Lunes, 18 de diciembre de 2017

La Junta Electoral le para los pies al IX barón de Claret

El ministro de Educación en funciones, Iñigo Méndez Vigo, IX barón de Claret y candidato-cunero del PP por Palencia, tendrá que esperar hasta después de las elecciones para poder visitar la fabrica de galletas Gullón en Aguilar de Campóo. Atendiendo a la denuncia presentada por el PSOE palentino, la Junta Electoral Provincial ha resuelto prohibir la visita que Méndez Vigo tenía programada hoy a dicho centro de trabajo, al entender que vulnera el principio de neutralidad política garantizado por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General.

La resolución de la Junta Electoral supone todo varapalo a los responsables de la consejería de Educación que habían organizado la visita a mayor gloria del ministro-candidato, a saber, el director provincial y el director general de Formación Profesional, quienes se habían permitido requerir la asistencia al acto de alumnos, profesores de FP y equipo directivo del IES Santa María la Real.

“La visita del ministro no puede ampararse en un pretendido carácter de imprescindible (…) pues la finalidad que se pretende de promocionar la FPpuede lograrse con la presencia del ministro, pero fuera ya de la campaña electoral y una vez celebradas las elecciones”, dice la resolución. Por ello se requiere a la dirección provincial de Educación “a fin de que adopte las previsiones oportunas a efecto de que no se produzca la visita de dicho ministro de Educación en el mismo”.

Con ello la Junta Electoral ha desautorizado en toda regla al director provincial, Sabino Herrero, convocante del acto siguiendo las instrucciones del director general de Formación Profesional, Agustín Sigüenza, todo ello obviamente con el beneplácito del titular de la consejería, el catedrático de Derecho Constitucional Fernando Rey.

Visto lo cual Méndez Vigo se quedará esta mañana en Palencia capital haciendo campaña en compañía del numero dos del ministerio, el secretario de Estado Marcial Marín, otro que sin el menor pudor -a la fuerza ahorcan- pone su cargo público al servicio de la agenda electoral de su superior jerárquico.