Miércoles, 13 de diciembre de 2017

Los productos frescos acaparan el 44,5% del presupuesto destinado a alimentación

Aumenta el consumo de frutos secos, pasta, derivados lácteos y frutas y hortalizas transformadas en la cesta de la compra
Los españoles gastaron más el pasado año en alimentación, dentro y fuera del hogar. Foto: Magrama

La población española ha disminuido en los último cinco años un 1,27%, pasando de 47,02 millones en 2010 a 46,42 en 2015, con un importante aumento de los hogares de menor tamaño y unipersonales, formados por un joven o un adulto independiente. Datos que tienen mucho que ver en la evolución del consumo en los hogares, según recoge el Informe del consumo de alimentación en España del Ministerio de Agricultura, que revela un gasto medio por persona de 1.502,9 euros y un consumo de 656,7 kilos.

El pasado año, el gasto total en alimentación alcanzó los 99.037 millones, con un incremento del 1,01% sobre 2014, rompiéndose la tendencia a la baja registrada en el último año por el buen comportamiento de la demanda de alimentación y bebidas dentro y fuera de los hogares.  El gasto en alimentación superó los 67.000 millones, lo que supone el 67,7% del gasto total, sobresaliendo los productos frescos con el 41,3% del volumen consumido y un 44,5% del presupuesto total destinado a la alimentación.  Sobresalen el crecimiento del consumo de los frutos secos (+2%), la pasta (+1,5%), los derivados lácteos (+1%) y las frutas y hortalizas transformadas (+0,9%). Bollería, pastelería, galletas, cereales y productos navideños han mantenido un consumo estable.  Por el contrario, desciende el consumo del aceite, la leche, la carne, el pescado, el pan, las frutas frescas, las hortalizas frescas, las patatas, las legumbres y los huevos.

En cuanto a las bebidas, aumenta en el consumo de los vinos tranquilos con DOP, los vinos con IGP, el agua envasada y las bebidas espirituosas, y cae el de los vinos espumosos (incluido cava) y vinos gasificados con DOP, los vinos sin DOP/IGP, y las bebidas refrescantes.

Hábitos de compra

El supermercado es el canal preferido, representando el 44,1% de las compras de productos de alimentación. Sin embargo, los hogares prefieren acudir al comercio especializado para adquirir frescos.  Asimismo, se mantiene la tendencia en los factores que deciden la elección de los establecimientos. La calidad, la proximidad y los buenos precios aparte de las ofertas, son los condicionantes a la hora de elegir el consumo.

La compra por internet de productos de alimentación va incrementándose año tras año y, durante 2015, un 10,8% declaró haber realizado alguna compra de alimentos y bebidas a través de la red. Este canal incipiente de compras para el hogar representa el 0,8 por ciento de las compras totales, por lo que se puede considerar un canal aún con alto potencial de desarrollo.

En relación con los hábitos de compra, la salida de la crisis se percibe en un descenso tanto en el porcentaje de consumidores que elaboran una lista antes de realizar las compras como en el porcentaje de consumidores que manifiestan haber modificado su forma de cocinar / comprar para aprovechar mejor los productos y contribuir al ahorro.

En cuanto a la importancia de las marcas, destaca la fidelidad de los consumidores que, en un 71,5 por ciento de los casos, declara comprar siempre las mismas marcas de alimentación. El panel incluye además, una visión del consumo y del gasto por comunidades. De estos datos se desprende que por encima del consumo medio per cápita (656,7 kg/l) se sitúan  Cataluña (723,3), Cantabria (717,5), Islas Baleares (703,4), Aragón (692,5) e Islas Canarias (690,7), en tanto que Extremadura (610,5), Castilla-La Mancha (611), Andalucía (616,5) y Comunidad de Madrid (618,4) son las que reflejan menor consumo.

En cuanto a la evolución del gasto, cuya media en España es de 1.502,9 euros, las comunidades que destacan son Cataluña (1.766,3), País Vasco (1.763,3) y Cantabria (1.703,7). Por su parte, Castilla-La Mancha (1.271,9), Extremadura (1.275), Andalucía (1.301,8), Islas Canarias (1.394,3) y Murcia (1.440,5) son las de menor gasto per cápita.

Fuera de los hogares

Durante 2015, el gasto total en consumo alimentario fuera del hogar ascendió a 31.994 millones. Esta cifra es el resultado de los 6.601,8 millones de visitas que efectuaron los españoles a los establecimientos de restauración con un gasto medio por comensal de 4,85 euros.

En comparación con el año anterior, supone un ascenso del 1,2% en la cifra de ventas como resultado, principalmente, del ligero aumento tanto de las visitas como del ticket medio. Por tanto, 2015 marca el inicio de la recuperación de la restauración en España con una ganancia neta cercana a los 400 millones. Los datos muestran como los restaurantes de servicio completo (a la carta y menú) concentran la mitad de las ventas del sector. Asimismo, se ha estabilizado el número de ítems por comanda, situándose en 2,6. Estas comandas con menos productos sobre la mesa cada vez más sustanciales, suponen además platos y bebidas más caros.

El 4,53% de los alimentos se desperdicia

El informe del Ministerio cuantifica los alimentos desechados por deterioro o caducidad, destacando que los hogares españoles tiran 1.325,9 millones de kilos de alimentos a la basura anualmente (25,5 millones de kilos semanales).  La proporción del desperdicio es del 4,53% sobre el total alimentación comprado y 8 de cada 10 hogares tiran alimentos a la basura (sin procesar) por no considerarlos en buen estado. Frutas, verduras y pan fresco, son los alimentos más desechados, representando el 48,1% del volumen de desperdicios.

Menor es el desperdicio de alimentos una vez preparamos el producto. De esta forma, 3 de cada 10 hogares tiran parte de las recetas que preparan a la basura, siendo mayor la cantidad que se desperdicia de la nevera que del plato.  La estacionalidad se hace patente en la basura: tanto en ingredientes sin cocinar, como en platos preparados. En primavera - verano se desperdicia un 9,4% más que en otoño-invierno.