Jueves, 14 de diciembre de 2017

El Kanka y su compromiso con la felicidad y la música

“La música es lo primero, esto si estamos hablando de la importancia que tienen las cosas en el universo”
Un momento de la entrevista de Adrián Besada con El Kanka

Son las 19:36 de la tarde en la Plaza de Monterrey de Salamanca. Apurando el último trago de la bebida y oteando al frente, observamos cómo se acerca de forma sutil el  esperado trío de músicos junto a su mánager. La terraza soleada de Music Factory despierta de su relajado sopor y comienzan los primeros autógrafos, saludos y palabras de afecto hacia los artistas. No hay tiempo que perder; mientras el resto de la banda comienza la prueba de sonido en el interior de la sala, Juan Gómez Canca se asoma, cerveza en mano, a conceder algunas amables palabras con sus seguidores.

Es nuestro turno: Que sean cuatro, por favor, la fotógrafa también tiene sed. Sentados y tras unos cordiales y desenfadados saludos mutuos, el ambiente es idóneo para poder conocer un poco más a nuestro curioso cantautor.

             Con el lanzamiento "De Pana y Rubí" en noviembre de 2015 , y tras la gira "Más solo que la luna" (en la cual, de 20 fechas, agotó entradas en 15), El Kanka vuelve a la carga en forma de trío, por toda España con el tour de presentación de su nuevo disco, de nombre homónimo. Algunos locales como La Cueva del Jazz en Zamora, la Sala Sol de Madrid o La Fábrica de Chocolate en Vigo han presenciado su electrizante actuación; ahora ha sido el turno de la sala Music Factory en Salamanca. Pero aún no es el fin, todavía quedan esperadas actuaciones en León, Cáceres, Albacete, Cádiz, Valencia, Alicante, Málaga o Donosti. Así que nadie se quede sin disfrutar de la ocurrente  música e ingeniosas letras de este cantautor malagueño.

            ¿Que tal, vuelves a Salamanca después de dos años a presentar tu nuevo disco. ¿ Con que nos sorprendes en este nuevo trabajo?

            Bueno, ya lo veréis. Le hemos dado una vuelta de tuercas al show, no solo están las nuevas canciones del disco obviamente, sino que hemos cambiado algunas cositas de canciones anteriores, a nosotros es que nos gusta hacer mucho el pamplinas (risas), entonces hemos hecho una especie de concierto 3.0 y hacemos todavía más el idiota que antes.

            Trabajamos desde hace varios años con el formato a trío, que funciona muy bien y cabemos todos en un coche.

            ¿Como definirías tu música?

            Esa es la pregunta del millón. Yo creo que como cantautor, lo que pasa es que en este país si dices “cantautor” todo el mundo se imagina a un tío muy aburrido haciendo canciones muy lentas, pero no se a mi me gusta sobre todo el tema de las letras y el mensaje, lo que pasa es  que tengo canciones muy animadas, lo que quiero es que la gente las disfrute de otra manera, que baile o se fije en el royo musical y teatral que hacemos.

            Ahora mismo hay muchos artistas como El niño de la hipoteca, Rozalén y un montón de peña que son cantautores y ya no es ese concepto del que hablábamos, se tiende más a la fusión, a intentar hacer cosas en muchos estilos. También porque hoy en día tenemos acceso a mucha música y mucha información, eso es lo que da sentido a lo que hacemos, investigar, inspirarnos y quitarse de esos estigmas.

            Lo que más escucho es música latinoamericana, aunque obviamente el flamenco, la rumba o la bulería lo he cantado en la calle de botellón y eso también lo tengo. Luego también el rock, otros cantautores, etc. lo que finalmente supone el archivo y repertorio del que tiro.

            Juan, tu que experimentaste tanto el conservatorio (10 años), como el tocar en la calle y el aprendizaje autodidacta, estamos de acuerdo en lo beneficioso de juntar ambas partes. ¿Que crees que te ha aportado cada una de estas facetas? ¿cuales son los pros de cada forma de aprendizaje?

            En realidad solo estuve ocho años, me salte dos. El conservatorio me ha dado técnica y digitación y quieras que no, una cosa que me ha dado es un repertorio clásico que me ha dado oído, apertura musical. El haberme tirado tanto tiempo en mi casa estudiando lo que hacían los clásicos, Mozart, Bach, etc. al final se te abre la mente.  De lo que más he aprendido, además de tocar en la calle y estas cosas ha sido de tocar canciones que me gustaban; podía ponerme con un tema de Extremoduro y tenía que transportarlo a la guitarra española, que era la que había en mi casa, intentaba adaptarlo para hacer esas versiones miás. Poco a poco vas haciendo oído y por ejemplo, ahora cuando quiero expresar algo musicalmente aunque no tenga tanta teoría, intuitivamente puedo sacar acordes, eso es lo que me ha dado tocar tantas canciones.

