Jueves, 14 de diciembre de 2017

La morosidad empresarial con proveedores creció en 2015 hasta los 210.000 millones

Cepyme insiste en la necesidad de que se establezcan sanciones “proporcionadas” y “objetivas” si se incumple el plazo legal de pago a proveedores
Antonio Garamendi, presidente de la Cepyme

El índice de morosidad empresarial se incrementó en 2015 hasta los 93,5 puntos, lo que supone romper la tendencia bajista de los últimos dos ejercicios. En este sentido, el crédito comercial en mora se elevó en 2,8 enteros hasta situarse en el 71,3% de los préstamos totales. Esto supone que en el cuarto trimestre del pasado ejercicio había 210.841 millones de euros con retraso en el pago. Esto supone un incremento de 5.000 millones respecto al mismo periodo de 2014. Así consta en el Boletín de Morosidad y Financiación Empresarial realizado por Cepyme.

Sin embargo, el periodo medio de pago se redujo hasta los 79,7 días. Esta aparente contradicción se debe a que el retraso se concentra en mayor medida en plazos no superiores a los 30 días sobre el plazo legal. Si se analiza por sectores, las empresas de construcción y textil son las que sufren mayores retrasos en el cobro de sus facturas, con 92 y 90,2 días, respectivamente. En el extremo positivo se encuentran las compañías de la industria química, de papel y artes gráficas y de distribución alimentaria, todas ellas con un periodo de retraso inferior a 15 días respecto al límite legal.

La morosidad extrema, que se refiere a facturas denunciadas por impago, aumentó en el segundo semestre de 2015 y se situó en los 1.069 días. Esta situación equivale a cerca de un 10% de la mora comercial, es decir, unos 20.000 millones. Además, el estudio también muestra que las empresas más pequeñas pagan antes a sus proveedores que las más grandes. En concreto, aquellas compañías con entre 1 y 9 empleados se situaron en 74,8 días frente a los 80,4 días de aquellas con entre 10 y 49 trabajadores los 82,2 días para aquellas con entre 50 y 249 empleados.

Menos financiación

Asimismo, el estudio recoge que el crédito para nuevas operaciones por mayor a un millón de euros se ha desacelerado a pesar de que las condiciones de acceso son más sencillas. “Los bancos no se están encontrando una demanda muy fuerte por parte de las empresas”, ha asegurado José Antonio Herce, director asociado de AFI.

Por su parte, el secretario general de Cepyme, José Alberto González-Ruiz, ha resaltado que la morosidad “sigue siendo una de las causas más influyentes en el cierre de miles de pymes”. En este sentido, ha vuelto a solicitar al Gobierno que se establezcan “sanciones e infracciones de forma proporcional y objetiva” que actúen de forma disuasoria contra las empresas que incumplen el plazo legal de 60 días de pago a proveedores.