Martes, 12 de diciembre de 2017

La tasa de paro de los licenciados es del 11%, frente al triple de los que solo estudiaron Primaria

El desempleo baja el doble entre los universitarios de Castilla y León que entre quienes tienen la ESO

Alumnos realizando la prueba de acceso a la Universidad

El análisis de la relación entre el mercado de trabajo de Castilla y León y el nivel formativo de sus integrantes casi podría definirse como ‘de manual’. El desempleo es inversamente proporcional al nivel de estudios y un licenciado, por ejemplo, tiene una probabilidad de estar ocupado 21 puntos mayor que una persona con estudios primarios. La tasa de paro es sistemáticamente decreciente según el nivel educativo terminado y, así, mientras el 68%de los analfabetos están el paro, entre los licenciados la tasa de desempleo es del 11%. La correlación inversa entre la formación alcanzada y la falta de trabajo es, en el caso de la comunidad autónoma –no así en el del conjunto de España–, perfecta.

Además, según explican desde el Ministerio de Educación, «es una conclusión generalizada en todos los países miembros de la UE que, a mayor nivel de formación corresponde una mayor tasa de ocupación y una menor tasa de desempleo, así como un nivel salarial más elevado». Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística corroboran no solo que los niveles de paro más alto se registran en colectivos con formación básica, sino que también las tasas de actividad más elevadas se dan en las personas que han finalizado la enseñanza secundaria superior. Sobre todo entre quienes se han formado en ciencias, mecánica y electrónica, industria manufacturera y construcción, en agricultura, y salud y servicios sociales.

El Informe ‘Panorama de la Educación de la OCDE 2015’ indica que «los adultos españoles con Educación Terciaria tienen más posibilidades (24 puntos porcentuales) de estar entre el 25% con mayores ganancias mensuales que aquellos cuyo nivel educativo más alto es la segunda etapa de Secundaria». Asimismo concluye que «en España, la educación de los padres tiene menos impacto en los ingresos individuales que el nivel educativo de uno mismo».

 

Estudios de nivel bajo

Hay en Castilla y León, según la Encuesta Población Activa del primer trimestre del año, 20.300 analfabetos mayores de 16 años. De ellos, apenas 3.100 están dispuestos a trabajar y solo 1.000 tienen un empleo. Con una muestra tan pequeña, la fiabilidad de la encuesta no es grande, pero aun así el resultado es que mientras la población activa de este colectivo es de solo el 15% (la media regional global es del 55% y la nacional, del 59%), la tasa de paro asciende al 68%.

Esta baja al 43% en el caso de las personas que tienen estudios primarios incompletos. La población activa en este grupo de castellanos y leoneses es incluso menor que entre los analfabetos, ya que de un total de 102.500 personas mayores de 16 años, apenas 12.600 (el 12%) tienen disposición laboral. De ellos, 5.400 están desempleados, una cifra que en los dos últimos años, cuando se ha producido la recuperación del mercado laboral, se ha incrementado en un 46% (es el único grupo población desde el punto de vista formativo en el que ha aumentado el paro).

De las 399.200 habitantes de Castilla y León mayores de 16 años cuya formación alcanza hasta la Educación Primaria completa, son activos el 18% (es decir, 72.600) y entre estos se encuentran en situación de desempleo 23.100, o lo que es lo mismo, una tercera parte (32%).

Estudios de nivel medio

Entre los 12 y los 16 años los jóvenes españoles reciben los cuatro cursos de los que consta la Educación Secundaria Obligatoria, a razón de dos por etapa. La primera de ellas la tienen completada, como máximo nivel completado, 606.700 castellanos y leoneses mayores de 16, de los que son población activa ya más de la mitad (58%). La máxima de más formación = menos paro sigue cumpliéndose, ya que en este grupo la tasa de desempleo se sitúa en el 22%, es decir, 78.600 personas.

Con la ESO finalizada, la cifra de mayores de 16 años que habitan en la comunidad autónoma asciende en la actualidad a 252.000 personas. La tasa de actividad de este colectivo es exactamente igual a la que tiene el anterior, del 58%, pero la de paro es cuatro puntos porcentuales menor, del 18%. Suponen 26.600 personas. Este grupo es el que ha experimentado una reducción del desempleo más moderada en los dos últimos ejercicios.