            ¿Como respondió tu entorno ante la decisión de dedicar definitivamente tu vida a la música después de haber estudiado economía o filosofía?

            Si bueno, un año de económicas y unos cuantos de filosofía. Pero no fue una ruptura tan radical, empece a tocar la guitarra muy tarde, con dieciocho años. Me metí en económicas porque se me daban bien los números y pensaba que iba a tener “más salidas”, con muchas comillas (risas). Después vi que no era lo mio y me metí en filosofía que me gustaba más, al mismo tiempo que entraba en el conservatorio, hasta que empece a componer y a dar conciertos, aunque no descarto terminar en algún momento de mi vida terminar el conservatorio o la carrera de filosofía, lo que pasa es que veía que tenia un montón de conciertos y no me da la vida básicamente, por tanto no fue una decisión repentina, sino que poco a poco me puse a hacer otras cosas, a dar clases, etc. pero el volumen de conciertos no me lo permitía.

            Mi familia me ha apoyado siempre en todo momento, creo que esto es lo que más me gusta y lo que hago mejor, no por nada, sino porque me gusta mucho y trabajo mucho, muchas horas fuera de mi casa. Pero finalmente se compensa, el entusiasmo hace que le eche más horas y sea mejor en eso. Hubiera sido un economista pésimo.

            ¿Algún mensaje a los músicos y artistas que lo están intentando ahí fuera, teniendo en cuenta los ataque a los que el arte y la cultura esta sobreponiéndose?

            La verdad es que si. Yo tengo una teoría, y en los agradecimientos de mi último disco he puesto al gobierno de España, sabes, que con todas las dificultades que nos están poniendo están creando una serie de artistas muy resistentes a los golpes, por eso creo que si es verdad, hay países que dan más facilidades a los músicos, creo que debería ser todo mucho más fácil, pero también creo que las dificultades te hacen mas fuerte, y lo digo sinceramente, me he tenido que comer un montón de mierda para poder trabajar de esto y eso también me ha enseñado cosas, al final, de los caminos más fáciles se aprende menos. Entonces bueno, creo que ese puede ser el mensaje, seguir el camino y no dejarse amedrentar, al final todas las cosas se resuelven de una forma u otra.

            Hablanos sobre tu forma de componer... ¿que va primero, la música o la letra?

            Otra pregunta del millón. En mi caso van las dos cosas juntas, pero me gusta partir del concepto, cuando empiezo un tema me gusta saber por donde va a ir, si es un juego de palabras, si es una canción mas sincera tenerla enfocada, si es una declaración de principios saber muy bien cual es el mensaje y que voy a decir. Me parece muy importante que la melodía y la letra se vayan construyendo a la vez, para que  la letra diga lo mismo que la música. Siento que si tuviese un poema entero y tuviese que encajarlo en una música que vaya haciendo, esta se quedaría coja. Me gusta empezar una frase y acabarla, desarrollar una idea de arriba a abajo, que al final es como la gente lo escucha, de principio a fin, no hay otra, es un poco como coser, ir tejiendo hasta que tienes reparado el roto entero.

            ¿Es tan importante tocar como moverse, buscar oportunidades, ser insistente y venderse? Hay mucho talento no reconocido ahí fuera, hablanos de tu experiencia.

            Depende de que hablemos, en un sentido global, obviamente la música es lo primero, esto si estamos hablando de la importancia que tienen las cosas en el universo, pero si lo que quieres es dedicarte a esto es más importante venderse que el tema de la música. Hay gente que tiene un talento relativo y que gracias a que se lo ha currado mucho, se ha metido en una discográfica, etc. ha llegado a sitios donde gente que tiene mucho más talento jamás llegará, porque no  se mueve, no sabe moverse, no ha tenido suerte o por lo que sea. Por tanto, a nivel de industria es mucho más importante saber moverse que hacer buenas canciones, en términos absolutos, creo que deberíamos hacer buenas canciones y volcarnos en la música.

            Te hemos visto colaborando con muchos artistas como Rozalen, El niño de la hipoteca, Carmen Boza o Camilo Echeverry, ¿Crees que la union hace la fuerza?

