Lunes, 11 de diciembre de 2017

La fortaleza del "débil"

Las siguientes reflexiones sobre la fortaleza de los “débiles” y la debilidad de los “fuertes” nacen de la noticia escuetamente publicada en los medios de cómo José Luis Rodríguez Zapatero, nuestro Presidente anterior, está llevando a cabo con gran éxito su responsabilidad política, aceptando ser el mediador en las negociaciones entre el gobierno de Venezuela de Maduro y la oposición. No solo ha conseguido una entrevista con el encarcelado líder de la oposición Leopoldo López, sino que está presidiendo eficazmente las reuniones entre las dos partes en conflicto, preparadoras de unas negociaciones a largo plazo. No andamos sobrados en España de éxitos internacionales (si descontamos el deporte), para que ocultemos los pocos que aparecen.

Creo que la mayoría de los españoles recordarán ( pues aunque parezca subjetivamente que ha pasado un siglo, en realidad han pasado solo cinco años) cómo la figura de Zapatero fue machaconamente tachada de “débil” (un “bambi”, le calificaban despreciativamente en “El mundo”), cómo, sobre todo la oposición del PP se reía de su teoría de la “Alianza de Civilizaciones”, oficialmente respaldada por la ONU, cómo gota a gota, insulto a insulto, caló en gran parte de la población el prejuicio de que Zapatero era un inútil, un débil, etc. , confundiendo su talante profundamente dialogante y democrático con debilidad. Mientras tanto en gran parte de Europa, y sobre todo en Italia, era vitoreado y valorado como un gran político de centro izquierda.

Él sigue demostrando la fortaleza del “débil”. Como innumerables mujeres y hombres “débiles”, han cambiado la Historia, en política, en Ciencia o en las Artes. Y como en la actualidad numerosos hombres “fuertes” demuestran cada día su debilidad intelectual, política o afectiva. No busquen lejos para encontrarlos.

Ya hace muchas décadas que el psicoanálisis ha demostrado el carácter reactivo de la mayoría de las manifestaciones conductuales; y también el saber popular, con  palabras exactas,  expresa con total acierto similar idea: DIME DE LO QUE PRESUMES Y TE DIRÉ DE LO QUE CARECES.

Es muy útil no olvidar esta pequeña y sabia frase en estos momentos tan vocingleros de esta repetición de las elecciones; tan importante es anotar  aquellos temas de que los grupos políticos NO HABLAN, como de aquellos que presumen. Pues en ambas situaciones tenemos que estar seguros de que hay “gato encerrado”.

Al menos yo la tendré presente cuando el próximo lunes día 13 los cuatro candidatos debatan sus programas políticos.

O, como dice mi vecino,  en una reflexión tangencial: “aunque la mona se vista de seda…”.