Sábado, 16 de diciembre de 2017

Los accesos a Salamanca por la N-630. Sur.

En la mediana, de hierba artificial, aparecen calvas relacionadas con la falta de un paso de peatones que no obligue a utilizar la larga pasarela desde donde se hace la foto.

Dice nuestro alcalde refiriéndose al Hospital, que para resolver los problemas que le aquejan se necesita mucho trabajo callado de despacho. Teniendo presente que en realidad hablamos del considerable retraso con el que se desarrollan las obras de construcción de uno nuevo, con una paralización de varios años incluida, no parece que esa labor sea fructífera. Aparte de alcalde de Salamanca por el Partido Popular, es el Secretario General de ese partido en Castilla y León (y exconsejero de la Junta), casualmente gobernando desde hace casi 30 años y responsable de ese hospital, o la propia España desde hace casi 5. No sé si esto le confiere el suficiente peso como para hacer ese trabajo silencioso, sobre todo a la vista de los resultados.

Un trabajo de esos de despacho tiene que ver con lo que comentaba la semana pasada, los accesos a la ciudad pro la N-630, responsabilidad del Gobierno. Entonces hablaba del tramo norte, hasta el Helmántico, que al menos aparece, como el Guadiana, en los Presupuestos del Estado desde 1996, últimamente con Rajoy. Es tan silencioso ese trabajo que ni siquiera lo ha distraído el sonido de una brizna de hierba al ser removida, dado que no ha ocurrido. A lo mejor es suficiente esfuerzo el sonido de un teclado al anotar la incorporación de esa carretera a los presupuestos.

Pero el tramo Sur, popularmente Carretera de Béjar, no merece ni ese esfuerzo, aparte de un secreto estudio municipal. Este, de tiempos del lamentable derribo del Depósito de aguas de la Avenida de Campoamor, supongo que analiza las soluciones para urbanizar el tramo entre los Polígonos y el rio, pero no ha tenido la suerte de ver la luz pública. Ya sabemos que lo que se paga con el dinero de todos es secreto de Estado. Tampoco de dar pie a un proyecto de urbanización que dignifique esa zona de la ciudad. Así nos encontramos con una carretera, inicialmente de doble carril con mediana, luego un carril por sentido, con sus correspondientes arcenes, cunetas y tierras de nadie abandonadas a ambos lados.

Desde luego aceras hasta el polígono industrial El Montalvo II nada, salvo obstáculos varios a quien se le ocurra caminar, como cruzar la rotonda sobre la Avenida del Consejo de Europa (circunvalación Sur) que es todo un reto a la accesibilidad. Carril bici ni soñarlo. Sólo territorio para el coche. Por supuesto, árboles y vegetación que embellezcan un poco el desangelado paisaje carreteril tampoco, en Salamanca estamos en guerra permanente contra el árbol maduro. No me parece la mejor imagen para entrar en una Ciudad Patrimonio de la Humanidad, justamente por un punto donde, si obvias el Cuartel de la Guardia Civil claro, las vistas llegan a ser espectaculares. La postal moderna de Salamanca.

Supuesta zona verde, según el correspondiente y viejo Plan Parcial, en el Polígono Industrial de El Montalvo.

Distribuidas entre el texto dejo varias imágenes del estado de este acceso a la ciudad. Confío que el futuro trabajo silencioso de despacho de nuestro alcalde, y los numerosos parlamentarios del Partido Popular recientemente premiados por los electores (es de suponer que por sus actuaciones en el pasado consiguiendo cosas para la ciudad y provincia, mi mala memoria hace que no recuerde en este momento cuales, pero seguro que son muchas dado que cada vez viene a vivir más gente por estas tierras), dé sus frutos y al finalizar esta trascendental legislatura al menos los accesos a Salamanca por la N-630 sean dignos de lo que nos merecemos.