Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Cazadores virtuales

He leído que Central Park se llena de jóvenes que deambulaban de un lado a otro con los ojos clavados en las pantallas del móvil. Bueno, en principio tampoco me parece algo demasiado original ya que aquí, cabezas inclinadas sobre pequeñas pantallas se ven continuamente no solo en parque, también en autobuses, terrazas, etc., lo novedoso era que en esa ocasión estaban de “caza”, sí de caza, persiguiendo con sus dispositivos unas entrañables criaturas llamadas Pokemos.

Las redes sociales están que arden con el tema, prensa, radio, televisión. La caza virtual de pokemos se ha transformado en la auténtica fiebre del verano. El juego “Pokemos Go” arrasa, tiene más seguidores que la Eurocopa, el Tour de Francia o las próximas Olimpiadas. Un nuevo éxito de Nintendo que ha logrado que las acciones de la empresa suban como la espuma.

Y es que se puede encontrar un animalejo de estos en cualquier lugar: parques, calles, tejados, esquinas, la puerta de una comisaría, incluso tu propia casa puede alojar alguno de estos seres aunque desconozcas su existencia. ¡Hasta la popular familia Smipsons ha salido a cazarlos por Springfield! La información sobre sus localizaciones, que son aleatorias, es valiosa y objeto de intercambio entre los adictos al juego. Hay quienes afirman que en el Área 51 y en la cima del monte Everest hay alguno. ¿y en el Congreso de Diputados o el Senado?

Dicen que hace que la gente salga de casa, que ande y así haga ejercicio, en busca de posibles presas, que los usuarios se conozcan entre ellos y organicen quedadas multitudinarias. También se rumorea que por cada 5 kilómetros que andas en su busca te regalan uno. Es que las ciencias adelantan que es una barbaridad.

Y claro los posibles beneficios económicos aparecen siempre tras la irrupción de un fenómeno novedoso como este. Bares, restaurantes, hoteles, agencias de viajes, etc.; quieren tener un pokemos en su local y para ello comprar a la empresa propietaria de los adorables animalillos “módulos cebo” y “pokemon paradas”, creo que se llaman, y esto hace que alguno se establezca en las proximidades de su inmuebles. Si además ofrecen a los virtuales cazadores wifi gratis y enchufen para recargar las baterías de sus preciadas herramientas de caza, pues la cosa parece que funciona mejor. Puede que las localizaciones se lleguen a subastar si esto continúa creciendo. ¡La creatividad al poder!

“La masa es siempre intelectualmente inferior al hombre aislado. Pero, desde el punto de vista de los sentimientos y de los actos que los sentimientos provocan, puede, según las circunstancias, ser mejor o peor. Todo depende del modo en que sea sugestionada[1]. No cabe duda de que en este caso la sugestión ha sido alta. Hay expertos que afirman que cuando las personas constituyen grupos muy numerosos a los que llaman “masas” se apodera de nosotros la parte más irracional y emergen nuestras emociones y pasiones más primitivas. Digo yo que tampoco será malo que de cuando en cuando nos permitamos la licencia de alguna irracionalidad.

Sólo es una idea, pero tal vez se podría adaptar este juego para la caza de corruptores y corruptos en nuestro país. ¡Se imaginan a la gente recorriendo las calles para atraparlos!. Claro que necesitaríamos móviles de última generación y con una gran capacidad de almacenamiento porque la colección sería numerosa. Julio Verne dijo: Todo lo que una persona puede imaginar, otras podrán hacerlo realidad. Si lo hacen prometo jugar.

 

[1] Gustave Le Bon.1 sociólogo y físico francés de gran influencia en el campo de la psicología social es una gran influencia por sus aportaciones sobre la dinámica social y grupal.