            Totalmente, además a muchos niveles. Creo que es algo que ha pasado en todas la generaciones, al final los artistas se juntan, como hizo Dalí con Lorca, Quevedo con Gongora, al final creo que se aprende mucho de las corrientes de tu tiempo, es como ampliar las miras. Además al nivel de  llegar a la gente, es lo que más funciona, más que las entrevistas, conciertos, festivales, etc. es sacar videos con compañeros míos. Cuando saco un video con Rozalén, por ejemplo, me ve su público y a ella el mio, crecemos juntos, crecen los suscriptores, los seguidores, etc. por tanto sirve tanto para desarrollar tu arte como para llegar a más gente, entonce bueno, para mi es como un combo muy bueno, además a mi me encanta, el llevar tus canciones a otro rollo y cantar canciones de los demás.  Yo siempre lo digo, que quiero ser el Pitbull de los cantautores (risas).

            Ahora estas tocando por todo España siendo El Kanka, ¿Te ves toda tu vida siendo un cantautor o te gustaría formar nuevos proyectos, tocar otra música o llevar tus letras a un formato más amplio?

            Es una pregunta un poco complicada en cuanto a que el Kanka no es una cosa cerrada, se puede ampliar tanto como quiera, podría hacer un proyecto con diez tíos tocando, por ejemplo, percusión y hacer mis canciones, es muy amplio. Al margen de eso a mi me encantaría hacer otras cosas, me encantaría ser un guitarrista o corista o escribir letras para otros proyectos, de hecho algo hago, pero lo del Kanka me tiene bastante ocupado, me cuesta mucho trabajo hacer otras cosas, pero me encantaría en otro momento en el que esto este más tranquilo tener un proyecto paralelo en el que solamente haga la música. Me encantaría poder hacer más cosas, soy muy inquieto y al final son cosas que te aportan, de una manera o la otra, la música es infinita, podría hacer un millón de cosas y seguiría siendo el uno por ciento o un cero con cero uno por ciento.

            ¿Te ves con una guitarra eléctrica?

            (Risas) ¡Claro!, me encantaría tocar la guitarra eléctrica, sin embargo tengo amargados a todos mis productores porque les he prohibido las guitarras eléctricas, o si las hemos metido, han sido detalles muy puntuales, simbólicas. Soy muy amigo del sonido acústico, pero  lo cambiaría de repente, para un disco futuro, para evolucionar  en ese sentido, ¡Claro que lo haría!

 ¿Cuales son tus planes de futuro, conciertos o eventos próximos, temas, álbumes?

            En cuanto a discos mis planes son esperar un poquito más, porque llevo tres discos, a uno por año y necesito descansar, porque solamente en agosto hice ocho o nueve conciertos y grabé el disco, por lo que me gustaría tomarme el siguiente con un poquito más de calma y así exprimir este un poquito más. Además tenemos  el verano lleno de conciertos, algunos festivales y en septiembre seguiremos con la segunda fase de la gira, que viene fuerte, tocaremos en mi ciudad, en Málaga y también en Sevilla, sitios donde me va bastante bien y a a partir de ahí no hay horizontes, ojala tengamos conciertos hasta donde no alcanza la vista.

            En la entregada actuación (cerca de 2 horas y cuarto de música) del trío formado por el Kanka (voz principal y guitarra), Juan Rubio o "el Manín" (percusión y coros) y Álvaro Ruiz Alcantara (guitarra, bouzoki y coros) no dejaron de llover los hits más cachondos y punzantes de nuestro cantautor. Como era de esperar, no faltó la presentación inicial de algunos de los primeros temas del nuevo álbum tales como Llámame Fino, Ay Vida Mía o Para Quedarte. Tras una buena acogida de "De Pana y Rubí", pronto el público se halló sorprendido cantando con amplia sonrisa "Aunque soy alérgico a la franela me quedé en tu cama..." y "Hagan el pino ciegos de vino. Diga al vecino que es un gorrino. Mueran de risa en clase o en misa".

            Fueron muchos los temas memorables extraídos de sus dos álbumes anteriores (El día de suerte de Juan Gómez, 2014; y Lo mal que estoy y lo poco que me quejo, 2013). Desde un Refunk acompañado de vibrante groove y alguna jocosa situación imprevista ("- No me suena la guitarra.

- Eso no es nada funk tío."), pasando por Vengas Cuando Vengas, y culminando con la existencial y buenrollera oda a la vida Que bello es vivir. Qué decir tiene que los bises del concierto consistieron en los emocionantes valses Volar e Instrucciones Para Bailar un Vals, donde el público respondió exaltado al ritmo de 3/4 y las continuas guasas que recíprocamente se intercambiaban entre músicos y fans. Una actuación que sobresalió por su frescura, cercanía, y calidad poética y musical ¡Hasta la próxima el Kanka!

Adrián Besada Filgueiras

Con la colaboración de Mateu Terrasa Rico