Viernes, 15 de diciembre de 2017

Más de la mitad de los incendios es intencionado y uno de cada cinco se debe a negligencias

La Fiscalía detuvo a 56 personas e imputó a otras 509 en 2014 por delitos relacionados con el fuego

Más de la mitad de los incendios es intencionado

Tras un 2013 y un 2014 relativamente tranquilos, “el 2015 nos puso en nuestro sitio”. El secretario general de la ONG medioambiental WWF España, Juan Carlos del Olmo, explica que, después de dos años con alrededor de 50.000 hectáreas arrasadas, el año pasado, sin embargo, se quemaron en España más de 100.000 hectáreas, en la media de la última década, 98.800. La parte positiva es que esta cifra representa un 20% menos que en la década previa a 2006 y un 55% menos que dos décadas atrás. El lado negativo es que, si no se toman medidas pronto, todo hace indicar que el número de incendios y hectáreas quemadas volverá a dispararse en los próximos años por culpa, principalmente, del cambio climático.

Por un lado, WWF reitera la importancia de la concienciación ciudadana. Y es que el 55% de los incendios es intencionado y el 23% se debe a negligencias y accidentes. En general, de una forma u otra, la mano del ser humano está detrás del 96% de los fuegos. Así, en 2014, hubo 56 detenidos y 509 imputados por delitos de incendios, según la última memoria publicada por la Fiscalía. Pero en cualquier caso, no todo depende de la actitud individual. Los gobiernos tienen que jugar un papel importante en la reducción de la superficie quemada.

El informe ‘Dónde arden nuestros bosques’, presentado por WWF, reclama a las administraciones que incrementen las partidas presupuestarias destinadas a prevención. Actualmente, solo el 20% de las inversiones se dirige a evitar incendios, mientras que el 80% restante se gasta en extinción. “La clave es identificar dónde se va a producir el próximo incendio”, subraya Del Olmo. Y precisamente en ese punto, según denuncia la ONG, es donde tanto el Gobierno central como las comunidades autónomas están fallando. “Es inaceptable que en el 86% de la superficie forestal española no se hayan declarado de forma coherente las zonas de alto riesgo de incendios. Las administraciones central y autonómicas deben catalogar antes de final de año estas áreas y saber en qué condiciones se encuentran para poder elaborar planes específicos de prevención que reduzcan su vulnerabilidad”, insiste Del Olmo.