Lunes, 18 de diciembre de 2017

La patrulla de seguimiento de fauna de la Junta abate un ejemplar de lobo ibérico en el término de Valdunciel

En las últimas semanas se habían producido ataques al ganado, por lo que se intensificó la vigilancia de la patrulla y extremó las medidas para evitar los daños a la ganadería 
El ejemplar abatido había cometido reiterados ataques contra el ganado / CORRAL

La patrulla de seguimiento de fauna de la Junta de Castilla y León ha abatido esta mañana un ejemplar de lobo ibérico (Canis lupus signatus) en la localidad de Valdunciel, en la finca Huelgos de San Joaquín, una medida de control permitida por el Plan de Conservación y Gestión del Lobo y autorizada por la Dirección General del Medio Natural, ante los ataques que venían sufriendo las explotaciones ganaderas de la zona. Se trata de un macho, de entre 2 y 3 años de edad y de más de 34 kilos de peso.

Como consecuencia de los ataques producidos a la ganadería en los últimos meses en la comarca de Salamanca, el personal de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha estado realizando una serie de aguardos al lobo en la zona. Como resultado de estos, la Patrulla de Seguimiento de Fauna, formada por personal especializado del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Salamanca, ha abatido un ejemplar de lobo ibérico.

La decisión de eliminar este ejemplar se tomó en el marco de las excepciones previstas en la propia Directiva Hábitats ante la presencia de ataques graves y reiterados, por lo que su control disminuye de manera significativa el número de siniestros.

Esta actuación se realiza de manera excepcional y como complemento a las medidas que ya se vienen poniendo en práctica para compatibilizar la existencia de la especie al sur del Duero con la actividad ganadera, tales como la compensación de daños, la asistencia técnica a los ganaderos para la tramitación de las ayudas, la construcción de cercados móviles y fijos para el ganado y la entrega de perros mastines.

Plan de gestión del lobo

El Consejo de Gobierno del pasado 19 de mayo aprobó el Decreto de regulación del Plan de Conservación y Gestión del Lobo en Castilla y León. Este Plan considera que todos los lobos de la Comunidad, alrededor de 179 manadas que suponen un 60 % de los existentes en España, forman parte de una única población biológica que tiene carácter continuo. A su vez, clarifica que el río Duero es la línea divisoria que diferencia el estatus jurídico de la especie, cinegética al norte y estrictamente protegida al sur, conforme dispone la Directiva Europea Hábitats 92/43/CEE. 

Entre los objetivos más destacados del Decreto 14/2016 está la búsqueda de la compatibilidad entre  el mantenimiento en un estado favorable de conservación a la población de lobos de Castilla y León y garantizar la viabilidad del aprovechamiento ganadero tradicional. Esto supone establecer el objetivo de minimizar los efectos negativos que la especie pueda originar sobre el ganado, promoviendo que las explotaciones ganaderas realicen medidas de custodia y prevención de ataques y articulando medidas de compensación de daños a la ganadería extensiva que resulten más ágiles y eficaces. A su vez, el plan contempla la posibilidad de establecer medidas compensatorias como consecuencia de los daños causados por el lobo al sur del Duero y realizar los pagos compensatorios por la Junta de Castilla y León.

Por ello, la Junta publicó la Orden por la que se establece el procedimiento para la solicitud y concesión de dichos pagos compensatorios por los daños producidos por el lobo ibérico al sur del río Duero, tanto por el daño real como por el lucro cesante. Además de regularse los pagos compensatorios a percibir por los ganaderos afectados por ataques de lobos, se ha establecido el procedimiento y los requisitos para poder percibir los mismos. 

Esta Orden establece un sencillo procedimiento para que, en el caso de producirse la muerte de ganado por ataque de lobos al sur del Duero -donde la especie es estrictamente protegida-, el ganadero comunique esta incidencia en menos de 48 horas desde que se haya producido el ataque. Una vez recibida la comunicación por la Administración autonómica de forma telefónica, los funcionarios de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, especialmente Agentes Medioambientales, comprobarán los hechos y circunstancias del ataque redactando un informe. Con este sencillo requisito, se dará traslado a la aseguradora para que, en el plazo máximo de 15 días desde su comunicación, se pague el importe estipulado al ganadero.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha explicado en las numerosas reuniones mantenidas con las Organizaciones Agrarias, alcaldes y ganaderos afectados que el principal objetivo del Plan de Conservación y Gestión del Lobo se centra en lograr la compatibilización con la ganadería extensiva, y en todo caso establecer los necesarios mecanismos de compensación. Además, esta medida de compensación de daños irá acompañada de otras que permitan reducir los daños reiterados a determinadas explotaciones, como es el asesoramiento para establecer medidas preventivas y la búsqueda de líneas para su financiación, y si no hubiera otras soluciones satisfactorias, controlar las poblaciones locales de lobos.