Viernes, 15 de diciembre de 2017

Los guardias civiles piden a Interior que revise sus patrullas de más antigüedad

Los agentes advierten de los riesgos de circular con vehículos de más de 10 y 15 años, que representan el 30% de su parque móvil actual

Vehículos de la Guardia Civil

Los agentes de la Guardia Civil están inmersos estos días en la campaña promovida por la Dirección General de Tráfico (DGT) de revisión del estado de los vehículos que circulan por las carreteras de la provincia, con especial atención a los más veteranos, de cara a detectar deficiencias que pueden suponer un peligro para la ­seguridad vial. Yesta circunstancia es la que han aprovechado los ­representantes de los guardias para reclamar al Ministerio del Interior, del que depende la DGT y el propio Cuerpo, que «se exija a sí mismo lo que les pide a los ciudadanos».

Esto lo piden en alusión a que el 30% del parque móvil de la Benemérita en la provincia supera los diez años de antigüedad, en algunos casos con creces, y de que el grueso de sus patrullas, el 60%, cuentan con más de seis años y 200.000 kilómetros, según explicaron ayer fuentes de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (Augc).

Los portavoces de los agentes recuerdan que la DGT, de hecho, remitió una carta hace tres años a los titulares de coches con más de diez años en la que les recordaba que dicha antigüedad duplicaba «el riesgo de fallecimiento en un accidente en relación a los más modernos». Así que la asociación simplemente reclama ahora a Interior que se aplique el cuento. «Esta campaña se centra en que los ciudadanos dispongan de sus vehículos en unas condiciones óptimas para circular con seguridad, pero el problema está en que el ministerio no se aplica a sí mismo sus propias recomendaciones», inciden las fuentes asociativas consultadas antes de concretar que, a día de hoy, muchos agentes patrullan en vehículos «que tienen más de diez e, incluso, quince años que superan los 300.000 kilómetros».

Solo uno de cada diez coches llevan mampara para trasladar detenidos

Tan solo el 14% de las patrullas de la Guardia Civil cuentan con mampara de seguridad que divida las plazas traseras y delanteras par el traslado de detenido. Esta situación, sobre la que alerta la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), «no solo supone un riesgo para los agentes sino que causa un grave riesgo para el resto de usuarios de las carreteras a la hora de trasladar a un detenido que, a lo sumo, puede ir esposado, pero con libertad de movimientos sin nada que le impida molestar o agredir al agente que está al volante». De ahí que reclamen su instalación en «el máximo posible» de sus patrullas.

El parque móvil de la Guardia Civil en Valladolid solo cuenta con el 10% de sus patrullas con una antigüedad inferior a los cinco años; mientras que el 60% tiene más de seis (y 200.000 kilómetros), el 17% supera los diez años (300.000) y el 13% restante fueron matriculados hace más de quince años (350.000).

Vidas en peligro

«Parece ser que a la administración no le importa que estas patrullas supongan un peligro no solo para la vida de los propios funcionarios sino para el resto de ciudadanos a los que debemos proteger», lamentan desde la Asociación Unificada antes de hacer hincapié en que «vehículos con semejante número de kilómetros y antigüedad suponen más un riesgo que una ayuda».

Los representantes de los guardias recuerdan que sus patrullas, además, «están operativas las 24 horas durante los 365 días del año y son utilizadas por muchos agentes que, en ocasiones, tienen que llevarlas al límite para prestar un servicio».

Pero es que las más modernas, que tan solo suponen el 10% del parque móvil, cuentan con una sorprendente limitación. «Tenemos una orden que limita el uso de las patrullas adquiridas este mismo año a los 1.000 kilómetros mensuales», explican las fuentes consultadas.

De manera que la AUGC solicita a Interior «las mismas medidas de protección, control e inspección que exige a los ciudadanos para sus patrullas» y proponen que ponga en marcha «el mismo servicio de ‘renting’ (alquiler) con el que la Policía Nacional renueva sus vehículos cada cuatro años, ahorrándose así los ­costosos gastos de las reparaciones».

Fuente El Norte de Castilla