Sábado, 16 de diciembre de 2017

Los ahogamientos se pueden prevenir

Recuerde que la vigilancia de sus hijos menores es su responsabilidad; la del socorrista es el salvamento acuático, cuando sea necesario
Un bebé puede ahogarse en 30 centímetros de profundidad

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad recuerda a los ciudadanos que los ahogamientos se pueden prevenir y aconseja extremar las precauciones para prevenir ahogamientos y lesiones graves en medios acuáticos. Lo hace con ocasión de la llegada de la época estival, cuando la longitud de las costas españolas, el gran número de piscinas y la cantidad de aguas naturales, unido a las buenas condiciones climatológicas, permiten disfrutar del ocio en el agua.

ALGUNAS RECOMENDACIONES

Esto hace que aumente el riesgo de ahogamientos y de otras lesiones graves como los traumatismos craneoencefálicos y las lesiones medulares. Para prevenirlos, el Ministerio lanza una serie de recomendaciones que pueden encontrarse este año, como novedad, en la web que el Ministerio dedica a fomentar estilos de vida saludables. Estos son los principales consejos:

  • Asegúrese de que la piscina donde acude con su familia cuenta con las adecuadas medidas de seguridad como (socorrista, cercado perimetral) para que sus hijos pequeños no pueden acceder libremente.
  • Recuerde que la vigilancia de sus hijos menores es su responsabilidad; la del socorrista es el salvamento acuático cuando sea necesario.
  • Vigile a los menores en todo momento cuando estén en el agua o jugando cerca de ella, y no delegue esta responsabilidad en un niño más mayor.
  • Para los niños, el cercado perimetral es muy seguro, ya que aísla completamente la piscina.
  • Si no sabe nadar o no nada bien utilice un chaleco salvavidas para bañarse o practicar un deporte acuático. Los flotadores hinchables no son recomendables.
  • En la playa, respete el significado de las banderas: nunca se bañe si está roja.
  • Báñese en playas con vigilancia y respete siempre las indicaciones de los socorristas.
  • No sobreestime su condición física ni su capacidad para nadar. En el mar, si se encuentra cansado o tiene dificultad para volver, nade de espaldas moviendo las piernas solamente hasta llegar cerca de la orilla.
  • No se bañe en zonas donde esté prohibido el baño.
  • Báñese siempre acompañado, sobre todo si es una persona mayor o padece algún problema de salud.
  • El consumo de alcohol antes del baño disminuye la capacidad de reacción ante un peligro y puede propiciar conductas que pueden poner en riesgo nuestra salud.
  • Bañarse de noche es muy peligroso: si le ocurriera algo, nadie podría verlo.
  • Tirarse de cabeza desde una gran altura, en lugares de poca profundidad o sin conocer si existe algún obstáculo en el fondo puede producir lesiones muy graves.
  • Salga enseguida del agua si se encuentra cansado o siente frío.

UN BEBÉ PUEDE AHOGARSE EN 30 CM DE PROFUNDIDAD

En esta misma web está disponible una guía tipo cómic que está dirigida a niños, niñas y adultos responsables de su cuidado. Su objetivo es advertir de los riesgos de sufrir lesiones en los distintos entornos acuáticos y recomendar las conductas de seguridad que se deben adoptar para evitarlos. Algunos de los mensajes contenidos en esta guía son:

  • -   El ahogamiento se produce de forma rápida y silenciosa, la mayoría de las veces la víctima se perdió de vista solo unos minutos.
  • -   Muchos ahogamientos se producen en el entorno familiar: bañeras, piscinas privadas y piscinas hinchables. Un bebé puede ahogarse en 30 centímetros de profundidad.
  • -   La mejor medida de seguridad en las piscinas privadas es el cercado perimetral de la piscina, aislándola de la vivienda y con una altura de 1,2 metros de altura y que no sea posible escalar.

Por otro lado, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad utilizará durante este verano su cuenta de twitter (@sanidadgob) y  Facebook (http://www.facebook.com/msssi.es) para recordar las recomendaciones.

LESIONES GRAVES Y MUERTES, MÁS HOMBRES QUE MUJERES

En cuanto al número de accidentes, de acuerdo con los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2014 fallecieron en España 465 personas por ahogamiento y lesiones en el medio acuático, 365 hombres y 100 mujeres.

La principal causa de fallecimiento en el medio acuático son los ahogamientos por sumersión accidental, de los que en 2014 se dieron 434 casos, 12 más que el año anterior. De los 31 casos restantes hasta los 465 fallecidos, 22 corresponden a accidentes ocurridos en medios de transporte por agua (embarcaciones, motos acuáticas, etc), otros 3 fallecieron por traumatismo causado por zambullida y de los 6 restantes ahogados no se conocen las causas.

En cuanto al sexo, de los 434 ahogados por sumersión accidental, 335 eran hombres y 99 mujeres. Respecto a la edad, más del 40% de los fallecidos por ahogamiento accidental (184 personas, 127 hombres y 57 mujeres) tenían 65 años o más. Además, 29 de los fallecidos (23 chicos y 6 chicas) eran niños o jóvenes menores de 20 años. Los 221 restantes tendrían entre 20 y 64 años.

En relación al lugar, las lesiones por ahogamiento de menores ocurren con más frecuencia en piscinas, mientras que los adultos se ahogan con mayor frecuencia en aguas naturales durante el baño, la pesca o al practicar algún deporte náutico.

De los 434 fallecimientos por sumersión accidental, 36 personas murieron en una piscina, de las que 10 eran niños menores de 10 años. En aguas naturales (playas, ríos, pantanos, etc.) fallecieron 164 personas, 24 más que en el año anterior. De ellas, más del 40% (62) tenían 65 años o más. En 234 casos no se ha registrado donde ocurrió el accidente.

TRAUMATISMOS CRANEOENCEFÁLICOS Y LESIONES MEDULARES

Además de los ahogamientos, todos los años se producen casos de traumatismos craneoencefálicos y lesiones medulares, generalmente provocadas por imprudencias, como tratar de zambullirse desde gran altura. En ocasiones, además, el consumo de alcohol u otras sustancias está asociado a estos comportamientos.

En estos casos, las personas pueden ser ingresadas en centros hospitalarios por lesiones derivadas de estos accidentes, o por los denominados cuasiahogamientos. Así, en 2014,  626 personas fueron hospitalizadas en relación con un ahogamiento no fatal, de ellas 211 eran personas de 65 y más años y 216 eran menores de edad y, de estos, 186 eran niños menores de 10 años.

En relación a las causas, en 79 casos el ahogamiento se produjo por saltar o tirarse de cabeza al agua y, de estos, 19 sufrieron una lesión medular. En 18 casos las lesiones fueron debidas a accidentes de embarcación. La fuente de información para conocer la frecuencia de estos ingresos es el Registro de Altas  hospitalarias CMBD  o  Conjunto Mínimo Básico de Datos.