézaro en 2006 con el título de Entre fronteras. Reeditada por Galaxia en 2014. Segunda parte, Nas catacumbas, 2005. (Premio da Crítica de Galicia 2006). Editada en castellano por Ézaro en 2009 con el título de En las catacumbas. Tercera parte, Unha falsa luz, Ed. Galaxia, 2007. Editada en castellano por Ézaro en 2009 con el título de Una falsa luz.

 

  • Charla de Xavier Alcalá en una biblioteca