Jueves, 14 de diciembre de 2017

Estrés competitivo...

 El estrés forma parte de toda competición. De cara al “Europeo 2016”, España ahora mismo está tranquila. El Seleccionador está tranquilo. La prensa está tranquila. Los jugadores aparentan tranquilidad. “Creemos y confiamos mucho en Iniesta. Es de los que lleva mucho tiempo con nosotros – 107 internacionalidades – y después de una temporada tan intensa esperamos que venga limpio”, deseó Del Bosque. Y es que la Selección de fútbol perdió jugadores de jerarquía en medio campo por lo que se hace necesario que afloren otros valores con conocimiento y liderazgo…

Reconociendo que hay un grupo nutrido de jugadores que bien podrían haber participado en este “Europeo”. Ya aseveré alguna vez que las dos pasiones del español son “ver trabajar a los demás” y “defraudar a Hacienda”… Quizás se me había olvidado una tercera, cual es que “todo español es un seleccionador de fútbol”… “Siempre me ha parecido curioso como cambian el “chip” competitivo los jugadores y asumen el nuevo reto de pasar de sus clubes a ir a una “Eurocopa” o “Mundial”. Además, confío tanto en el trabajo de los cuerpos técnicos que vamos a llegar perfectamente a la “Eurocopa”. El preparador físico de la Selección, señor Miñano, opinó. Del Bosque dio la lista definitiva de 23 futbolistas y ahí empezó el juego de las críticas fáciles, de la opiniones más o menos versadas y algunas manifestadas a degüello… 

He leído sobre la existencia de dos tipos de estrés, aplicado a lo futbolístico es muy interesante. Con el “eustrés” los futbolistas se adaptan a los cambios, mecanismo por el cual nos lanzamos a luchar contra aquello que tememos hasta dominarlo. Es un tipo de estrés que permite el crecimiento y potencia cualidades. ¿Se acuerdan de la derrota de España contra Suiza en el “Mundial 2010”? Entonces, España superó la situación de manera ejemplar. Por el contrario, el “distrés” es el estrés negativo, ese que tendrán que abandonar los futbolistas como ocurriera en el “Mundial 2014”,  un triste ejemplo de estrés negativo por cuanto a España no le fue nada bien. De ahí que me quede con el pragmatismo de Henry Ford: “Tanto si crees que puedes como si no, tienes razón”.

Salamanca, 8 de junio de 2016.