Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Por una sociedad abierta

¿Y qué decir de los resultados de esta reiteración de las elecciones generales? No somos analistas ni comentaristas políticos, pero sí ciudadanos conscientes de que lo importante, frente a mayorías absolutas y rodillos que tienden a autoritarismos no convenientes para la sociedad, es defender lo que el filósofo Karl Popper llamaba ‘la sociedad abierta’.

            Y es esa sociedad abierta, marcada por el entendimiento, por las libertades, por el respeto hacia las perspectivas de todos, por la dignidad de la vida de todos (derecho a la educación, a la sanidad, a la vivienda y al trabajo)... lo que parecen haber votado nuestros conciudadanos, tanto en diciembre, como ahora en junio.

            Hemos de iniciar un tiempo de diálogos, de entendimientos, de perspectivas abiertas, de consensos, de revisión de determinadas leyes cuestionadas por la sociedad, de pactos sobre las grandes cuestiones que afectan a todos (el pacto por la educación, por ejemplo, es una asignatura pendiente de la nuestra)... y en eso consiste asumir la perspectiva de la sociedad abierta, porque es la más civilizada y porque ese es el modelo de sociedad que Europa ha ido configurando a lo largo de la historia.

            Popper, en su título y en su obra, hablaba de que tal sociedad abierta tiene siempre muchos enemigos: uno de ellos es el de la tentación autoritaria y de rodillo, que nuestra ciudadanía quiere desterrar, tal y como se expresara en diciembre y ahora en junio. De ahí que hayamos de confiar en que, a partir de ahora, podremos iniciar una nueva andadura.