Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Resaca multicolor tras los batacazos del 26-J

Mientras uno de los derrotados el pasado domingo, el candidato de Ciudadanos por Salamanca, Pablo Yánez, se lamía ayer las heridas quejándose amargamente de la injusta ley electoral, los resultados del 26-J han dejado una dura resaca entre los perdedores (en diferente grado, todos excepto el PP).

El fiasco que al final ha supuesto la coalición entre Podemos e IU ha generado un fuerte malestar interno en el seno de ambas fuerzas políticas, especialmente en la segunda, donde los sectores críticos a Alberto Garzón no ocultaron nunca sus reticencias a dicho pacto. El coordinador provincial de IU en Zamora, Miguel Ángel Viñas, mano derecha del alcalde de la capital, Francisco Guarido, salió ayer mismo planteando la necesidad de un debate interno que reconduzca el futuro de esa fuerza política. Un planteamiento que sin duda viene a echar leña al fuego de la indignación de los dirigentes de Podemos en Zamora, que están que trinan con la nula implicación de Guarido en la pasada campaña electoral.

Aunque hablando de implicación, ni siquiera todos los candidatos de Podemos han estado a la altura de las circunstancias. Al igual que hiciera el pasado 20 de diciembre, el cabeza de lista por Valladolid, Juan Manuel del Olmo, siguió el escrutinio en Madrid (en esta ocasión desde el teatro Goya), en lugar de hacerlo con el resto de los candidatos y compañeros vallisoletanos. Y el numero uno por Salamanca, el también cunero Jorge Lago, abandonó antes y con tiempo la sede salmantina de Podemos, sin esperar la llegada de la mayor parte de los medios de comunicación.

En el PSOE, la secretaria provincial de Palencia, Miriam Andrés, recordó ayer que los resultados del domingo “son los peores de la historia del Partido Socialista”, lo que a su juicio requiere abrir un proceso de reflexión interna. “Creo que no vamos por buen camino y no se hacen bien las cosas”, añadió.

Pero para revolcón monumental y gratuito el de la Unión del Pueblo Leonés, que, no habiéndose presentado a las dos anteriores elecciones generales, decidió hacerlo a las del domingo. De los 18.325 votos (6,99 por ciento) alcanzados en las pasadas autonómicas, el domingo tan solo conservó 2.079 (0,75 %). Insólito ridículo el que se ha autoinfligido sin necesidad un partido representado en las Cortes de Castilla y León.