Sábado, 16 de diciembre de 2017

Darle "vida" a la Plaza

No es la primera vez que manifiesto y recojo la opinión de muchos en contra de la celebración de eventos musicales en la Plaza Mayor, sobre todo los destinados a la gente joven.

El panorama de este fin de semana, y lo que seguirá, ha sido desolador. Y no me refiero a las horas nocturnas de los conciertos, sino a las de las tardes magníficas de sol que nos ha ofrecido este tiempo primaveral. Ha sido imposible disfrutarlas paseando o sentados en las terrazas, debido a los daños colaterales traídos por estas celebraciones.

En estas tardes hemos padecido un desagradable ruido provocado por no sé quiénes que, cacharreando por el escenario, probando sonido o haciendo el canelo, pasaban las horas jugando con la batería y con sus propios berridos de forma desagradable y con el volumen a tope, provocando unas estridencias que hacían imposible el deseado disfrute y relax.

Hablando con un hostelero de las terrazas nos comentó que durante estas tardes tenían muchas mesas vacías porque la gente no aguantaba el infernal ruido.

Por otra parte, el mamotreto que configura el escenario, tapa totalmente la fachada del Ayuntamiento, por lo que los numerosos grupos de turistas que nos visitan no han podido hacer la típica y bellísima foto de la Plaza con ese maravilloso fondo ahora oculto. Claro que tampoco oían las explicaciones que se intentaba darles porque era misión imposible por el ruido que salía de los potentes altavoces en el estúpido juego que se traían los ocupantes diurnos del escenario.

Y como colofón a estos despropósitos, la impresionante suciedad repartida por el suelo. Y no me refiero a la que queda de noche después de los conciertos, no. La foto fue tomada el domingo a las siete y media de la tarde, y es solo una de las muchas que hice de la basura que se repartía por toda la Plaza a plena luz del día. Ni un policía municipal que vigilara e impidiera este asalto a mierda armada, ni un mínimo servicio de limpieza, nada.

El concejal de Cultura, al que aprecio y en muchos aspectos admiro, comentó un día que a él le gusta que la Plaza tenga vida. El ruido, la basura y la pésima imagen del estalache instalado, espantan a los que de verdad le dan vida e ingresos.

Escoba de Plata, Ciudad culta y limpia, todo eso brilla por su ausencia con estas celebraciones.

Hoy me ha dado vergüenza ver cómo estaba la Plaza Mayor en plena tarde.

En mi opinión y en la de muchos, no es el lugar indicado para movidas de este tipo que tanto daño hacen. La Plaza debe ser conservada, respetada, cuidada y admirada en todo su esplendor.

Nos quedan muchos días por delante en los que habrá más conciertos, y nuestro gran monumento será nuevamente víctima de sus desastrosos efectos para su buena imagen y uso.

Si alguien piensa que con esto se le da “vida”, opino que se equivoca. Cada concierto, cada día, será una herida más que a la larga traerá consecuencias que pueden ser irreparables y que además incidirán, y mucho, en los ingresos que tan necesarios son.

Hay muchos lugares en Salamanca donde pueden celebrarse sin que causen tantos daños y a los que no dejarán de acudir los que de verdad estén interesados, sin perjudicar a ciudadanos, turistas y monumentos.