Miércoles, 13 de diciembre de 2017

El reinado de terror de Bokoharam: La sobrecogedora situación de Nigeria

Han pasado ya dos años desde el secuestro masivo de 219 colegialas por Boko Haram, pero desgraciadamente no son las únicas víctimas de la violencia y el terrorismo en Nigeria. Sus múltiples acciones incluyen crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad que Amnistía Internacional y organismos de las Naciones Unidas han ido documentando.

 

Autora: Manuela Castañeda. Activista de Amnistía Internacional.

Boko Haram es un grupo armado que condena la influencia de Occidente y sus dos principales manifestaciones: las elecciones libres y la educación laica. De hecho, su propio nombre se traduce a veces como “la educación occidental está prohibida”.

Con el objetivo de sembrar el caos y el terror, las víctimas pueden ser de toda clase: políticos y  funcionarios públicos, miembros de las fuerzas de seguridad y milicianos progubernamentales del FECC,  importantes dirigentes “no creyentes” y hasta líderes islámicos que rechacen su brutalidad y su jurada lealtad al Estado Islámico. Junto con estas víctimas se encuentran las más de 2000 mujeres y niñas raptadas desde 2014, los cientos de hombres forzados a engrosar las filas de su ejército y la población civil atrapada en el Norte del país o los 2,1 millones de desplazados internamente.

En coalición con las tropas de Camerún, Chad y Níger, el ejército nigeriano ha logrado importantes avances y liberado zonas del control de BokoHaram. En el último año, unas 1.400 personas han sido “rescatadas” de su control. Tras su “rescate”, el 92% son acogidas en comunidades y el 8% en campamentos de desplazados.

Pero, existe un problema muy severo de escolarización, utilizado por Boko Haram para fomentar el rechazo civil a la educación laica. Además, hay una falta de recursos médicos y atención psicológica para las mujeres y niñas que deben hacer frente a los “hijos de violaciones” y los abusos sexuales y el trato denigrante que deben soportar en los campos.

De esta manera, mujeres y niñas se han convertido en las víctimas de la violencia de Boko Haram. Son secuestradas y encarceladas con el fin de someterlas a su particular visión del Islam. Son usadas como esclavas sexuales y obligadas a contraer matrimonio con miembros del grupo armado. Son también entrenadas como soldados y como recurso para sus atentados suicidas. En efecto, una táctica de Boko Haram es el uso de bombas humanas en lugares de gran masificación como mercados, lugares de culto e incluso campos de refugiados. Las cifras de Unicef constatan que un 20% de los atentados suicidas perpetrados en esa zona son provocados por menores, de los cuales el 75% por niñas.

Desgraciadamente, los cuerpos de seguridad de Nigeria cometen igualmente violaciones de derechos humanos. De hecho, sus terribles crímenes han llegado hasta la Corte Penal Internacional cuyos fiscales han constatado 8 posibles casos de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, 6 de Boko Haram y 2 del Gobierno.

Órganos como Amnistía internacional han realizado diferentes informes en 2015 tratando tanto el terrorismo del grupo armado como la brutalidad del ejército nigeriano. Su finalidad es informar sobre las atrocidades que suceden en Nigeria: 17.000 asesinatos al noreste del país desde 2009, 20.000 detenciones por el ejército, 7.000 fallecidos a causa de la brutalidad del Gobierno durante las detenciones (hambre, tortura, asfixia) y 1.200 ejecuciones extrajudiciales tan sólo desde 2012. Asimismo en 2014 y 2015 nada menos que 8.000 civiles perdieron la vida a manos del grupo armado.

Tras estas cifras se esconden numerosos testimonios recogido por Amnistía que corroboran las brutales tácticas de Boko Haram: decapitaciones, la quema de lugares con personas en su interior y ejecuciones indiscriminadas. Las condiciones en los campos son infrahumanas (hambre, falta de espacio) y hay un grave problema de escolarización (600 maestros asesinados y 2000 escuelas cerradas) con un millón de niños que han tenido que dejar la escuela procedentes de distintos países de la zona. Finalmente la violación sistemática de mujeres es por desgracia una práctica habitual de ambos bandos.

Amnistía internacional pide el cese de la violencia hacia la población civil y en especial, reclama al Gobierno que restablezca la seguridad en el país por vías legales, proteja a la sociedad civil y asegure la escolarización de los niños para no privarlos de un derecho fundamental. Amnistía lucha por que haya justicia y los crímenes no queden impunes. Reclaman juicios justos donde no se condene a la pena de muerte y sean investigados de manera competente. Afortunadamente la Sociedad Internacional también ha levantado la voz para luchar por la liberación de las niñas secuestradas a través del lema BringBackOurGirls.

 

http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/amnistia-internacional-denuncia-informe-estado-terror-aplica-grupo-armado-boko-haram/3090043/