Viernes, 15 de diciembre de 2017

La Usal cede tres libros de fondo histórico a la exposición ‘Cervantes, lengua del alma’

La muestra, que se inauguró en el pasado mes de marzo, permanecerá en el Seminario San Cayetano de Ciudad Rodrigo hasta el día 1 de noviembre

Un momento de la rueda de prensa que se ofreció en la Sala de Retratos (Foto de Álex López)

La Universidad de Salamanca ha cedido tres libros de su Biblioteca General Histórica a la exposición “Cervantes, lengua del alma”, organizada por el Seminario San Cayetano de Ciudad Rodrigo (Salamanca) con la colaboración del Ayuntamiento y la Fundación Ciudad Rodrigo, muestra que permanecerá en dicho seminario hasta el día 1 de noviembre. Tres ejemplares que, en su conjunto, ayudarán al público a comprender un poco mejor el contexto en el que escribió sus obras el español más universal.

El primero de los libros cedidos por la Universidad es una primera edición de 1578, de la primera y la segunda parte de La Araucana”, de Alonso de Ercilla y Zúñiga. Esta obra es muy significativa por varias razones. Para empezar es el primer poema épico ambientado en América, puesto que narra la guerra entre colonos y mapuches en Chile, lugar donde además se encontraba el escritor en esos momentos.

Otro de los hechos interesantes es el origen de este ejemplar. Como indica el superlibris, la obra pertenecía a la Biblioteca de los Duques de Osuna, que tuvo que ser comprada por el Estado en el siglo XIX debido al empeño que parecía tener su dueño por llevar el nombre de su familia a la ruina. Posteriormente, las obras fueron redistribuidas entre distintas instituciones públicas y así llegó esta obra a la Universidad. Además, como explica el rector del Seminario San Cayetano y comisario de la exposición, Juan Carlos Sánchez Gómez, es uno de los pocos libros que Cervantes salva de la hoguera en “El Quijote”, por lo que tiene una conexión muy importante con el bagaje cultural del autor. Por eso, fue uno de los libros que el rector mirobrigense solicitó directamente.

La segunda obra, en orden cronológico, es una cuarta impresión de 1595 de “Los nombres de Christo”, escrita por fray Luis de León. Este ejemplar, perteneciente al Colegio Mayor de Cuenca, es el primero que completa “los nombres” al añadir un nuevo capítulo y el texto de “La perfecta casada”.

Para terminar, la exposición se completa con el primer diccionario monolingüe en una lengua vulgar de la Historia, una edición de 1611 del “Tesoro de la lengua castellana” de Sebastián de Covarrubias. Un antecedente muy claro de lo que posteriormente haría la Real Academia de la Lengua con su diccionario, como indica Margarita Becedas, directora de la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca.

Cervantes, lengua del alma

La exposición recuerda al escritor alcalaíno más reconocido en todo el mundo a través de casi 120 publicaciones distintas, clasificadas en distintas secciones. Estas secciones, al igual que en una estructura literaria, dan comienzo con las dos obras expuestas en el “Prólogo”, al que sigue la “Introducción”, en la que se presentan los antecedentes históricos del autor. Posteriormente, en el “Capítulo I. La época de Cervantes” se pueden observar las obras cedidas por la Universidad, junto a las otras cinco restantes que componen esta sección dedicada a las obras y autores coetáneos de Cervantes.

Para finalizar, en el “Capítulo II. El Quijote: libro universal” destacan las más de 60 ediciones de este libro, pertenecientes a la colección de Manuel Belda y escritas en una gran variedad de idiomas, así como una colección de objetos curiosos dedicados al caballero de la triste figura.

La historia conjunta del Seminario San Cayetano y la Universidad de Salamanca da comienzo a mediados del siglo XIX, cuando se instala en el seminario un gabinete de Física e Historia Natural. Así se adaptaron a la Ley Moyano de 1857 y los seminaristas que decidieron no comenzar la carrera sacerdotal pudieron optar por la Universidad. Desde entonces, son muchos los seminaristas que han terminado en el estudio salmantino, algunos de ellos incluso como profesores titulares. Juan Manuel Corchado, vicerrector de Investigación y Transferencia, vaticina que esta historia conjunta se verá reforzada con distintas actividades, a tenor de la celebración del VIII Centenario de la Universidad.

Fotos: Alejandro López y Víctor Antoraz