Viernes, 15 de diciembre de 2017

“He vivido el invierno más duro de mi vida pero sé que puedo sorprender”

El matador de toros salmantino habla con SALAMANCA rtv AL DÍA y confiesa que afronta una temporada “ilusionante pero difícil” por su falta de contratos en plazas de primera categoría aunque con el arrojo para lograr darle la vuelta a la situación a base de dar la cara cada tarde

Damián Castaño en la Plaza Mayor de Salamanca/ Fotos: Almat

POR MARÍA FUENTES

El domingo, Damián Castaño hizo en las Navas del Marqués el paseíllo más amargo de su trayectoria. Apenas 24 horas antes un toro le había quitado la vida en Teruel a su amigo y compañero Víctor Barrio. Es la dureza de esta profesión, donde se apuesta sin trampa ni cartón cada tarde.

El torero salmantino asegura que ha vivido unos meses muy complicados: una temporada que ha tardado mucho en empezar y una situación personal “muy dura” al afrontar en la sombra la enfermedad de su hermano, Javier Castaño.

Empezó la temporada...

Sí, tenía muchas ganas. He iniciado la temporada con la sensación de estar haciendo el paseíllo más difícil desde que me puse el primer traje de luces. Es muy duro despedir a un compañero y amigo como Víctor Barrio. Ahora solo nos toca seguir hacia adelante.

Dejando a un lado este amargo episodio, estoy  bien, pero estaba ya casi desesperado. Otros años había empezado mucho antes a torear pero este año hasta este domingo que he empezado en las Navas del Marqués no he tenido la oportunidad  de torear,  ni siquiera he estado en ningún festival. Ya son 9 meses los que hacían que no mataba un toro, pero tengo muchas ganas e ilusión, como todos los años, a pesar de que la situación es difícil. Hasta el momento tengo cerradas seis corridas de toros y una decena de festivales, más o menos en la línea de otras temporadas.

 

¿Cómo han sido estos meses de espera?

Este invierno lo he pasado muy mal, se ha hecho muy duro y muy largo… he llegado a replantearme todo. Mi vida al final se resume es entrenar todos los días para torear cinco o seis corridas de toros al año, no es fácil. Sé que en realidad no puedo quejarme, pero ya quiero otra cosa. Tengo que avanzar y estar en sitios de mayor importancia. En agosto hago cuatro años de matador de toros y aunque mi toreo ha evolucionado muchísimo, no así los planteamientos de mis temporadas, que han sido muy similares. Llevo alrededor de treinta corridas de toros y he salido a hombros prácticamente todas las tardes, ahora necesito buscar otras metas.

 

¿Qué ha sido lo más duro?

La sensación de ver como pasaban los meses y no lográbamos cerrar contratos. Ver como te dejan fuera de plazas donde en temporadas previas ha habido triunfos, bien como novillero o bien en plazas de matador de toros como Guijón, Cantalejo, Íscar…  Supongo que la culpa será mía, pero no sé justificarlo. Además, este invierno con la enfermedad de Javier todo se ha hecho más cuesta arriba…

 

¿Cómo ha sido vivir esa enfermedad de Javier Castaño en la sombra?

Es muy duro, eso ha hecho también que este invierno haya sido tan difícil. Nadie lo esperábamos y de repente que te den esa noticia es un palo muy amargo, sobre todo verlo en el día a día cuando apenas podía hablar, que no comía, que se estaba quedando muy delgado, que hablabas con él y casi ni te contestaba porque no tenía fuerza de la quimioterapia… pero bueno, gracias a Dios luego todo eso se trasformó en alegría por ver que fue capaz de superarlo y ahora está totalmente recuperado.

Ha vivido su enfermedad en silencio y demuestra lo que ha sido toda su carrera: sencillez, humildad… estamos todo el día juntos entrenando y siempre me va dando consejos. Lleva 15 años de alternativa y su madurez me hace aprender muchísimo a mí.

 

¿Cómo ha evolucionado el toreo de Damián Castaño?

De novillero era una revolución, toreaba muy acelerado, con mucha necesidad de cortar orejas… ahora busco más el poso y la pureza del toreo que el triunfalismo. Es mejor cortar una oreja y que todo el mundo hable de ti y llegar a la habitación del hotel y sentirme pleno. Intento que las cosas me salgan de dentro y no estar forzado

 

¿Llegará este año la confirmación en Madrid?

Es algo en lo que ya casi prefiero no pensar. Cuando tenga que ser, será. Estoy preparado para ir y espero que sea pronto, aunque tengo que reconocer que ya no me obsesiona.

 

¿Cómo es la relación con su apoderado?

Muy buena, todo entre nosotros sigue igual aunque las cosas no sean fáciles. Más que de apoderado es una relación muy grande de amistad. Son muchos años los que llevo con él, hablamos todos los días, se mueve, mira por mí…  sabemos que lo bueno va a llegar, aunque tarde.

 

¿Cuál es la mejor baza de Damián Castaño para afrontar el  futuro?

Aún no se me ha visto, y eso es lo más importante. De matador de toros, a excepción de Gijón, estoy por ver en todas las plazas importantes. Al final eso es una baza que hoy juega a mí favor porque sé que tengo muchas cualidades para sorprender y gustar, si no lo creyera, ya me habría quitado.