Domingo, 17 de diciembre de 2017
La Sierra al día

Oleada de incendios en la región

Guijuelo, Navarredonda de la Rinconada y, sobre todo, Lagunilla han mantenido en alerta a vecinos y servicios de emergencias
Imagen del incendio en Lagunilla este martes

Un gran operativo del Servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Salamanca trabajan en extinguir por completo el fuego declarado en la localidad de Lagunilla, a las seis de la tarde de este martes. Hasta la zona se han acercado diversas dotaciones de extinción, cinco helicópteros de las bases de El Maíllo, El Barco de Ávila, Pinofranqueado y Extremadura, junto a tres cuadrillas helitransportadas, una brigada del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, dos técnicos y cuatro agentes medioambientales, cuatro cuadrillas de tierra y cuatro autobombas. En el operativo colabora personal de extinción de incendios de la Junta de Extremadura aunque el fuego se ha dado por controlado esta mañana.

Conato de incendio en las Quilamas

El incendio de Lagunilla no ha sido el único que ha afectado a la región en estas 24 horas aciagas. A primera hora de la tarde de ayer vecinos de Navarredonda de la Rinconada, en la Sierra de las Quilamas, daban aviso de la propagación de las llamas en la inmediaciones del municipio.

Medios de extinción comarcales se acercaron rápidamente hasta el lugar y sofocaron el conato de incendio en pocas horas.

Susto en una fábrica de Guijuelo

No han quedado ahí las amenazas por el fuego en la comarca. Ya que en la noche del lunes los Bomberos de Guijuelo tuvieron que atender el aviso de la Guardia Civil de un incendio en una fábrica de la localidad. Se trataba del incendio en la instalación eléctrica de una industria cárnica situada en la calle El Torreón. Cuando acudieron los bomberos ya no había llama con lo que se procedió a la ventilación de la estancia y a la evaluación de daños. El fuego, cuyo origen pudo originarse por un cortocircuito, afectó al cuadro eléctrico de la instalación, el techo y el cableado de la planta baja. Por suerte solo hay que lamentar daños materiales.