Jueves, 14 de diciembre de 2017

Ovacionado el salmantino Javier Castaño en el cierre de San Isidro

Interesante corrida de Miura, especialmente con un primero emocionante

Javier Castaño, esta tarde en Las Ventas. Foto: Cultoro

El hierro de Miura ponía este domingo fin a 31 días seguidos de toros en la Monumental de Las Ventas. Se despedía, pues, la Feria con un cartel de gladiadores conformado por Rafael Rubio ‘Rafaelillo’, Javier Castaño y Manuel Jesús Pérez Mota que a las siete en punto de la tarde hacían el último de los paseíllos de San Isidro 2016.

‘Tablillero’ llevaba por nombre el primero de la tarde, que estuvo atento a todo lo que se movía en el ruedo. El salpicado, con un peso de 585 kilos, huesudo y con la frente ancha, se mostró reticente al capote que le planteó Rafaelillo. Picó Agustín Collado al astado mientras que Esquivel guardaba la puerta, no agarrando bien en el primer encuentro y haciendo cosas de poca entrega que, unidas a la blandura, levantaron las primeras protestas en el tendido. Fue devuelto.

‘Tabernero’ llevaba por nombre el tercero y las dos veces el toro se arrancó al caballo lo hizo derecho, pero mostrando posteriormente flojedad en el peto. Un tremendo susto se llevó el subalterno José Mora, que fue prendido contra las tablas en un momento de angustia. La primera tanda por el pitón izquierdo tuvo muchísimo gusto, toreando despacio el de Miura, que humillaba y tenía casta. No era fácil precisamente por la casta que tenía casta, pero humillaba y lo supo exprimir el murciano por ese lado, cogiéndole perfectamente el aire al natural para templarlo y conectar rápidamente con el tendido. Dando el pecho, abriendo el compás y cargando la suerte fue confeccionando el veterano una faena en la que, en el epílogo, buscó el adorno y el lucimiento. Por ese mismo lado prosiguió Rubio, para entenderlo perfectamente también por bajo. Mató a la segunda el murciano, y esfumándose por la espada su toreo eterno al natural.

De imponente estampa era el segundo, un salpicado con la cara ancha, que fue barbeando tablas de salida. Se justificó el toro en el caballo de Fernando Sánchez para que en la lidia de Lipi y los pares de Marco Galán y Fernando Sánchez no terminase de humillar. Brindó Castaño a Su Majestad el Rey emérito don Juan Carlos y rápidamente se llevó el toro a la segunda raya del tercio. Lo intentó llevar pulcro al natural, pero los defectos del toro por ese lado eran evidentes, puesto que se quedaba cortísimo y no transmitía el astado hispalense. A menos fue el toro para pincharlo en el primer encuentro el torero charro y, a la segunda, dejar una estocada baja y pasar las de Caín con el descabello.

Más cerrado de pitones, más entipado que sus tres hermanos anteriores y fino de cabos era el Miura tercero. En el caballo no humilló del todo pero no hizo cosas feas, dejándose pegar en el peto de Valdeolivas. Lo dejaron abierto y acudió con presteza al caballo en la segunda vara, midiendo el picador el castigo. Brindó Pérez Mota al Rey agradeciéndole su presencia y, en la primera tanda, mostró falta de entrega el de Miura. Lo supo esperar el torero gaditano pero no rompió el astado, matando con habilidad y descabellando poco después.

De Valdefresno era el cuarto, un sobrero que parecía más un buey que un toro. Sin nada de cuello, cinqueño y con 560 kilos de peso era un toro con aspecto de buey que perdió las manos en el jaco de Esquivel, pero no lo cambió el presidente. Con efectividad parearon Álvaro Oliver y Pascual Mellinas entre la lidia de José Mora. Muy informal y cayéndose iba en el trasteo del murciano en los primeros compases de la faena, pero no valió el toro para más. Mató de estocada.

No remataba su embestida en el vuelo final del capote de Marco Galán, como tampoco humilló en el primer par de José Luis López ‘Lipi’. Le dio tiempo Galán en un capotazo largo antes de un grandioso par de Fernando Sánchez ovacionado por el respetable. No cambió el tercio a pesar de que el toro tenía cuatro palos, por lo que debió entrar de nuevo en suerte Fernando Sánchez para ser ovacionado finalmente con un extraordinario par de banderillas, provocando el toro la embestida y cuadrando en la cara en ese momento el toledano. Importante Fernando Sánchez. Brindó Castaño al público para irse a pies juntos a iniciar faena en la raya del tercio, dándole una importante distancia poco después para enlazar con la primera tanda. Se fue diluyendo la labor del salmantino ante un pícaro de Miura. Seriedad del torero, que mató de certero espadazo.

De lejos se le arrancó especialmente en el segundo puyazo a Francisco Vallejo, un toro con buen tranco al que picó en esa distancia -aunque un punto bajo rectificando rápidamente- pero con emoción y transmisión al tendido. De nuevo en una tercera vara lo dejó el torero gaditano, haciendo del tercio todo un espectáculo, con el toro empujando en esa vara. Gracia tuvo el par de Raúl Ruiz, entre la lidia de Juan Contreras, que se dejó ver en el primer par y en el tercero, aunque sólo clavase uno. Brindó al público su labor el andaluz para iniciar una faena en la que el toro iba a menos. No tuvo emoción la labor de Pérez Mota, que despachó fácilmente de estocada su labor.

 

FICHA DEL FESTEJO

Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Feria de San Isidro, trigesimoprimera y última de abono. Lleno.

Toros de Miura, vareados y lavados de cara, y un sobrero de Valdefresno, cuarto, acochinado y sin cuello, horrible. Devuelto el primero por cojo y endeble; de gran pitón izquierdo primero bis; deslucido y sin humillar el horrible segundo; reservón y a la caza el zorrón tercero; de cierta calidad con la morfología a la contra el zambombo cuarto; noblón y pasador de corto viaje el esmirriado quinto; espectacular en varas y sin entrega en la muleta el sexto.

Rafaelillo (nazareno y oro): Ovación tras aviso y silencio.

Javier Castaño (nazareno y oro): Silencio tras aviso y ovación.

Pérez Mota (sangre de toro y oro): Silencio y silencio.

Saludaron en banderillas Fernando Sánchez tras bandrrillear al quinto y Raúl Ruiz tras hacer lo propio con el sexto.