Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Estación de futuro

Nueva vista a la ciudad, nuevas perspectivas, nuevos tiempos.

En su nombre lleva la idea de movilidad, cambio, mutabilidad, versatilidad… Algo estacional es algo que obedece al cambio inexorable que impulsa el paso del tiempo. Nuestra estación de autobuses clama por un nuevo formato.

Nueva infraestructura y nuevos aires. Nueva vista a la ciudad, nuevas perspectivas, nuevos tiempos. Que nuestra Estación de Autobuses de Salamanca se renueve en el siglo XXI con vistas a nuevos retos. Hoy día, hasta su existencia necesita de una nueva creación, una nueva estructura que no parta de la antigua.

Lo que necesita esta infraestructura por la que llegan tantos turistas, tantos estudiantes con sus familiares y amigos. Tantos académicos de la universidad y estudiosos de la ciudad es llegar a una infraestructura acorde a ser la entrada de referencia de la ciudad por volumen de pasajeros. Al mismo tiempo, debe tomar nuevas vistas subjetivas sobre su futuro y objetivas sobre lo que se ve.

Un giro copernicano del sentir de la ciudad pasa por oportunidades como esta. Necesitamos tener una nueva perspectiva de ciudad no sólo con la mente, también con la parte física. Entrar a la ciudad por determinadas partes (Nacional 630 entradas Norte y Sur) es bastante lamentable, acabemos con esta pobre visión de la ciudad ya desde este punto y hasta su estación de autobuses.

Si esas nombradas entradas a la ciudad son malas, la de entrada y salida de la Estación es lánguida, arcaica y gris. La actual entrada y salida de la Estación de Autobuses obedece a una construcción hecha en los años 70. Años en los que, para un vecino del Barrio de San Bernardo como yo, que conoce bien la zona, antes miraba a las recién construidas casas del Ministerio de la Vivienda. A su trasera, nada había más que las tierras del ISPE y de las monjas Oblatas. Hoy día, eso ha cambiado. La actual estación parece enseñarle el trasero al futuro: a la Universidad, al nuevo Hospital, a los espacios verdes y a nuestro Río Tormes.

La nueva gran ventana que asombre a los visitantes debe mirar a ese futuro al que mira Salamanca: los citados Hospital, Universidad, Huerta Otea y Tormes. Juventud y futuro, 2 palabras que, aunque poco parezcan estar unidas a Salamanca, aún debemos trabajar para conseguir que no nos abandonen.

Cambiemos la entrada y salida de la estación a la Avenida de los Maristas para que, la próxima estación sea, el futuro.