Lunes, 11 de diciembre de 2017
Alba de Tormes al día

Lope de Vega, sosiego y paz en Alba

Un documento del archivo diocesano vuelve a atestiguar la presencia del poeta en la villa ducal, donde ejerció como padrino de Cristobal Terrazas

Dada la importancia literaria del personaje, merece la pena conocer y resaltar el hecho de que nuestro gran dramaturgo del Siglo de Oro, Félix Lope de Vega y Carpio, también conocido por el 'Fénix de los Ingenios' o el 'Monstruo de la Naturaleza', estuvo residiendo desde 1591 hasta 1595 en Alba de Tormes, donde arrendó una casa en 1594, en la plazuela del Barrio Nuevo, por “once ducados y dos gallinas y si no en rrazón de las dos gallinas cinco rreales por ellas” anuales. Pero ¿cuál fue el motivo que le trajo hasta Alba de Tormes, habiendo nacido en Madrid en el año 1562 y siendo su padre un bordador de la montaña santanderina?

Cuando Lope tenía veintiséis años, se vio obligado a interrumpir sus amoríos con Elena Osorio, hija del empresario teatral Jerónimo Velázquez, contra quien escribió, de forma reincidente, unos libelos difamatorios que impulsaron al empresario a denunciarle ante la justicia. Condenado a ocho años de destierro de la corte madrileña, Lope pasó los primeros en Valencia, después de haber raptado a Isabel de Urbina, hija del rey de armas de Felipe II, de casarse con ella por poderes el 16 de mayo de 1588, y de embarcarse en Lisboa con la Armada Invencible el 29 de mayo de ese mismo año. De regreso en casa, una vez finalizada la desastrosa aventura contra Inglaterra, Lope comenzó su destierro en tierras levantinas junto a su esposa Isabel. Cumplida la primera parte de la sentencia, vuelve a Castilla y en Toledo traba amistad con D. Antonio Álvarez de Toledo, V duque de Alba, el cual le tomó a su servicio. Como miembro del séquito del duque, le acompañó a Alba de Tormes, donde habitó una de las casas que este poseía en la villa. Aquí murió su hija Antonia en 1594, año en que nació su hija Teodora. Probablemente como consecuencia del parto de su segunda hija, Isabel de Urbina falleció en 1595 y fue enterrada en la iglesia de Santiago, la más antigua de Alba. Por otro lado, en 1595, Jerónimo Velázquez retiró la denuncia contra Lope, ya viudo, motivo por el cual nuestro escritor pudo volver libre a Madrid.

Durante su estancia en tierras albenses, Lope de Vega disfrutó de una vida de sosiego, alejado de las tentaciones e intrigas de la corte madrileña, y participó en las actividades culturales celebradas en el palacio de los duques. Durante este período, escribió varias obras de teatro –El favor agradecido, octubre 1593, El leal criado, junio 1594, La comedia de San Segundo, agosto 1594, Laura perseguida, octubre 1594- y una novela pastoril, La Arcadia, en la que relata las aventuras amorosas del duque de Alba y sus amigos.

Como prueba de la estancia de Lope de Vega en Alba de Tormes, existe por fortuna, entre algún otro documento, una partida de bautismo del hijo de un gentilhombre del duque y amigo de Lope, en la iglesia parroquial de S. Juan Bautista, en la que consta la actuación de tan egregio literato como padrino en dicho bautismo. Este es el documento que se presenta aquí y que dice lo siguiente:

 “En veinte y dos del mes de enero del año de mil y quinientos noventa y cuatro, yo Pablo González, cura de la iglesia del señor San Juan de esta villa de Alva, bauticé un niño de Cristóbal de Terrazas, y dicho hijo llamose Gaspar; fueron sus padrinos Lope de Bega, gentil hombre del duque de Alva, y doña Felipa de Escovar, mujer de Juan Dávila Maldonado, y yo Pablo González doy fe de lo dicho y digo ser berdad y conforme...(firma)”

  • Firmas de Lope de Vega y su esposa Isabel de Urbina