Domingo, 17 de diciembre de 2017

Mañana dejaremos Zarzura

Un comentario sobre el libro de viajes editado en Salamanca por Jorge Moreta y Gonzalo Enamorado, con pinturas de Miguel Elías
Mónica Hernández, Jorge Moreta y Miguel Elías, en la Feria del Libro

Las regiones desconocidas de la tierra;

aún no pisadas; las nuevas posibilidades del ser;

los nuevos prodigios de la naturaleza…

a ellos se dirige desde antiguo la nostalgia

de la humanidad, eternamente afanosa.

Ladislaus E. Alamásy

Se puede viajar de muchas maneras: desplazándose físicamente a los lugares anhelados, con la imaginación, contemplando y disfrutando los documentales de viajes, o bien leyendo lo que otros ojos vieron y dejaron plasmados en folios y fotos. Esta última posibilidad es la que Gonzalo Enamorado (doblemente enamorado por apellido y por su pasión por las crónicas de viaje) y Jorge Moreta nos proponen en una cuidada selección de textos realizada y editada bajo el sugerente nombre de Mañana dejaremos Zarzura. Crónicas viajeras (Hergar. Ediciones Antena, Salamanca, 2016), bella y diestramente ilustrada por el pincel y el creyón del maestro Miguel Elías, pintor, dibujante, acuarelista y grabador de excelente oficio y mejor emoción.

13 autores son los guías que nos conducen por los itinerarios de sus múltiples travesías mundanas de diferente cuño y extensión, asentadas en sus respectivos blogs de viajes. Paco Nadal con certera apreciación, afirma: “Frente a la premura y vacuidad del twitter, el blog es algo así como un pacto de no agresión entre lo antiguo y lo nuevo, la herramienta en la que tiene cabida también el clasicismo, escribir largo y pausado contando sentimientos, acariciando las palabras, mimando las metáforas, deleitándose con la reflexión. Al cabo de unos años de escribir un blog el autor se da cuenta que lo que tiene es una novela, un libro, un material valiosísimo cocinado a fuego lento”.

Los que poseemos un cuerpo sedentario con ímpetus errantes nos deleitamos - arrellanados en nuestro sillón preferido - con las peripecias que, en diversos lugares del planeta, han tenido como protagonistas a estos 13 nómades verdaderos (Paco Nadal, Miquel Silvestre, Jorge Moreta, Laura Lazzarino, Pablo Strubell, Marc Morte, Jordi Canal-Soler, Itziar Marcotegui, Enrique Vaquerizo, Xabier Armendáriz, Mónica Hernández, Juan Pablo Villarino y Eduardo Rodríguez).

 Apoyados en su letra comunicadora, viajamos indistintamente a la convulsionada  Siria; al Mar de Aral donde antes estuvo el mar; al mágico pueblo de Trinidad, el cubano; al carnaval de Río de Janeiro; al barrio judío Le Marais en París para evocar al tempranamente fallecido Jim Morrison, a la isla de la vainilla: Madagascar; asistimos también a los peculiares funerales de Tana Toraja para contemplar a los búfalos sacrificatorios; a la lejana Ciudad del Cabo, a la cordial Medellín, al ancestral Egipto para sentirnos empequeñecidos por la majestad de sus pirámides, a la seductora isla de Hawái, al corazón del desierto en el país de los moros: Mauritania;  a la populosa y pobre Kinshasa; a la inmortal Santiago de Compostela sin ampollas en los pies;  a Lisboa que es curioso balcón encarnado; a la sufrida Nicaragua; a la gélida Alaska para reconfortamos también con las bellezas submarinas de la Isla Gorgona en el cálido Caribe colombiano. En fin, con Mónica Hernández coincidimos:

Que sería del viajero si ningún mar le esperara ya.