Domingo, 17 de diciembre de 2017

Salamanca se viste de gala para rendir homenaje a San Juan de Sahagún

El alcalde ha encabezado la comitiva municipal desde el Ayuntamiento hasta la Catedral Nueva, donde se ha oficiado la misa en honor del patrón

El alcalde de la ciudad, en su intervención en la Casa Lis

Salamanca celebra hoy la festividad de su patrón con una gran variedad de actividades que han comenzado con la solemne misa oficiada por el obispo en la Catedral Nueva. Antes del inicio de la eucaristía, la comitiva municipal, con el alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, al frente, partió desde el Ayuntamiento acompañada por la Banda Municipal de Música. Los miembros de la Corporación, a excepción de los concejales de Ganemos, no han faltado a un tradicional acto con el que el Ayuntamiento rinde homenaje cada año a San Juan de Sahagún.

La misa ha congregado, un año más, a cientos de salmantinos que han querido acompañar con fervor a su patrón. Posteriormente, el Ayuntamiento ha ofredido una recepción oficial en la Casa Lis, en la que el alcalde ha querido reafirmar sui compromiso con las personas de Salamanca. “Me refiero al compromiso que asumí hace ahora un año ante la nueva Corporación, desde la unidad, para trabajar conjuntamente, con toda la sociedad, y desde el respeto a la diversidad: para facilitar la vida diaria de las personas, para impulsar una ciudad más humana y para fomentar el desarrollo económico y social”.   

En su intervención, Alfonso Fernández Mañueco se ha referido ha agradecido “el trabajo conjunto, el esfuerzo de todos, que sentimos que nos llega más aire, que sopla a favor tras la dura crisis de los últimos años”, añadiendo que “los indicadores socioeconómicos nos dan cifras de recuperación y estabilidad que se van traduciendo en respiros y en expectativas de futuro para las familias y para las empresas”. También ha destacado que el Ayuntamiento, de la mano de los agentes sociales, de otras instituciones, de colectivos y organizaciones “seguirá impulsando su política social”.

Intervención íntegra del alcalde de Salmanca, Alfonso Fernández Mañueco.

Autoridades y representantes de la vida social, económica, cultural y vecinal de Salamanca.

Amigas y amigos.

Es un placer saludaros un año más en la recepción que el Ayuntamiento de Salamanca hace con motivo de la festividad de nuestro Patrón, San Juan de Sahagún, tras la Eucaristía celebrada en la Catedral, como es tradición.

Gracias a la Casa Lis y a su director por acogernos de nuevo.

Bajo este cielo de cristal multicolor, único y cohesionado, que en este momento percibo como una imagen de la pluralidad de nuestra ciudad, quiero reafirmar mi compromiso con las personas de Salamanca.

Me refiero al compromiso que asumí hace ahora un año ante la nueva Corporación, desde la unidad, para trabajar conjuntamente, con toda la sociedad, y desde el respeto a la diversidad:

Para facilitar la vida diaria de las personas, para impulsar una ciudad más humana y para fomentar el desarrollo económico y social.

Y quiero dar las gracias a todos, a los partidos políticos, a los agentes sociales, a las administraciones, a las organizaciones no gubernamentales, a los medios de comunicación, a las asociaciones y a las entidades y colectivos de distinto tipo, que habéis apostado por el diálogo y por el entendimiento buscando el bien común.

El avance y el progreso de la ciudad, la mejora de la calidad de vida de las personas, desde el liderazgo del Ayuntamiento, necesita la implicación de todos.

Es gracias a ese trabajo conjunto, al esfuerzo de todos, que sentimos que nos llega más aire, que sopla a favor tras la dura crisis de los últimos años.

Los indicadores socioeconómicos nos dan cifras de recuperación y estabilidad que se van traduciendo en respiros y en expectativas de futuro para las familias y para las empresas.

Y el Ayuntamiento, de la mano de los agentes sociales, de otras instituciones, de colectivos y organizaciones seguirá impulsando su política social.

En una sociedad en la que contamos todos debe haber un sistema social que no deje atrás a nadie, a los que sufrieron los golpes más duros de la crisis y también a los que necesitan ayuda y protección por sus circunstancias vitales.

Nuestro patrón, San Juan de Sahagún, a quien honramos hoy, nos dejó un legado cargado de ejemplos, entre ellos los de la solidaridad, los del entendimiento, los de la implicación, los de la convivencia y los de la lealtad.

En los cinco encajan las reflexiones que acabo de referir y en los cinco está la base de nuestro futuro, al que tenemos que mirar con optimismo.

Tenemos ante nosotros proyectos y acontecimientos que debemos aprovechar para dar un impulso a la ciudad y a su progreso social, cultural y económico.

La celebración del Octavo Centenario de la Universidad de Salamanca es una de nuestras grandes oportunidades. Salamanca es lo que es, entre otras cosas, gracias a su Universidad.

Esta celebración ya ha empezado, y no lo  indica sólo la cuenta atrás del Patio de Escuelas.

En el ámbito cultural tenemos festivales y eventos de carácter internacional, nuevos y renovados, de todas las artes: teatrales, cinematográficos, musicales...

Con ellos, mantendremos una variada y elevada oferta a la altura de una ciudad Capital Europea de la cultura.

Estos eventos contribuyen a promocionar la ciudad y a atraer ingresos, a través de sectores tan importantes para nosotros como el comercio y la hostelería, que repercuten en toda la ciudad. Y tenemos que estar preparados para sacar el máximo partido.

Tenemos otros proyectos, como la integración del río Tormes en la ciudad, para que sea un espacio medioambiental, de ocio y de desarrollo socioeconómico;

o el de regeneración de los barrios, que serán también un impulso para la ciudad, de recuperación de zonas, de renovación urbanística y, especialmente, de carácter social.

Están en marcha otras iniciativas, como las de inserción laboral de universitarios o las de promoción, retención, y atracción de investigadores, principalmente de la mano de la Universidad, que serán una gran base para la fijación de población joven en la ciudad.

Estos son algunos ejemplos de lo que tenemos delante, en nuestras manos, en las de todos, de lo que depende nuestro futuro y de lo que debemos afrontar con dedicación y, por supuesto, con solidaridad, implicación, entendimiento, convivencia y lealtad.

En la misma línea, Francisco Tomás y Valiente, maestro de maestros, asesinado cobardemente por ETA hace ahora 20 años, nos enseñó:

“Edificar con la razón, la experiencia histórica y la tolerancia como instrumentos”.

Este pensamiento está escrito con sangre de toro junto a la puerta del Paraninfo de la Universidad y con su propia sangre en la Historia de España.

Siguiendo estas reflexiones, del pasado y de la actualidad, haremos nuestra ciudad más hermosa y entre todos seguiremos haciendo de ella la mejor ciudad para vivir.

Muchas gracias a todos por asistir a esta recepción ofrecida por el Ayuntamiento de Salamanca.

Y ahora os pido que gritéis conmigo:

¡Viva San Juan de Sahagún! ¡Viva!

¡Viva Salamanca! ¡Viva!

Fotografías: Alejandro López / Alberto Martín

  • La comitiva del Ayuntamiento se dirige hacia la Catedral. Foto: Alejandro López