Sábado, 16 de diciembre de 2017

Anti TTIP, otra de TITiriteros

  El tratado comercial entre la Unión Europea y los Estados Unidos, el TTIP, es tal vez lo mejor que puede deparar en términos socioeconómicos el fenómeno imparable y plagado de luces y sombras de la globalización. Un caso demostrativo de que esta clase de acuerdos internacionales funciona es el desarrollo alcanzado por Taiwán. De hallarse al término de la Segunda Guerra Mundial inmerso en una economía de supervivencia y con grave escasez de productos de primera necesidad, ese país ha pasado a situarse desde que se desembarazó del sistema comunista chino en un nivel de renta superior a Suiza y Dinamarca. Carlos Tuñón: "En definitiva, las políticas económicas emprendidas en el último medio siglo por Taiwán han convertido a su pueblo en uno de los más admirables del planeta y son los resultados obtenidos por la isla en términos de disminución de la pobreza los que nos animan a todos los defensores de la libertad a seguir luchando por la apertura de los mercados internacionales para ayudar, precisamente, a aquellos que más lo necesitan".

   Cuando los indocumentados protestan contra el TTIP, actúan como cómplices o marionetas de los titiriteros extremistas de toda índole a quienes conviene el cuanto peor mejor. En particular en España los comunistas siguen empeñados en que haya muchos pobres para mantener su clientela de exaltados. Allí donde pueden, boicotean inversiones y proyectos… salvo que beneficien a su cuerda.

(Foto: Aniversario del 15 M en Salamanca. Victorino García Calderón www.salamancartvaldia.es)