Lunes, 11 de diciembre de 2017

Literatura Infantil y Juvenil llevada al cine

La televisión no es enemiga de la lectura, como tampoco lo son el cine, ni Internet; la enemiga de la lectura es la ignorancia.

Antonio Muñoz Molina.

La literatura siempre ha sido fuente de inspiración para el cine. Son muchas las novelas que tienen su adaptación cinematográfica. Y, la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) también siempre ha sido una importante puerta de entrada a los niños y a los jóvenes –y no tan jóvenes- en el mundo de las palabras. Pensar que la tecnología es enemiga de la lectura es erróneo ya que son mundos perfectamente compatibles. Los contenidos digitales y su particular lenguaje, son una alternativa para enriquecer la experiencia lectora. Complementar la lectura de libros con otros soportes pone al niño y al joven en contacto con formas de expresión y comunicación que van a estar muy presentes en su vida.

Los avances que en la actualidad se están produciendo en los medios audiovisuales y en las tecnologías de la información y la comunicación, abren posibilidades muy amplias e interesantes para la lectura y la escritura. Se leen –interpretando sus particulares lenguajes– las películas y los documentales, la música, las aplicaciones, las páginas web, los blogs. Cada vez son más las obras literarias, clásicas y modernas, que dan el salto del papel a la pantalla, y es cada vez más frecuente encontrarse con títulos que pueden disfrutarse en todos los formatos: papel, cine, disco digital, videojuego, etc.

Quién no ha leído La historia interminable escrita por el alemán Michael Ende publicada por primera vez en alemán en 1979. Una historia fantástica contada desde su protagonista, Bastián. Narra la historia de Fantasía, el lugar donde habitan los sueños del hombre que se ve amenazada debido a las mentiras y maldades de la humanidad. La obra ha sido traducida a más de 36 idiomas y se han realizada diferentes adaptaciones cinematográficas. Una de ellas es la creada por el directo Wolfgang Petersen.

Otra de las historias llevadas a la pantalla es: Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll.  Había una vez una niña inquieta y curiosa llamada Alicia, que cansada y aburrida de estar sentada en un árbol decidió coger el libro que su hermana estaba leyendo. “¿Y de qué sirve un libro sin dibujos ni diálogos?” -se preguntó la niña-. A partir de este momento hemos acompañando a Alicia, generación tras generación, en su persecución del conejo blanco, entrado con ella en la madriguera y caído, sin hacernos daño, en un mundo de absurdos y paradojas lógicas. Son muchas las versiones llevadas al cine de Alicia, nosotras compartimos una de las últimas realizada por Tim Burton.

La maravillosa novela de Roald Dahl, Charlie y la fábrica de chocolate. Charlie, el pequeño de la humilde familia Bucket, consigue llegar a la fábrica de Willy Wonka. Allí, una serie de aventuras recorrerán los personajes de la obra más conocida del autor. Os dejamos con la adaptación del cineasta Mel Stuart realizada en 1971.

Con el álbum ilustrado, por ejemplo, este camino no solo se ha ampliado, sino que continúa en proceso de evolución para incluir en el mundo de los textos visuales múltiples formatos, como por ejemplo el digital, sin perder el juego entre imágenes y palabras para contar una historia. Para ejemplificar lo hablado se presenta el álbum paradigmático de Maurice Sendak, Donde viven los monstruos. No solo tiene su versión animada sino también su película dirigida por Spike Jonze. Si no fuera así ¿de qué otra manera podríamos viajar al lugar donde viven los monstruos?.

Por último, y que actualmente está en las pantallas de nuestros cines dirigida por Jon Favreau, un clásico de la literatura juvenil del siglo XX: El libro de la selva de Rudyard Kipling, que lleva compartiendo desde 1984 la historia del pequeño Mowgli, criado entre animales salvajes y llamado a una misión superior al crecer: destronar al malicioso rey de la selva, el tigre de bengala Shere Khan y retomar el contacto con sus congéneres humanos.

 

¡Pasen, lean, vean… y, sobre todo, disfruten!

 

Soraya Herráez.