Viernes, 15 de diciembre de 2017

Análisis de los gestos: agresividad y nerviosismo

Así describe la psicóloga Pilar Jiménez a los candidatos por sus gestos durante el debate a cuatro

Rajoy, tranquilo y a la defensiva. Sánchez, al ataque con mucha agresividad. Rivera, nervioso. E Iglesias, tambien al ataque, pero con más serenidad. A grandes rasgos, así describe la psicóloga Pilar Jiménez a los candidatos por sus gestos durante el debate a cuatro.

Mariano Rajoy

La psicóloga Pilar Jiménez cree que Mariano Rajoy se sintió «cómodo» durante el debate. Su actitud fue «serena» en general, con algún momento de «nerviosismo y agresividad». «No soltó el boli, que es una forma de buscar confort y seguridad, y su leve balanceo también fue una muestra de tranquilidad», asegura Jiménez, que se fijó en un momento concreto, cuando los cuatro aspirantes se estaban haciendo las fotos: «Ahí Rajoy puso las manos en la espalda, que es una posición de seguridad, mientras los otros se tocaban los pantalones, que es un gesto nervioso». «En un momento concreto tuvo un gesto de desdén hacia el resto de los candidatos sacudiendo la mano izquierda. Pero en general, destacaría su seguridad», concluye Jiménez.

Pedro Sánchez

«Agresividad y rigidez». Con estas palabras resume Pilar Jiménez la actitud de Pedro Sánchez durante el debate. Agresividad, sobre todo hacia Mariano Rajoy, que quedó demostrada con el gesto de echar los hombros hacia delante. «En conjunto, Sánchez parecía que estaba pensando: ‘Me estoy conteniendo para no atacarle, señor Rajoy’», explica Jiménez, que destaca cómo el candidato socialista fue el único que se giraba hacia alguno de sus rivales, en concreto, hacia el presidente en funciones. A su juicio, Sánchez mostró nerviosismo cuando apoyaba continuamente sus brazos en la parte externa del atril. Y en general, estuvo rígido, como, por otra parte, suele estar, según la psicóloga. «La chaqueta siempre le queda pequeña», sostiene Jiménez, que, además, vio a Sánchez «irónico, dejando escapar la sonrisa».

Pablo Iglesias

Pablo Iglesias estuvo, sobre todo al principio del debate, «muy apagado para como es él», cuenta Pilar Jiménez. Pero «¿estuvo apagado porque estaba falto de energía o porque estaba conteniendo?», se pregunta la psicóloga, que achaca a esa actitud «una falta de sinceridad». «Sus hombros echados hacia delante, el movimiento de sus manos y su mentón hacia abajo también denotan agresividad», asevera Jiménez, que vio cómo el líder de Podemos «tuvo un boli como punto de seguridad». También en la búsqueda de seguridad mantuvo sus piernas separadas, sin moverlas: «Solo balanceaba la cadera». «Los gestos de sus manos, en general, son para puntualizar sus afirmaciones o también son en ocasiones gestos imperativos, para mover a la acción», agrega la psicóloga.

Albert Rivera

Como ya le sucedió en el debate anterior, Albert Rivera volvió a estar «muy nervioso». Un nerviosismo que, según detectó Pilar Jiménez, se hizo más evidente en un momento concreto, cuando las manos de Rivera comenzaron a temblar. El candidato de Ciudadanos también quiso mostrar honestidad con el gesto de las palmas hacia arriba, «pero no lo hizo completamente, así que realmente dio la impresión de que no consiguió mostrar esa honestidad». Pero además de gestos de nerviosismo, también tuvo gestos de agresividad, como «levantar el pulgar hacia arriba». «Los pies juntos le hicieron parecer muy rígido y sus movimientos y su manera de hablar, tan rápidos, denotaban por una parte sinceridad y también nerviosismo», destaca la psicóloga.

Fuente: El Norte de Castilla